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México
Costará 18 mil mdp el seguro para los nacidos este sexenio
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Organización Editorial Mexicana
18 de diciembre de 2006
Especial de Nidia Marín
(SEGUNDA Y ULTIMA PARTE) Ciudad de México.- El Gobierno de México invertirá aproximadamente 18 mil millones de pesos en el sexenio (3 mil millones anuales) para asegurar en materia de salud a 4 millones 500 mil niños de la población abierta (no asegurada) que están naciendo desde el primero de diciembre pasado (750 mil cada año) y hasta los cinco años. Ante ello, Gerardo Sauri, director de la Red de Derechos de la Infancia en México señaló: "Bienvenido el programa", pero advirtió la carencia en México de un Programa Nacional de Derechos de la Infancia que en forma articulada abarque salud, educación, etcétera, así como la necesidad de romper con la visión asistencialista. Entrevistado para El Sol de México, el especialista expresó el requerimiento de contar con un programa integral para la infancia que abarque a las comunidades rurales, sobre todo las indígenas. -¿Cuál es su opinión del programa federal para asegurar en materia de salud a los niños que están naciendo desde el primero de diciembre pasado? -Nosotros saludamos cualquier esfuerzo que se realice para avanzar en materia de salud infantil, porque la brecha de cobertura para la población, que existe sobre todo en las zonas indígenas, es muy amplia, dijo. Sin embargo, comentó que la calidad del programa que se está anunciando, debe estar relacionada con la infraestructura hospitalaria instalada. "El tema, no es únicamente que estos niños tengan acceso a los servicios de salud, sino que la infraestructura y la calidad actuales se puedan aumentar considerablemente, porque sabemos que parte de los grandes problemas que existen en las clínicas del Seguro Social, del ISSSTE, en los centros de salud, es que no hay buena calidad en la atención y tampoco las medicinas suficientes, además de que, muchas veces, son centros sobresaturados", explicó. -¿Cuáles son las cifras respecto de la dispersión existente en las zonas rurales y los niños que, debido a la misma, no pueden ser atendidos? -Existen grandes problemas en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, cuyas tasas de mortalidad infantil son superiores a las nacionales. Por ejemplo, a nivel nacional la tasa es de 18.8 por cada mil nacidos que fallecen antes de cumplir el primer año de edad y en esos tres estados giran alrededor de 25 por cada mil nacidos vivos. Esta cifra se repite en las distintas situaciones, como nutrición, enfermedades diarreicas y demás, que tienen que ver con estos estados. Ilustró: "En México, en 2005, en lo que corresponde a las enfermedades diarreicas, el 12.9 por ciento de los menores de cinco años reportaron presencia de diarrea dos semanas antes de que se aplicara la encuesta llamada IRAS, pero en Chiapas el porcentaje fue de 21.1 por ciento. Esto indica que hay grandes disparidades de unos estados a otros y aun dentro de los estados en sí mismos." Por ello, explicó, al hablar de la mejoría en la calidad de los servicios, se refiere a la necesidad de que sean más accesibles a la población infantil que está en las zonas más remotas, como son las indígenas, cuyos niños padecen mayores disparidades. "LOS ANGELES CHIQUITOS QUE VIENEN DESDE EL SOL" En el más reciente estudio realizado por la Red de Derechos de la Infancia en México, denominado "La Infancia Cuenta en México 2006", precisan que a nivel nacional el 27 por ciento (10.1 millones) de la población es menor de cinco años. Los estados con mayor proporción de menores de cuatro años son: Nuevo León, Tamaulipas y Quintana Roo, mientras que las proporciones menores de niños y niñas de esa edad están en Oaxaca, Veracruz y Michoacán. También precisa el trabajo que 27.5 por ciento de los niños en México viven en 184 mil 714 localidades rurales (localidades con menos de 2 mil 500 habitantes), y cerca de 60 por ciento de éstos, 10.4 millones de personas menores de dieciocho años, se ubican en una cuarta parte de los estados de la República Mexicana (Chiapas, Guerrero, Guanajuato, Estado de México, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz). -¿El programa para asegurar niños desde que nacen hasta los cinco años debe poner mayor énfasis en las zonas indígenas y rurales que en las urbanas, ya que en estas últimas existe una mayor cobertura de salud?, se le preguntó al especialista. -No. Creemos que se deben llevar a cabo ambas cosas, porque aun en zonas de alta concentración urbana, donde hay una mejor infraestructura, no se cuenta con los insumos