Opinión
Mireille Roccatti
Hacia un nuevo orden financiero internacional

El Sol de México
3 de abril de 2009

«qui invenit amicum, invenit thesaurum » **

La realización esta semana de una cumbre de los países agrupados en el denominado G-20 en Londres, que reúne a las economías más fuertes del mundo, era esperada con expectativa por algunos, escepticismo de otros e indiferencia de los más. El que de la misma surgirán acuerdos y decisiones para enfrentar con mayor fortuna la crisis económica-financiera global y que se configurará un nuevo orden financiero mundial, constituye el escenario más optimista.

Lo que debe dilucidarse es acordar nuevas reglas del juego del capitalismo del siglo XXI, en un mundo con influencias multipolares que regulen y acoten al mercado de capitales, en cuyo beneficio se quemó incienso en sus altares las últimas tres décadas, después de haber satanizado al Estado rector. En esencia, la nueva vía requiere del Estado, del mercado y en especial de la sociedad.

El encuentro comenzó a calentarse en las vísperas en que el Presidente francés Sarkozy amenazaba con reventarla si no se alcanzaban acuerdos; por su parte, el brasileño Lula da Silva, que ha asumido el liderazgo regional de América Latina e incluso de las naciones emergentes o en desarrollo, expresó que sería la voz disonante de la Cumbre. Aunado a lo anterior, la canciller alemana Angela Merkel afirmó que no aceptaría que le dijeran que tenía que gastar más para sortear la crisis.

Los líderes de los Estados más fuertes tienen que entender que la mayoría de los países en los que habita el 70 por ciento de la población mundial se encuentra en la disyuntiva de pagar el servicio de sus deudas crediticias o cubrir la deuda social interna de alimentación, educación y servicios médicos con sus habitantes. En este sentido, cobra relevancia lo expresado por el primer ministro inglés de que se debe "rediseñar el sistema económico global para que se respeten los valores de nuestra vida cotidiana". A este respecto obedecen las manifestaciones de los "globalifóbicos" en Londres, en donde rechazan el abusivo pago de las deudas externas en detrimento de las deudas sociales internas de los países.

El salvamento financiero de las economías más poderosas que generan la crisis no puede realizarse a costa del sacrificio una vez más de las naciones más pobres. Se agrava la toma de decisiones, cuando en el marco de la reunión se anuncia una contracción económica del 1.7 y una caída del comercio mundial del orden del 6 por ciento, y se vislumbra un regreso al proteccionismo comercial por parte de las economías más fuertes.

Los escépticos e indiferentes sostienen que sólo se consensuarán ideas y propuestas, sin que se logren acuerdos y acciones concretas, y que el resultado será pospuesto para un siguiente encuentro. Lo interesante son las posturas divergentes de la Unión Europea, de las naciones asiáticas y del bloque de países que encuentran su vocero en Brasil, frente a las políticas de expansión del gasto público planteado por Barack Obama, para suplir la falta de inversión privada.

Lo previsible -se redacta esta colaboración a la hora del inicio del Encuentro- es que se avalarán las políticas de intervención estatal en la actividad económica para sortear la crisis a través de los salvamentos de sus correspondientes sistemas financieros y de la industria automotriz, complementado con acuerdos de establecer una mayor regulación financiera, ampliar la regulación y supervisión de los mercados, condenar las medidas proteccionistas del comercio internacional y coordinar las políticas anticíclicas para buscar una reactivación de la economía de manera global, así como avanzar en las propuestas de reformar las instituciones financieras globales para crear una nueva arquitectura financiera mundial.

En cuanto a la participación y posicionamiento de México, sería una oportunidad ideal para erigirnos en voz de los países latinoamericanos, recobrar el liderazgo regional que con el tiempo ha perdido frente a Brasil, aunque ello conllevara un alejamiento de las políticas económicas que Estados Unidos y los actuales organismos financieros mundiales pretenden imponer para mantener su hegemonía. El anuncio de la línea de crédito por 47 mmdd del FMI, diluyó nuestra participación en la Cumbre.

* Ici entre nous

En días pasados tuvimos el infortunio de perder dos mexicanos de excepción: Griselda Álvarez y Eulalio Ferrer. Doña Griselda, colimense de origen, normalista y poetisa, abrió brecha para las mujeres en el país en las letras y en la política. Fue la primera mujer en ser gobernadora. Quienes tuvimos el honor de gozar del tesoro de su amistad la recordaremos siempre por su especial bonhomía, su clara inteligencia y su espíritu libre.

La corriente humanista encarnó en Don Eulalio Ferrer, cervantista por excelencia, lega a México un ejemplo de libertad, esfuerzo y generosidad. Su recuerdo será imperecedero y al ver una iconografía del Quijote nos hará evocarlo,

**El que encuentra un amigo, encuentra un tesoro.

*Profesora investigadora de la EGAPTecnológico de Monterrey CEM

mroccatti@itesm.mx
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