Locales
Celebran con sus difuntos
Las familias recuerdan a sus difuntos con ofrendas: comida, globos, juguetes y otros regalos. Foto: Francisco Carmona / El Sol de León.
El Sol de León
3 de noviembre de 2009


Leonel Araiza

León, Guanajuato.- Ayer las familias fueron a visitar las necrópolis de la ciudad de León, llevaban ramos de flores multicolores con que adornaban las tumbas de sus seres queridos, además algunos compartieron el pan y la sal con sus difuntos al llevar la comida favorita del fallecido, cantar canciones de su gusto y fumar un cigarro en su honor.

A los camposantos la gente comenzó a llegar alrededor de las ocho de la mañana, al momento que abrieron dichas ciudades de la muerte sus puertas al mundo profano. En los alrededores varios centenares de comercio vendían sus productos "diez pesos el ramo", "ricas tortas", "tacos al vapor 5 por diez", "tacos 3 por 18".

Algunos familiares del difunto llevaron la comida que en vida le gustaba, adornaron la tumba donde se encuentran sus restos con una cama de flores de cempasúchil, manzanilla y algunas veladoras, mientras entonaban acompañados de un dúo, mariachi o grupo norteño, la música que al ser querido en vida le gustaba.

También a su lado ponían algunos bancos de plástico para que los comensales se sentaran, después de arreglar el sepulcro del difunto, rezaban el Santo Rosario, "Ave María Purísima... sin pecado concebido" un Padre Nuestro y los Dios te Salve María y concluir "Descanse en Paz...".

María Gutiérrez López junto con su hermana visitó como año con año la tumba de su padre, al cual siempre en su honor hacen un altar de muertos en su casa y el Día dos de Noviembre acuden a la tumba, la arreglaron con diversas flores y veladoras.

Señaló María Gutiérrez que cada año siempre le traen su mariachi, le gustaba la música, después de entonar las canciones acompañadas, también una que otra es a capela. Después los familiares alrededor de la tumba colocan la comida que le gustaba, entre ellas frijoles, chilaquiles, enchiladas, mole, algunas tortillas, sal, un tequila y no pueden faltar sus cigarros.

Después de acomodar todo y rezar, se pasa al disfrute de la comida para que el difunto no coma solo, esto es una tradición que año con año realiza María Gutiérrez López y su familia.

En otras tumbas se apreció que las familias desde días anteriores depositaron sus ofrendas, algunos globos con un "te amo", "te quiero" además de serpentinas, papel picado, platos de comida, osos de peluche en donde yacen los menores de edad.

Otras personas como la familia de Alba Rosa Gutiérrez hacen un día de campo en el cementerio con el propósito de recordar a su ser querido que se encuentra gozando de la Gracia de Dios, sobre todo convivir en familia como se hacía cuando el difunto estaba en vida.