necesarios ni siquiera para atender las enfermedades básicas. Sabemos que existen graves deficiencias para contar con gasas, alcohol y en general lo necesario para curar una herida. Muchas veces se trata de centros muy saturados. En las salas de emergencia, los enfermos graves tienen que estar de pie porque no hay camas suficientes y por lo tanto los colocan en los pasillos. Estos problemas, agregó, están por todos lados del país. En esas zonas urbanas hay que mejorar los servicios y buscar que el tiempo que pasen los niños ahí sea menor y, en las zonas rurales e indígenas remotas hay que hacer más accesibles estos servicios y mejorar la calidad. "...CARACOLES Y RANAS Y NIÑOS A JUGAR..." La mayoría de los 27.4 millones de niños que viven en zonas urbanas habitan en las 55 zonas metropolitanas que existen en nuestro país. El Estado de México, Distrito Federal y Jalisco, concentran cerca de la tercera parte de la población infantil urbana en México, puntualiza el mencionado estudio. En el periodo 2000-2005, el número de niños y niñas que habitan en las ciudades se incrementó, en términos absolutos, en 65 mil 696, al pasar de 27 millones 406 mil 064 a 27 millones 471 mil 760. A nivel estatal, Baja California Sur (13.43 por ciento), Quintana Roo (11.54 por ciento) y Baja California (10.35 por ciento), fueron las entidades que experimentaron mayor crecimiento en su población infantil urbana, mientras que el Distrito Federal (-8.87 por ciento), Michoacán (-5.77 por ciento) y Morelos (-4.10 por ciento) fueron las que presentaron las más significativas tasas de crecimiento negativo. En contraparte, en el quinquenio en referencia, la población infantil rural tuvo una pérdida absoluta de 888 mil 857 personas que representa, en términos relativos, menos 7.86 por ciento de lo registrado en el 2000. Todas las entidades, con excepción de Distrito Federal, Tlaxcala y Chiapas, presentaron disminución. POR LOS BOSQUES Y LAS SELVAS La investigación precisa que, según estimaciones realizadas por la Comisión Nacional de Desarrollo de los Pueblos Indígenas y el Consejo Nacional de Población, para el 2006 nuestro país cuenta con una población infantil indígena menor de catorce años de 3 millones 996 mil 330, casi veintiún mil más de los estimados en el 2000. No obstante que en todas las entidades hay presencia infantil indígena, ocho estados, que representan el 25 por ciento del total nacional, concentran más de las tres cuartas partes del total nacional (77.3 por ciento): Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Estado de México, Oaxaca, Puebla, Veracruz y Yucatán. El 12.6 por ciento de los niños menores de quince años en nuestro país son indígenas, y seis estados concentran más de la cuarta parte de su población en esa esfera de edad, siendo más de la mitad de los estados de Yucatán y Oaxaca; y más del 30 por ciento de Quintana Roo y Chiapas. La cobertura de vacunación en la población menor de un año -explica el documento-, no presentó variaciones significativas entre el 2004 y el 2005, al pasar de una cobertura nacional de 95.5 a 95.4 por ciento. El Estado de México y Quintana Roo son las entidades que muestran el menor porcentaje de cobertura con 85.7 y 89.6, respectivamente. Sin embargo, la disminución de Quintana Roo fue de 7.5 puntos porcentuales, lo que provocó que pasara del lugar 19 al lugar 31. En contraparte, Campeche sostuvo su 100 por ciento de cobertura y Nayarit alcanzó la cobertura total. En este contexto, aseguran en el texto, se pueden entender los hallazgos de la reciente Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, en donde se analiza la cobertura de vacunación al año de edad, por cada una de las vacunas y que arroja diferencias que son importantes de tomar en cuenta. La cobertura de esquema completo a nivel nacional para niños y niñas de un año cumplido se ubica en 78.4 por ciento. Los niveles más bajos de vacunación completo al primer año de edad se presentan en Tamaulipas (53.7 por ciento), Puebla (63.0 por ciento), Jalisco (64.2 por ciento), Coahuila (64.2 por ciento) y Zacatecas (70.3 por ciento). En contraparte cuentan con la mejor cobertura, Guanajuato (93.3 por ciento), Guerrero (89.7 por ciento), Tabasco (89.5 por ciento), Yucatán (88.5 por ciento) y Querétaro (87.8 por ciento). "PANTALON CORTITO, BOLSITA DE LOS RECUERDOS" En la República Mexicana, más de un millón de niños menores de cinco años, 12.7 por ciento de la población de ese rango, padecen desnutrición crónica. En las zonas rurales es hasta 20 por ciento, revela la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública. Sobresale la prevalencia de anemia en 23 por ciento de los niños menores