Locales
Caerían en la delincuencia si les quitan la pepena
El programa municipal "Basura que no es Basura" afectaría a 15 mil trabajadores. Foto: Francisco Carmona / El Sol de León.
El Sol de León
1 de marzo de 2010
Leonel Araiza
León, Guanajuato.- Ante los rumores entre los pepenadores de que el Municipio desea desaparecer su actividad para concesionarla a una empresa, amenazan en dedicarse a la delincuencia al carecer de trabajo, el argumento: las familias tienen que comer.
La iniciativa del Municipio de obtener recursos mediante el reciclaje de basura, programa denominado "Basura que no es Basura", inició que entre los pepenadores comience a existir ambiente de desacuerdo a tal medida que, a decir de algunos afectaría a más de 15 mil trabajadores; en la antigua carretera a San Juan de los Lagos, por el camino al relleno sanitario "El Caracol" existen por lo menos 15 bodegas que se dedican al acopio de materiales para el reciclado.
Uno de los dirigentes de la zona, José Luis Torres, señaló que la iniciativa del Municipio afectará a los pepenadores y a sus familias, pues gran parte de los que allí laboran no cuentan con estudios básicos.
Por lo regular casi son 5 personas por camión, mismas que se llevan de forma diaria, cerca de 80 pesos por la basura que logran separar, pero tienen que mantener en sus casas a tres o cuatro miembros de familia, "es muy poco lo que ganan".
Señaló que son 150 camiones aproximadamente, y no sólo ellos dependen de esa actividad, también se encuentran las recicladoras, la gente que llega al lugar, "fácil estamos hablando entre 10 mil y 15 mil personas que dependen de la pepena", dijo José Luis Torres.
Si el Municipio busca quitarles esta actividad "¿qué hará con ellos, a donde los va mandar?, si promete no darles un empleo fijo está bien, si no pues que dejen las cosas como están".
José Luis Torres, precisó que difícilmente una persona que se dedica a la pepena, podrá dedicarse a otra actividad laboral, pues muchos llevan toda la vida en el lugar, desde niños que vienen acompañar a sus padres para sacar algo más de dinero, jóvenes que no encuentran chamba en la ciudad, y adultos mayores que ya nadie quiere emplear.
"Si les quitan la chamba, sólo quedará delinquir, aquí se gana bien el dinero, trabajando, pero si no hay trabajo, ¿a dónde irán, a robar?, la familia tiene que comer", señaló.
Ahorita, comentó José Luis Torres, se encuentra el lugar chambeando bien, queremos que eso también lo tome en cuenta el Municipio, las familias y personas que dependen de la pepena, no queremos llegar a una huelga, no queremos llegar a un extremo.
Aseguró que la mayor parte de las personas que actualmente laboran en la zona, son de edades entre los 23 a los 50 años, la mayor parte de comunidades rurales, colonias marginadas, donde resalta la presencia de habitantes de la Jacinto López.
"Es un modo difícil de vida, si alguien lo duda, se les invita a estar con ellos una ruta a las tres de la mañana y terminar a las tres de la tarde", dijo José Luis Torres.
León, Guanajuato.- Ante los rumores entre los pepenadores de que el Municipio desea desaparecer su actividad para concesionarla a una empresa, amenazan en dedicarse a la delincuencia al carecer de trabajo, el argumento: las familias tienen que comer.
La iniciativa del Municipio de obtener recursos mediante el reciclaje de basura, programa denominado "Basura que no es Basura", inició que entre los pepenadores comience a existir ambiente de desacuerdo a tal medida que, a decir de algunos afectaría a más de 15 mil trabajadores; en la antigua carretera a San Juan de los Lagos, por el camino al relleno sanitario "El Caracol" existen por lo menos 15 bodegas que se dedican al acopio de materiales para el reciclado.
Uno de los dirigentes de la zona, José Luis Torres, señaló que la iniciativa del Municipio afectará a los pepenadores y a sus familias, pues gran parte de los que allí laboran no cuentan con estudios básicos.
Por lo regular casi son 5 personas por camión, mismas que se llevan de forma diaria, cerca de 80 pesos por la basura que logran separar, pero tienen que mantener en sus casas a tres o cuatro miembros de familia, "es muy poco lo que ganan".
Señaló que son 150 camiones aproximadamente, y no sólo ellos dependen de esa actividad, también se encuentran las recicladoras, la gente que llega al lugar, "fácil estamos hablando entre 10 mil y 15 mil personas que dependen de la pepena", dijo José Luis Torres.
Si el Municipio busca quitarles esta actividad "¿qué hará con ellos, a donde los va mandar?, si promete no darles un empleo fijo está bien, si no pues que dejen las cosas como están".
José Luis Torres, precisó que difícilmente una persona que se dedica a la pepena, podrá dedicarse a otra actividad laboral, pues muchos llevan toda la vida en el lugar, desde niños que vienen acompañar a sus padres para sacar algo más de dinero, jóvenes que no encuentran chamba en la ciudad, y adultos mayores que ya nadie quiere emplear.
"Si les quitan la chamba, sólo quedará delinquir, aquí se gana bien el dinero, trabajando, pero si no hay trabajo, ¿a dónde irán, a robar?, la familia tiene que comer", señaló.
Ahorita, comentó José Luis Torres, se encuentra el lugar chambeando bien, queremos que eso también lo tome en cuenta el Municipio, las familias y personas que dependen de la pepena, no queremos llegar a una huelga, no queremos llegar a un extremo.
Aseguró que la mayor parte de las personas que actualmente laboran en la zona, son de edades entre los 23 a los 50 años, la mayor parte de comunidades rurales, colonias marginadas, donde resalta la presencia de habitantes de la Jacinto López.
"Es un modo difícil de vida, si alguien lo duda, se les invita a estar con ellos una ruta a las tres de la mañana y terminar a las tres de la tarde", dijo José Luis Torres.