Policiaca
Fue en un Domingo de Carnaval Muere Ramón Arellano Félix
Un domingo de Carnaval como hoy, hace siete años, fue asesinado aquí en Mazatlán Ramón Arellano Félix, sin haber cumplido su último propósito.
El Sol de Mazatlán
22 de febrero de 2009

Luis E. Fernández

Mazatlán, Sinaloa.- Un domingo de Carnaval como hoy, hace siete años, fue asesinado aquí en Mazatlán Ramón Arellano Félix, sin haber cumplido su último propósito.

Según las investigaciones de la PGR, que constan en la averiguación (52/2002) y (52/2003), Ramón pretendía asesinar en los días de Carnaval a Ismael "El Mayo" Zambada.

Un año antes también en la los días de Carnaval, dos parejas cuyos hombres estaban ligados a Ismael "El Mayo" Zambada, fueron ejecutados en el restaurante, Tío Juan en la Zona Dorada, curiosamente a unos cuantos metros de donde quedó muerto, Ramón Arellano Félix el diez de febrero del 2002.

Aquel día domingo en la celebración del Carnaval, el entonces líder del cártel de Tijuana, Ramón Arellano Félix. Cayó muerto de un disparo en la sien en el área turística de la Zona Dorada, en un enfrentamiento con policías ministeriales.

Según versiones oficiales, Ramón Arellano Félix, llegó a Mazatlán, cinco días antes de su muerte el 5 de febrero con el objetivo de asesinar a su rival, Ismael "El Mayo" Zambada García.

Pero el 10 de febrero, el vehículo en donde viajaba el narcotraficante fue detenido por policías ministeriales, el automóvil era un sedán Volkswagen, que de acuerdo con las versiones dadas por los MP, transitaba en sentido contrario, por la Zona Dorada, el Volkswagen blanco, se detuvo cerca de un estacionamiento próximo al Hotel Plaza Gaviotas.

Los sospechosos bajaron del vehículo e intentaron huir a pie, pero fueron detenidos por los ministeriales, uno de los oficiales, que respondía al nombre de Antonio Arias, interroga a dos de los sujetos, uno de ellos se identificó como agente de la Procuraduría General de la República (PGR) e incluso mostró una credencial de la Agencia Federal de Investigación (AFI) con el nombre de Jorge Pérez López.

Los hechos apuntaban a que ambos intercambiaron balas, y Jorge Pérez López, en este caso Ramón Arellano Félix, disparó dos veces al pecho del policía, quien al caer al suelo, según las investigaciones periciales, accionó su arma y le atravesó el cráneo al que fuera líder del cártel de Tijuana, que cayó muerto junto al cuerpo de Arias.

Por lo sucedido, uno de los presuntos oficiales de la (PGR), que acompañaban al sicario, trató de huir, pero fue interceptado por otro grupo de policías ministeriales, con los que se enfrentó a balazos, muriendo 15 minutos después en una ambulancia que lo trasladaba al hospital Sharp, mientras que otro de los matones, Manuel López López, fue detenido dentro del hotel Plaza Gaviotas, a 20 metros del sitio donde cayeron sus compañeros.

Horas más tarde, los ministeriales arrestaron a Marcos Assemat Hernández y a Sergio Reyes, el primero exagente de la Policía Federal Preventiva (PFP) y el otro elemento activo de la corporación, a un lado del restaurante Tony's.

Un día después, el 11 de febrero, el cadáver del narcotraficante fue trasladado a la funeraria Calderón y entregado a un supuesto familiar que se identifico como Celestino López, al día siguiente el cuerpo de quien después se sabría, era nada más y nada menos que el de Ramón Arellano Félix, fue cremado.

Una semana después se supo que el cadáver del falso agente Solórzano fue identificado como Efraín Quintero Carrizoza, otro de los gatilleros que murieron en el enfrentamiento armado de ese 10 de febrero, involucrado en la masacre de El Limoncito de Ayala, en febrero de 2001.

Conclusión pericial de la (PGR)

Para sorpresa de la (PGR) se determino mediante un estudio realizado por peritos de la misma corporación policiaca, uno de los presuntos policías fallecidos en el enfrentamiento de aquel domingo de Carnaval resulto ser el narcotraficante Ramón Arellano Félix.

A esta conclusión llegaron peritos de la PGR después de realizar pruebas genéticas a las manchas de sangre obtenidas del cadáver de Jorge Pérez López, quien resulto ser Ramón Arellano Félix.

La sangre de Ramón fue comparada con saliva y sangre de su hermano Benjamín, e incluso se realizaron diversas comparaciones a fotos del sicario y el cadáver de quien cayó aquí en el puerto, durante ese Carnaval.

Según expertos de la (PGR) Ramón Arellano Félix se había realizado algunas cirugías plásticas menores en el rostro.

Además de que el arma que fue encontrada, en el lugar de los hechos y que al parecer pertenecía a Ramón Arellano Félix, fue la misma que se utilizó para matar a los magistrados federales, Jesús Alberto Ayala y Benito Andrade.

Debido a tales investigaciones por lo menos cuatro policías ministeriales fueron detenidos y arraigados.