de cinco años, así como en 20 por ciento de las mujeres embarazadas. El Colegio Mexicano de Nutriólogos precisa, respecto a 2005, que la desnutrición continúa siendo un problema de salud pública en nuestro país, especialmente el retardo en el crecimiento. La prevalencia de estatura baja o desmedro en los menores de cinco años fue de 17.8 por ciento, la de peso bajo, de 7.6 por ciento y la emaciación, de 2.1 por ciento. Además, se encontraron notables diferencias entre las regiones, pues en la sur la prevalencia de desmedro fue de 29.2 por ciento, en la norte, de 7.1 por ciento y en la centro, de 13.1 por ciento, mientras en el Distrito Federal fue de 14.5 por ciento. En los menores de cinco años la anemia está presente en 27.2 por ciento de los niños en este rango de edad. En la población indígena es mayor que la media nacional (36.0 por ciento). Los resultados muestran deficiencias importantes de hierro, zinc (34 por ciento) y vitaminas A (27.9 por ciento de deficiencia moderada en menores de dos años), E (64.4 por ciento de los menores de dos años) y C (37 por ciento de los menores de dos años). -¿Este programa federal, entonces, tendría que estar amarrado a otros programas para que la atención a los niños sea integral?, es la pregunta para el entrevistado. -Sí. Este es un tema que tendrá que verse reflejado en un mayor presupuesto para la salud. Si la pretensión es realizar todo con el mismo gasto para la salud, este programa va a caer en la simulación, en pretender que con la infraestructura instalada es suficiente para atender todas las necesidades de estos niños. Hay una responsabilidad tanto del Gobierno federal como de los legisladores de hacer lo posible para que haya más recursos para el sector salud. Además, expresó la necesidad de que haya una serie de programas integrados que formen parte de un Plan Nacional para la Salud Infantil, no solamente para la población que nace del primero de diciembre de 2006 en adelante. También, que dentro de la salud infantil se atienda la mortalidad materno infantil. Consideró necesario que la política de salud en México "sea lo más integral posible", que incluya un presupuesto amplio y sobre todo que llegue a la población que se encuentra en las zonas más vulnerables. -¿Cómo debe ser la vinculación del nuevo programa que iniciará el Gobierno, con el antiguo programa Oportunidades? -Esa es una de las preguntas que nos estamos haciendo, porque no ha habido información sobre cómo van a realizar la vinculación. Hasta donde conocíamos, Oportunidades estaba dirigido a una población de mayor edad, la escolar, sobre todo en secundaria, para reducir las tasas de deserción escolar. Para mi gusto el asunto tiene que ver con el hecho de que México no cuenta con un Programa Nacional de Derechos de la Infancia, en donde no solamente se atiendan las necesidades de salud, sino también de educación, etc. de una manera articulada. El "Informe de la Infancia Cuenta en México 2006", añadió, "indica que programas como el de Oportunidades, no obstante que han sido muy anunciados y en teoría los estamos exportando a otros países, no han logrado detener, por ejemplo, las tasas de deserción escolar. Tampoco existe la información suficiente para saber el comportamiento de la salud infantil y si ha habido cambios". Explicó: "Son programas que tienen una serie de cuestionamientos por estar muy dirigidos a las políticas subsidiarias, es decir, a dar becas a niños, a efectuar un monitoreo de éstas, de lo que está ocurriendo, pero no trabajan un aspecto que es fundamental, sobre todo a nivel comunitario: el fortalecimiento y desarrollo de la comunidad, para que entonces los problemas de los niños no solamente sean atendidos a nivel individual. Precisó: "Es muy importante que se considere a la población de cero a seis años en materia de salud, pero es fundamental que esto forme parte de un programa más integral y es lo que todavía no vemos en la presente administración." Insistió: "Saludamos el programa, pero es muy importante que estos programas dejen de ser aislados y se rompa la visión asistencial: se piensa que sólo basta con garantizar el acceso a clínicas o centros de salud, sin hacer un trabajo con las comunidades para construir capacidades para educar a la gente, por ejemplo, en la prevención de la salud." Para apuntalar su señalamiento, remató: "Muchas enfermedades en México son fácilmente prevenibles, pero ocurren no solamente por lo inaccesible de los centros de salud, sino también porque las familias no tienen la suficiente información para actuar de manera expedita para la prevención de las mismas." 14 años. |
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