Policiaca
PGJE: No nos intimidan
La ciudad despertó con la noticia de los atentados registrados el jueves, pero este viernes todo volvió a la calma. Foto: El Sol de León.
El Sol de León
21 de noviembre de 2009
Siguen las investigaciones por los atentados en Celaya
Redacción
Celaya, Gto.- Tras la convulsionada noche del jueves y madrugada de ayer por los sistemáticos ataques perpetrados a inmuebles públicos del orden federal y municipal, el Municipio amaneció inmerso en una relativa calma aunque el comentario generalizado de la mayoría fueron los violentos hechos que alteraron la tranquilidad de los celayenses por espacio de varias horas.
Las puertas de la subdelegación de la PGR, localizadas entre las calles Ayuntamiento, Sierra Paracaima, y Aconcagua, de la colonia Las Arboledas, permanecieron cerradas pero se estuvo atendiendo al público de manera hasta cierto punto "normal", según fue posible establecer.
En tanto, otro edificio público importante, como es el Palacio de Justicia, ubicado en la calle Heliotropo de la colonia Las Flores, también funcionó de manera habitual; sin embargo, fue notoria la presencia de un discreto aparato de seguridad resguardando el inmueble.
Por lo demás, reinó en Celaya un ambiente de tranquilidad y expectación. Aunque no faltó el bromista que se puso a hacer llamadas falsas al 066 advirtiendo la presencia de bombas en determinados sitios.
No intimidan
El Subprocurador de Justicia de la región C, licenciado Armando Amaro Vallejo, señaló que por medio de un reporte de C-4 tomaron conocimiento como a las 10:30 de la noche de los ataques a oficinas de la Agencia Federal de Investigación, a la caseta de vigilancia de la Policía Municipal de la colonia Sanjuanico, a una unidad de motor de la Policía Ministerial en el barrio de San Juan y al inmueble de Seguridad Pública del municipio de Villagrán.
Dijo que hasta ayer tenía conocimiento solamente que derivado de estos hechos una persona había resultado lesionada por las esquirlas de la detonación de una granada de fragmentación en la caseta de Seguridad Pública de la colonia San Juanico, la cual -dijo- se encuentra estable.
Citó que, de forma directa, a la dependencia que preside no había llegado información hasta ayer en cuanto al grupo de delictivo al que pertenecen los autores de los sistemáticos ataques a las oficinas públicas.
Subrayó que no encuentra ninguna lectura objetiva en torno a estos hechos. "No encuentro ninguna lectura objetiva", refirió el Subprocurador, al indicar que si algún grupo delictivo quisiera adjudicarse el ataque ya se vería a su vez cuál pudiese ser el motivo aparente de las agresiones.
Y es que, en este respecto, cabe referir que se han manejado las hipótesis que los atentados son en respuesta del grupo criminal La Familia Michoacana por la detención de Cristóbal Altamirano Piñón, alias "La Rubia" y/o "El Tribi", en San Francisco del Rincón, el miércoles, a quien se le señala como presunto líder de la banda en Guanajuato, lo cual no había sido reconocido por ninguna autoridad oficialmente. Sin embargo, Amaro Vallejo admitió que dicha versión es solamente una posibilidad.
Al propio tiempo, señaló que desde que comenzó la lucha contra los grupos criminales organizados se sabía el tipo de armamento que utilizan éstos, ante lo cual dijo que "nosotros siempre estamos atentos y alertas".
De igual manera, con un contundente "por supuesto que no", respondió a la pregunta en cuanto si estas acciones del llamado crimen organizado intimidan en los trabajos de combate contra la delincuencia.
"La Familia" al parecer atrás de los ataques
Por otro lado, oficialmente nadie ha reconocido si los atentados estuvieron a cargo de tal o cual grupo. Empero, en ese sentido, solamente se sabe que mediante varias llamadas telefónicas al 066, de masculinos, el grupo delictivo La Familia Michoacana se adjudicó los ataques.
Además, no se ha establecido oficialmente si los sistemáticos incidentes registrados la noche del jueves tienen que ver con la detención en San Francisco del Rincón de un presunto líder del referido cártel.
Lo que sí fue posible observar es que la ciudad funcionó en forma tranquila y, como de costumbre, luego de incidentes de esta naturaleza, se vieron por la ciudad convoyes militares patrullando el Municipio.
A su vez trascendió que el atentado en el barrio de San Juan iba dirigido tal vez a un alto mando de la Unidad Mixta de Atención Al Narcomenudeo (UMAN) que vive cerca del sitio donde se encontraba una camioneta oficial, la cual sufrió daños tras el estallido de una granada.
Asimismo se cree que la agresión también con granada en la caseta de la Policía Municipal situada en la colonia Sanjuanico sirvió como distractor para que los policías no fueran en auxilio de sus colegas del AFI.
Llamadas falsas de amenaza de bomba
En otro orden de ideas, la psicosis generada por el acontecimiento provocó un considerable aumento en los reportes falsos de amenazas de bomba.
En efecto, antes de las 10:00 horas ya se habían registrado 4 reportes de este tipo al número de emergencias 066, en las que se advertía de la presencia de artefactos explosivos en reconocidas tiendas departamentales, en un edificio ubicado en el bulevar, y hasta en un microbús de pasajeros.
