México
Propone Quesada confinamiento de residuos peligrosos en estados
Organización Editorial Mexicana
28 de abril de 2008

Jorge Olmedo Muñoz / El Sol de México

Ciudad de México.- El secretario de Medio ambiente, Juan Elvira Quesada, afirmó que en México cada estado debe contar con un sitio de confinamiento de residuos peligrosos y para ello se debe legislar para atender esta problemática y evitar daños no sólo al medio ambiente, sino a la salud de la población.

El que México cuente con sitios de confinamiento y disposición final de residuos peligrosos no sólo evitará daños a la salud de la población y a los ecosistemas, sino también permitirá que el país sea más competitivo a nivel internacional, al lograr el máximo aprovechamiento de estos desechos, aseguró.

Elvira Quesada dijo que el contar con sitios de confinamiento controlados reduce el riesgo que representa para el entorno el que los desechos se encuentren a cielo abierto, en barrancas, cañadas, orillas de ríos, arroyos o lagos, dañando el agua, el aire, el suelo, la flora y la fauna, además de que representan un peligro constante para quienes habitan en esas zonas.

En la actualidad nuestro país tienen registrados 297 sitios contaminados como es la empresa Cromatos, en el Estado de México; sin embargo mencionó que aún existen cientos en todo el país que son clandestinos y tienen los desechos a cielo abierto

Por ello, dijo, la Semarnat trabaja en el Programa de Remediación de Sitios Contaminados, que busca establecer una estrategia que ayude a caminar más rápido en la elaboración de un mapeo con datos precisos de los sitios contaminados.

Los sitios que actualmente existen en el país, el único que recibe sustancias peligrosas es el de Mina, Nuevo León, por lo que es indispensable que en cada estado del país exista un centro de confinamiento controlado que, además de contener esos residuos, ofrezcan las posibilidades de tratarlos y aprovecharlos al máximo, como sería el caso del que se construye en Zimapan, Hidalgo.

Al respecto, indicó que autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente supervisan de manera permanente la construcción de este confinamiento, a fin de que se cumpla la normatividad y poder garantizar la salud y tranquilidad de la población.

Explicó que un confinamiento controlado es una obra de ingeniería construida para depositar permanentemente residuos peligrosos permitiendo prevenir su liberación, aplicando para ello sofisticados tratamientos biológicos, térmicos, físicos o químicos.

También, son sometidos a diferentes procesos como son de insolubilidad, inmovilización, encapsulado o absorción, con el fin de garantizar que aquellos componentes que hacen peligroso al residuo no se propaguen a través del tiempo, garantizando su aislamiento definitivo.