Comunidad y cultura
El MAP, uno de los recintos emblemáticos de identidad nacional
Organización Editorial Mexicana
26 de octubre de 2009
El Sol de México
Ciudad de México.- Lleno de color y matices, el Museo de Arte Popular (MAP) se posiciona como uno de los recintos más emblemáticos de la identidad nacional, ya que, durante el recorrido en sus tres pisos, el espectador se deleita la pupila con la concepción que los artesanos tienen de la parte del mundo más importante para ellos: México.
Con un periodo corto de resurgimiento, este albergue de variadas y refinadas manualidades, busca tener una imagen diferente a la de otros recintos con la misma temática.
Así lo explica su director, Walter Boelsterly quien ha tomado las riendas de esta exhibición, la cual busca vanagloriar el arte mexicano y sacar del anonimato a sus creadores "nosotros estamos enfocados a lo que es el arte popular estéticamente. Nos interesa recuperar el nombre del artesano".
Durante la entrevista, también enfatiza la importancia de cuidar las materias primas de aquellos artistas, ya que ante la sobreexplotación que existe de algunos materiales, varios oficios están en peligro de extinguirse.
"Otra parte de nuestra visión es recuperar, conservar y promover algunos oficios que están por desaparecer a nivel nacional, debido a que se ha presentado un incremento en la demanda de algunos de estos materiales. Esto, ha traído como consecuencia que la gente que trabajaba en estos quehaceres estén quedándose afuera".
A lo largo del recorrido que hace por las salas, detalla que algunos de los oficios en peligro de extinción son: el telar de cintura, quehacer arraigado en el sur de la ciudad, y el cual, debido a que en Xochimilco se ha perdido la cría de borrego, ya no cuenta con mucho legado. Así también, el tejido de red, siendo su factor de desaparición, la nula zona lacustre que ya existe en la ciudad.
Con respecto a otros estados de país, explicó que en Sonora, las esculturas de palo fierro, prácticamente ya no cuentan con ninguna elaboración, gracias a que "ya se acabó todo el árbol de palo fierro, entonces en las pocas zonas donde queda se busca resguardarlo al máximo"
LA RIQUEZA ARTESANAL PROVENIENTE DE TODA LA REPUBLICA
Los árboles de la vida, los alebrijes, las esculturas de barro negro, los animales hechos con alambre y las prendas de lana son algunas de las obras mostradas en la exhibición permanente de este museo. Pero así como existe una gran variedad de artefactos que a simple vista no podrían tener alguna función, lo cierto es que la forma, el diseño y el color hacen de ellos vestigios únicos.
Provenientes de todos los estados de la república, Boelsterly subraya que la magia de cada artificio se debe a la biodiversidad de la zona de donde pertenece, ya que "no es lo mismo crear una jarra para un depósito de agua en el norte del país, en donde tienes que preocuparte por diseñar una boca no muy grande para que no se evapore el agua, que uno hecho en el sureste, donde ahí de lo que tienes que hacer es preocuparte para que no se les metan los animales".
De esta forma explica como es que la gente que visita este recinto toma conciencia de la enorme relación que existe entre la biodiversidad y la producción artesanal. "El diseño, la forma, la decoración y la materia prima es determinada completamente por la zona en la que se encuentren ubicados", manifiesta el responsable de la colección.
Cuatro son las salas que buscan perfeccionar la identidad del mexicano. Es así como se pueden encontrar las Raíces, la Vida Cotidiana, lo Sagrado y lo Fantástico, además de la sala de Exposiciones Temporales.
Esta última, reservada para las tres muestras que se efectúan por año. Revela que para enriquecer dicha exhibición se localiza a los artesanos más fuertes o en ocasiones se les hace una visita hasta sus casas para convencerlos de que participen en la demostración.
LOS TALLERES Y CONCURSOS: BASES FUNDAMENTALES DEL MAP
Con una pintura blanca que hace resaltar la originalidad y el color de las piezas, el museo pretende crear y otorgar un poco de este conocimiento a todos los interesados en adquirirlos. Y es que, a lo largo de la semana, los talleres están abiertos para aquellos que sueñan con crear objetos amorfos pero llenos de tonalidades, así como también para quienes desean emprender una nueva forma de pasar el tiempo.
