|
Opinión
![]() Horizonte económico
Se agudiza la caída de los ingresos públicos
El Sol de México
13 de marzo de 2009
La semana pasada en este mismo espacio se abordó la caída registrada por los ingresos públicos en el mes de enero respecto al mismo mes del 2008 y con relación al pronóstico publicado el 19 de diciembre del año pasado.
Se señaló que el Fondo General de Participaciones, principal ingreso de las entidades federativas que no tienen destino específico en el primer mes de este año había observado una reducción del orden del 14 por ciento en términos reales, que también habían registrado disminuciones sensibles el Fondo de Fomento Municipal, el Fondo de Fiscalización, el Impuesto sobre Tenencia y el ISAN. Se consideró también que la tendencia apuntaba a ser negativa durante el resto del año pero que en el mes de febrero, que estacionalmente es de resultados favorables porque refleja la recaudación del mes de diciembre, era previsible que observara resultados en ese mismo sentido y que el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las entidades federativas (FEIEF) sería suficiente para compensar las reducciones de las participaciones estatales. No cabe duda que mi comentario fue poco objetivo, fue más producto de lo que deseaba que lo que las tendencias apuntaban, pero no se contaba en ese momento con las cifras correspondientes al mes de febrero. Y éstas simplemente reflejaron lo que es la realidad, que la crisis es severa, que la contracción de la actividad económica se refleja plenamente sobre la recaudación de impuestos y las cifras del mes pasado son contundentes. La Recaudación Federal Participable (RFP) registró en el primer bimestre del 2009 una reducción del orden de 64 mil millones de pesos, que significó una baja de participaciones de casi 13 mil millones de pesos, que equivalen al 42 por ciento del FEIEF y de acuerdo a la tendencia éste último en el mejor de los casos será suficiente para el primer semestre del año. Pero a partir de ahí la caída de las participaciones será neta, se tienen estimaciones de que podrían ser menores a lo estimado en el orden de los 68 mil millones de pesos, más allá del doble del total del FEIEF, que hacia el cierre del año pasado totalizó 30 mil 321 millones de pesos. Si se considera que las participaciones es el 20 por ciento de la RFP, la caída anual de ésta sería del orden de los 350 mil millones de pesos, cifra muy por encima de cualquier previsión y que pone en situación por demás delicada y comprometida a las finanzas estatales. No se debe soslayar que en todo ese flujo de cifras se registra la ausencia del seguro que garantiza el precio del petróleo en 70 dólares p/barril para 2/3 de la exportación, está claro que el pago del seguro no es un ingreso tributario que sea participable a entidades federativas y municipios, pero ese tecnicismo no es más allá que un pretexto legaloide para que solamente el Gobierno federal se beneficie de él, cuando el beneficio tendría que ser para todos los mexicanos y la totalidad de nosotros vivimos en municipios, delegaciones políticas en el caso del DF. bajo la autoridad estatal mientras que el Gobierno federal, si bien es cierto que tiene la responsabilidad macroeconómica, de todo el país y de todos los mexicanos, ello no se refleja en quedarse con la totalidad del seguro petrolero. ¿Será acaso que cuando se contrató se invitó a los gobiernos estatales a participar en su costo y no quisieron? Si no fue así, no se tiene justificación alguna y valdría la pena una explicación objetiva por la parte federal. ¿Qué podría argumentarse para que en esta situación de crisis, de manera excepcional y por única vez se antepusiera el interés de los mexicanos? *Director de la Revista Economía y Democracia estudioshacendarios.clm@hotmail.com Columnas anteriores
|
Columnas
Cartones
|