Guanajuato
Bienvenida, Su Majestad
La Reina Beatrix de Holanda visito el teatro Juárez. Foto: Josaphat Rodríguez / El Sol de León.
El Sol de León
6 de noviembre de 2009


Carlos Salinas

Guanajuato, Gto.- Pasadas las cinco de la tarde un lujoso auto negro seguido por un buen número de elementos de seguridad, arribó a la calle Pocitos y de él descendió la Reina Beatrix de Holanda quien visitó la Capital del Estado acompañada por el Príncipe de Holanda, Willem-Alexander, la Princesa Máxima, y un grupo de empresarios de su País.

La primera escala de la realeza fue en la casa museo Diego Rivera, espacio donde antes de su llegada, la Reina ya era esperada por una decena de personas dentro de las que destacaba una familia de origen holandés que portaban una bandera de dicha nación.

Durante todo momento, Beatrix de Holanda estuvo acompañada por el gobernador del Estado, Juan Manuel Oliva Ramírez; el alcalde capitalino, Nicéforo Guerrero y sus esposas, respectivamente, además se encontraba el cronista Isauro Rionda y el secretario de Desarrollo Turístico, Sergio Rodríguez.

El recorrido de la soberana por el museo Diego Rivera duró cerca de media hora y al salir de este lugar todo el contingente se trasladó por la misma calle de Pocitos hasta las escalinatas del edificio central de la Universidad de Guanajuato, donde ya eran esperados por una estudiantina que los recibió con la ya clásica pieza de "Tierra de mis amores".

En este espacio, los visitantes distinguidos lograron acaparar la atención de quienes pasaban por ahí, ya que varios se detenían para ver qué es lo que estaba pasando y muchos de ellos aprovecharon para tomarle fotos a Beatrix y sus acompañantes.

El frío parecía no incomodar a la realeza, ya que con una sonrisa y son semblante alegre, la Reina de Holanda aplaudía y hasta aprovechó para corear junto con la estudiantina, la canción de "Cielito Lindo".

Al final del mini concierto, todo el grupo se tomó la foto del recuerdo, para trasladarse rumbo a la Plaza de la Paz, donde por unos segundos apreciaron la belleza de la Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato, lugar donde una mujer tenía una pancarta dirigida a la Princesa, con la leyenda: "Regresa pronto Máxima".

Fue en el tramo que conecta a la Plaza de la Paz con el teatro Juárez, donde se observó más gente, tanto locales como extranjeros lanzaron una ovación y aplausos a la Reina y también aprovecharon para tomarle fotografías.

Su última parada, al interior del teatro Juárez, donde permaneció menos de cinco minutos y en las escalinatas del recinto también se tomó una fotografía junto con las autoridades estatales y municipales que la acompañaron.

De ahí todo el contingente se trasladó por la calle de Sopeña hasta el templo de San Francisco, donde los esperaban sus automóviles para trasladarlos hasta su hotel, destacó que en este tramo, una persona se acercó para obsequiarles unas piezas de cerámica, las cuales de inmediato fueron recogidas por su personal de seguridad.

Durante su paso por Guanajuato, la Reina Beatrix de Holanda mostró una actitud bastante accesible, ya que contrario a las indicaciones protocolarias que se habían enviado junto con su itinerario, su majestad sí saludó de mano a más de uno, recibió regalos, permaneció más de un minuto en un solo punto y se permitió que las personas estuvieran a menos de un metro de distancia.

Finalmente y en el momento en que la soberana se despidiera de las autoridades, el gobernador Juan Manuel Oliva se despidió diciéndole: "Ojalá que haya recordado buenos tiempos", a lo que Beatrix de Holanda sólo contesto con una sonrisa.