Pese a que la influenza hizo de las suyas a mediados de año, el director del MAP se dice satisfecho frente a la aceptación del público en estos últimos meses, pues aunque reconoce que sí pegó fuerte este mal, lo cierto es que por el momento todo marcha bien.
Es así, como los cursos son abiertos para el público interesado, siendo los maestros aquellos que han dedicado su vida a este oficio de la manualidad.
"Tenemos talleres de artesanos para artesanos, y se encuentran abiertos de lunes a viernes de 10:00 a las 14:00 horas. Además de que existe otro para todos aquellos interesados, en donde padres y niños pueden venir a experimentar, estos, están a disposición de los visitantes y público en general los sábados y domingos".
Otro punto a resaltar de este edificio que se ubica en la calle de Revillagigedo, número 11, colonia Centro, son los concursos que lleva a cabo a lo largo del año, siendo uno de los más importantes el de Alebrijes en Movimiento, desfile que se ha convertido en una tradición anual entre los capitalinos para observar las majestuosas figuras que paso a paso se apropian de las calles de Reforma.
"La convocatoria para este concurso sale en marzo, y después del desfile, a finales de octubre aproximadamente, se quedan durante un periodo de 15 días en el Paseo de la Reforma", indica Walter Boelsterly, quien se muestra agradecido por la afluencia de personas interesadas, al decir que cada año son cada vez más.
"En el primer año fueron 35 los que participaron, en el segundo 84, y para este último, el número nos sobrepasó con 117", subraya.
Asimismo, la competencia de papalotes y piñatas cobran cada vez más fuerza entre las pláticas de los capitalinos. Tan sólo para el año entrante se espera que los objetos voladores que participen sean poco más de 60, mientras que para finales del 2009, se desea que las piñatas logren el número de 160.
A través de estas operaciones que conjugan las actividades extramuros e intramuros, ya que, para la filosofía de Boelsterly "si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma", se busca llevarle todo esta gama cultural a las personas aunque sea en las calles, debido a que, de forma lamentable, la gente no está acudiendo mucho a estos recintos que día a día resguardan celosamente el quehacer e historia de los mexicanos.
Ciudad de México.- Lleno de color y matices, el Museo de Arte Popular (MAP) se posiciona como uno de los recintos más emblemáticos de la identidad nacional, ya que, durante el recorrido en sus tres pisos, el espectador se deleita la pupila con la concepción que los artesanos tienen de la parte del mundo más importante para ellos: México.
Con un periodo corto de resurgimiento, este albergue de variadas y refinadas manualidades, busca tener una imagen diferente a la de otros recintos con la misma temática.
Así lo explica su director, Walter Boelsterly quien ha tomado las riendas de esta exhibición, la cual busca vanagloriar el arte mexicano y sacar del anonimato a sus creadores "nosotros estamos enfocados a lo que es el arte popular estéticamente. Nos interesa recuperar el nombre del artesano".
Durante la entrevista, también enfatiza la importancia de cuidar las materias primas de aquellos artistas, ya que ante la sobreexplotación que existe de algunos materiales, varios oficios están en peligro de extinguirse.
"Otra parte de nuestra visión es recuperar, conservar y promover algunos oficios que están por desaparecer a nivel nacional, debido a que se ha presentado un incremento en la demanda de algunos de estos materiales. Esto, ha traído como consecuencia que la gente que trabajaba en estos quehaceres estén quedándose afuera".
A lo largo del recorrido que hace por las salas, detalla que algunos de los oficios en peligro de extinción son: el telar de cintura, quehacer arraigado en el sur de la ciudad, y el cual, debido a que en Xochimilco se ha perdido la cría de borrego, ya no cuenta con mucho legado. Así también, el tejido de red, siendo su factor de desaparición, la nula zona lacustre que ya existe en la ciudad.
