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Opinión
![]() Horizonte económico
Convención Bancaria en tiempos de crisis
El Sol de México
19 de marzo de 2009
* Crucial el apoyo de la banca en los programas de reactivación económica
* La pérdida de rentabilidad debe enfrentarse con una mayor eficiencia operativa * Se requiere de un sistema financiero sólido y dinámico, no sólo de instituciones bancarias La crisis financiera que ha venido asolando a los mercados de todo el mundo ha cambiado radicalmente el panorama de la banca en Estados Unidos y en menor medida en Europa. Aunque en México, las instituciones crediticias que operan en país cuentan con una solidez adecuada para hacer frente a la volatilidad internacional, los tiempos de crisis han mermado su escasa contribución al desarrollo del país. La convención anual de los banqueros que se llevará a cabo este fin de semana en Acapulco estará dedicada al tema de la crisis que afecta a los intermediarios financieros y a los mercados de capitales. Asimismo, se pretende hacer un recuento y evaluación de las medidas que han instrumentado las autoridades de los países de mayor desarrollo que, junto las economías emergentes más importantes, se reunirán el mes próximo en Londres para buscar coordinar sus políticas que puedan subsanar los estragos causados por la turbulencia financiera, así como buscar reactivar la economía mundial. Una de las tareas pendientes que deberán abordarse es el papel de la banca en los programas para relanzar la actividad económica y contribuir a que se redefina el papel de los reguladores y supervisores del mercado, así como de los agentes que en él intervienen, con el fin de evitar que se genere una nueva contingencia que ponga en riesgo la viabilidad de la economía mundial. Al respecto, en Estados Unidos ya se ha puesto de manifiesto que sin apoyo de un flujo adecuado y constante de recursos crediticios, el programa de reactivación económica se verá acotado en sus resultados y en el tiempo. En México, sería de esperar que los banqueros se comprometan con el Gobierno y con toda la población a tomar medidas que ayuden a la recuperación económica del país. Ante la pérdida de rentabilidad que los bancos han venido sufriendo desde hace doce meses, tanto por el incremento de la morosidad como por la disminución de las tasas de interés y la depreciación del peso, sería de esperar que se tomen medidas para incrementar su eficiencia operativa y para mejorar sustancialmente la calidad de sus servicios. Al igual que la economía norteamericana, en nuestro país se requiere de la concurrencia de los bancos para apoyar los programas de infraestructura que se han visto frenados, tanto por los vericuetos de las regulaciones burocráticas como por la falta de liquidez que impera en el mercado. En especial es necesario que los esfuerzos de la banca de fomento, que como Nacional Financiera están recuperando su decisión de convertirse, después de muchos años de ausencia, en una palanca que detone el desarrollo productivo del país, se vean acompañados por los bancos comerciales. Un buen ejemplo que ha venido funcionando con éxito es el esquema de garantías, de riesgo compartido y de recursos crediticios de las instituciones de fomento a las actividades productivas en el sector rural, lideradas por Financiera Rural y los programas de inducción y fortalecimiento del sistema financiero que en esta área lleva a cabo la Sagarpa. Otro punto que rondará en los pasillos de la Convención Bancaria será la discusión que se ha venido llevando a cabo a través de los medios de comunicación sobre el control que gobiernos extranjeros tienen sobre los bancos matrices de filiales que operan el país, así como el tema de los topes a las tasas de interés y a las comisiones que cargan en los financiamientos al consumo, fundamentalmente en las tarjetas de crédito. Finalmente, el tema de la relación de los bancos con los intermediarios financieros no bancarios que enfrenta problemas para obtener recursos en el mercado es un pendiente tanto de las autoridades como del sistema bancario, si es que se quiere contar no solamente con instituciones bancarias sólidas, sino con todo un sistema en el cual participen también las organizaciones auxiliares, las compañías de seguros, las dedicadas a administrar e invertir el ahorro para el retiro, las que otorgan las pensiones y las organizaciones de tipo popular. miggoib@unam.mx Columnas anteriores
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