Ante ello, las autoridades se mantuvieron expectantes y pusieron en marcha los trabajos preventivos a los que ha lugar en este tipo de casos.
Celaya, Gto.- Tras la convulsionada noche del jueves y madrugada de ayer por los sistemáticos ataques perpetrados a inmuebles públicos del orden federal y municipal, el Municipio amaneció inmerso en una relativa calma aunque el comentario generalizado de la mayoría fueron los violentos hechos que alteraron la tranquilidad de los celayenses por espacio de varias horas.
Las puertas de la subdelegación de la PGR, localizadas entre las calles Ayuntamiento, Sierra Paracaima, y Aconcagua, de la colonia Las Arboledas, permanecieron cerradas pero se estuvo atendiendo al público de manera hasta cierto punto "normal", según fue posible establecer.
En tanto, otro edificio público importante, como es el Palacio de Justicia, ubicado en la calle Heliotropo de la colonia Las Flores, también funcionó de manera habitual; sin embargo, fue notoria la presencia de un discreto aparato de seguridad resguardando el inmueble.
Por lo demás, reinó en Celaya un ambiente de tranquilidad y expectación. Aunque no faltó el bromista que se puso a hacer llamadas falsas al 066 advirtiendo la presencia de bombas en determinados sitios.
No intimidan
El Subprocurador de Justicia de la región C, licenciado Armando Amaro Vallejo, señaló que por medio de un reporte de C-4 tomaron conocimiento como a las 10:30 de la noche de los ataques a oficinas de la Agencia Federal de Investigación, a la caseta de vigilancia de la Policía Municipal de la colonia Sanjuanico, a una unidad de motor de la Policía Ministerial en el barrio de San Juan y al inmueble de Seguridad Pública del municipio de Villagrán.
Dijo que hasta ayer tenía conocimiento solamente que derivado de estos hechos una persona había resultado lesionada por las esquirlas de la detonación de una granada de fragmentación en la caseta de Seguridad Pública de la colonia San Juanico, la cual -dijo- se encuentra estable.
Citó que, de forma directa, a la dependencia que preside no había llegado información hasta ayer en cuanto al grupo de delictivo al que pertenecen los autores de los sistemáticos ataques a las oficinas públicas.
Subrayó que no encuentra ninguna lectura objetiva en torno a estos hechos. "No encuentro ninguna lectura objetiva", refirió el Subprocurador, al indicar que si algún grupo delictivo quisiera adjudicarse el ataque ya se vería a su vez cuál pudiese ser el motivo aparente de las agresiones.
Y es que, en este respecto, cabe referir que se han manejado las hipótesis que los atentados son en respuesta del grupo criminal La Familia Michoacana por la detención de Cristóbal Altamirano Piñón, alias "La Rubia" y/o "El Tribi", en San Francisco del Rincón, el miércoles, a quien se le señala como presunto líder de la banda en Guanajuato, lo cual no había sido reconocido por ninguna autoridad oficialmente. Sin embargo, Amaro Vallejo admitió que dicha versión es solamente una posibilidad.
Al propio tiempo, señaló que desde que comenzó la lucha contra los grupos criminales organizados se sabía el tipo de armamento que utilizan éstos, ante lo cual dijo que "nosotros siempre estamos atentos y alertas".
De igual manera, con un contundente "por supuesto que no", respondió a la pregunta en cuanto si estas acciones del llamado crimen organizado intimidan en los trabajos de combate contra la delincuencia.
"La Familia" al parecer atrás de los ataques
Por otro lado, oficialmente nadie ha reconocido si los atentados estuvieron a cargo de tal o cual grupo. Empero, en ese sentido, solamente se sabe que mediante varias llamadas telefónicas al 066, de masculinos, el grupo delictivo La Familia Michoacana se adjudicó los ataques.
Además, no se ha establecido oficialmente si los sistemáticos incidentes registrados la noche del jueves tienen que ver con la detención en San Francisco del Rincón de un presunto líder del referido cártel.
Lo que sí fue posible observar es que la ciudad funcionó en forma tranquila y, como de costumbre, luego de incidentes de esta naturaleza, se vieron por la ciudad convoyes militares patrullando el Municipio.
A su vez trascendió que el atentado en el barrio de San Juan iba dirigido tal vez a un alto mando de la Unidad Mixta de Atención Al Narcomenudeo (UMAN) que vive cerca del sitio donde se encontraba una camioneta oficial, la cual sufrió daños tras el estallido de una granada.
Asimismo se cree que la agresión también con granada en la caseta de la Policía Municipal situada en la colonia Sanjuanico sirvió como distractor para que los policías no fueran en auxilio de sus colegas del AFI.
Llamadas falsas de amenaza de bomba
En otro orden de ideas, la psicosis generada por el acontecimiento provocó un considerable aumento en los reportes falsos de amenazas de bomba.
En efecto, antes de las 10:00 horas ya se habían registrado 4 reportes de este tipo al número de emergencias 066, en las que se advertía de la presencia de artefactos explosivos en reconocidas tiendas departamentales, en un edificio ubicado en el bulevar, y hasta en un microbús de pasajeros.
Ante ello, las autoridades se mantuvieron expectantes y pusieron en marcha los trabajos preventivos a los que ha lugar en este tipo de casos.