Con respecto a otros estados de país, explicó que en Sonora, las esculturas de palo fierro, prácticamente ya no cuentan con ninguna elaboración, gracias a que "ya se acabó todo el árbol de palo fierro, entonces en las pocas zonas donde queda se busca resguardarlo al máximo"
LA RIQUEZA ARTESANAL PROVENIENTE DE TODA LA REPUBLICA
Los árboles de la vida, los alebrijes, las esculturas de barro negro, los animales hechos con alambre y las prendas de lana son algunas de las obras mostradas en la exhibición permanente de este museo. Pero así como existe una gran variedad de artefactos que a simple vista no podrían tener alguna función, lo cierto es que la forma, el diseño y el color hacen de ellos vestigios únicos.
Provenientes de todos los estados de la república, Boelsterly subraya que la magia de cada artificio se debe a la biodiversidad de la zona de donde pertenece, ya que "no es lo mismo crear una jarra para un depósito de agua en el norte del país, en donde tienes que preocuparte por diseñar una boca no muy grande para que no se evapore el agua, que uno hecho en el sureste, donde ahí de lo que tienes que hacer es preocuparte para que no se les metan los animales".
De esta forma explica como es que la gente que visita este recinto toma conciencia de la enorme relación que existe entre la biodiversidad y la producción artesanal. "El diseño, la forma, la decoración y la materia prima es determinada completamente por la zona en la que se encuentren ubicados", manifiesta el responsable de la colección.
Cuatro son las salas que buscan perfeccionar la identidad del mexicano. Es así como se pueden encontrar las Raíces, la Vida Cotidiana, lo Sagrado y lo Fantástico, además de la sala de Exposiciones Temporales.
Esta última, reservada para las tres muestras que se efectúan por año. Revela que para enriquecer dicha exhibición se localiza a los artesanos más fuertes o en ocasiones se les hace una visita hasta sus casas para convencerlos de que participen en la demostración.
LOS TALLERES Y CONCURSOS: BASES FUNDAMENTALES DEL MAP
Con una pintura blanca que hace resaltar la originalidad y el color de las piezas, el museo pretende crear y otorgar un poco de este conocimiento a todos los interesados en adquirirlos. Y es que, a lo largo de la semana, los talleres están abiertos para aquellos que sueñan con crear objetos amorfos pero llenos de tonalidades, así como también para quienes desean emprender una nueva forma de pasar el tiempo.
Pese a que la influenza hizo de las suyas a mediados de año, el director del MAP se dice satisfecho frente a la aceptación del público en estos últimos meses, pues aunque reconoce que sí pegó fuerte este mal, lo cierto es que por el momento todo marcha bien.
Es así, como los cursos son abiertos para el público interesado, siendo los maestros aquellos que han dedicado su vida a este oficio de la manualidad.
"Tenemos talleres de artesanos para artesanos, y se encuentran abiertos de lunes a viernes de 10:00 a las 14:00 horas. Además de que existe otro para todos aquellos interesados, en donde padres y niños pueden venir a experimentar, estos, están a disposición de los visitantes y público en general los sábados y domingos".
Otro punto a resaltar de este edificio que se ubica en la calle de Revillagigedo, número 11, colonia Centro, son los concursos que lleva a cabo a lo largo del año, siendo uno de los más importantes el de Alebrijes en Movimiento, desfile que se ha convertido en una tradición anual entre los capitalinos para observar las majestuosas figuras que paso a paso se apropian de las calles de Reforma.
"La convocatoria para este concurso sale en marzo, y después del desfile, a finales de octubre aproximadamente, se quedan durante un periodo de 15 días en el Paseo de la Reforma", indica Walter Boelsterly, quien se muestra agradecido por la afluencia de personas interesadas, al decir que cada año son cada vez más.
"En el primer año fueron 35 los que participaron, en el segundo 84, y para este último, el número nos sobrepasó con 117", subraya.
Asimismo, la competencia de papalotes y piñatas cobran cada vez más fuerza entre las pláticas de los capitalinos. Tan sólo para el año entrante se espera que los objetos voladores que participen sean poco más de 60, mientras que para finales del 2009, se desea que las piñatas logren el número de 160.
A través de estas operaciones que conjugan las actividades extramuros e intramuros, ya que, para la filosofía de Boelsterly "si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma", se busca llevarle todo esta gama cultural a las personas aunque sea en las calles, debido a que, de forma lamentable, la gente no está acudiendo mucho a estos recintos que día a día resguardan celosamente el quehacer e historia de los mexicanos.