Entrevistas de Mario Vázquez Raña
Carstens: en México no hay crisis bancaria
Agustín Carstens, secretario de Hacienda, en entrevista con Mario Vázquez Raña, Presidente y Director General de OEM. Foto: Mauricio Huízar / El Sol de México
Primera de cinco partes
Organización Editorial Mexicana
23 de marzo de 2009

Mario Vázquez Raña / El Sol de México

Ciudad de México.- A sólo unos días de celebrarse en Londres la Cumbre del G-20 con la importantísima misión de encontrar una "solución global" a las dificultades financieras del mundo, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens Carstens, me concedió una muy extensa e interesante entrevista para abordar temas de la agenda internacional y del ámbito nacional, todos ellos de gran importancia dado el momento decisivo que se vive en la atribulada economía.

En la primera parte de nuestro encuentro, Carstens advierte que a consecuencia de la crisis mundial, los países industrializados están agotando los recursos de los organismos internacionales, pues han recurrido a la deuda para financiar sus grandes déficits fiscales. "Este año van a pedir seis trillones de dólares de deuda, entre la Unión Europea y Estados Unidos. Eso va a hacer que se reduzca a un sexto la cantidad de recursos que reciben los países en desarrollo", advierte.

Además, explica el origen de la crisis en una "falla catastrófica" del sistema de regulación financiera internacional y adelanta que la posición de México, al participar en la cumbre financiera del G-20 en Londres para la nueva arquitectura financiera internacional, incluirá entre sus puntos la necesidad de que los bancos retomen el control del riesgo crediticio como una forma de regulación del sistema, ya que una parte del colapso se debió a los excesos de intermediarios sin experiencia en ello.

-Señor secretario Agustín Carstens, el 2 de abril se inicia la Cumbre del G-20 en Londres. ¿Qué se espera de esta reunión?

-Algo que me parece sumamente importante, Mario, es que nos tenemos que dar cuenta que estamos viviendo una crisis global y, como toda crisis de este tipo, requiere de una solución global.

Realmente el origen, el epicentro del problema está en Estados Unidos, y ese país carga mucho con la responsabilidad de sacar a su economía y al mundo adelante. Sin embargo, la crisis se ha expandido y es necesario que todos los países contribuyan a la solución de la misma.

Esta reunión del G-20 puede ser muy importante por varias razones; primero, porque en ese grupo se juntan los países que suman el 80 por ciento del PIB mundial y un porcentaje muy alto de toda la población del mundo, quizás también cerca del 80 por ciento. Por ello, sí es la masa crítica la que se necesita para iniciar una solución global.

Los objetivos que se buscan son varios, entre ellos, que todos los países se comprometan a hacer lo que puedan para estimular la demanda, para estimular la economía. Es decir, que se coordinen y se complementen en las políticas fiscales contracíclicas.

En segundo lugar, de manera muy importante, esta crisis pone de manifiesto una falla catastrófica en el sistema de regulación y supervisión financiera en Estados Unidos, pero también en el sistema internacional.

Siendo el sistema financiero, Mario, una pieza -que es como el aceite de un motor, que es lo que hace que funcione una economía-, si no se tiene un buen sistema de regulación y supervisión. la verdad es que no se va a lograr una prosperidad duradera.

Por ello es muy importante que se establezcan las bases para revisar y fortalecer el sistema financiero internacional en cuanto a supervisión y regulación.

Desde un punto de vista de país emergente como es México, sí es necesario que nosotros -y así lo ha instruido el presidente Calderón- alcemos la voz y dejemos muy claro el impacto que está teniendo esta crisis sobre los países emergentes como el nuestro.

Los últimos 20 ó 30 años ha habido esta idea de que los causantes de las crisis son los países emergentes; ahora es lo contrario Mario, ahora nosotros estamos sufriendo las consecuencias de la indisciplina y la falta de prudencia de los países industrializados.

Es importante que le hagamos ver a los países industrializados las consecuencias que está teniendo su situación, sus soluciones y que también ellos pongan de su parte para auxiliar a los países emergentes a transitar por este periodo.

En particular, me refiero a que se redoble la cooperación internacional. Hay un dato que realmente es muy impactante, y es que todos los países industrializados están incurriendo en grandes déficits fiscales y todo lo están financiando con deuda. Este año van a pedir seis trillones de dólares de deuda entre la Unión Europea y Estados Unidos. Eso va a hacer que se reduzca a un sexto la cantidad de recursos que reciben los países en desarrollo.

Este cierto desplazamiento que están sufriendo los países en desarrollo, en los mercados financieros, es nuestra preocupación. Sin embargo, los países industrializados pueden aligerar esta situación, dado que ellos controlan los órganos financieros como son el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Se puede lograr que nosotros recibamos recursos sobre todo del Banco Interamericano y del Banco Mundial, y de esa manera se compense parte del desplazamiento en los mercados que lo estamos sufriendo.

Te diría Mario, que esos son los tres objetivos, empezando porque se logre una solución global a un problema global, que los países se comprometan a hacer todo lo que se pueda en estimular la demanda económica mundial y que se establezcan las bases para armar una nueva arquitectura financiera internacional, de forma que los países emergentes tengan más oportunidad de financiamiento, dado el desplazamiento que están observando de los países industrializados en los mercados internacionales.

-Señor secretario, ¿podrá aplicarse el mismo remedio para salir de la crisis en México que en otros países?

-Bueno, Mario, por un lado sí hay una serie de problemas en los cuales todos los países pueden coadyuvar y verse beneficiados; por ejemplo, un fenómeno que estamos viviendo ahora es que, por primera vez en más de 60 años, el PIB mundial va a caer entre medio por ciento y uno por ciento, que es un evento que no se veía en cerca de 60 años.

Otro evento que va a pasar es que va a caer el volumen del comercio internacional y que también será la primera vez que caiga desde los años 30.

Lo que los países puedan hacer para estimular sus economías y que ello estimule la economía mundial y el comercio internacional une a los países, y sin duda considero que sí nos podemos sumar todos a estos esfuerzos.

Por otro lado, hay problemas muy particulares que están sufriendo algunos países. Por ejemplo, Estados Unidos tiene una crisis financiera, una crisis bancaria tremenda y México no la tiene.

Una de las cosas que nos caracteriza es que hoy tenemos un sistema financiero sano que está contribuyendo al crecimiento económico. Nosotros sí apoyamos todos los esfuerzos que haga Estados Unidos por rebotar a la estabilidad a su sistema financiero. Pero nosotros no tenemos realmente nada que hacer a ese respecto.

Por ello nosotros apoyamos y estamos a favor de que todos los países hagan lo que puedan para que se mejore la situación de comercio y la actividad económica mundial y que, además, cada uno de los países tome las medidas que atiendan los problemas muy específicos que cada uno de ellos tiene.

Y en términos generales, Europa y Estados Unidos tienen un problema bancario que México no tiene y por eso las posiciones ahí no son coincidentes, aunque por otro lado nosotros no nos oponemos, al contrario, estamos deseosos de que resuelvan lo antes posible sus problemas.

-Por lo que hemos visto hasta ahora, parece que las posturas de Estados Unidos y Europa son un tanto divergentes. ¿Hacia dónde se inclina México?

-Realmente diría que es una diferencia de matiz la que existe entre Estados Unidos y Europa. Pienso que, lamentablemente, Europa se ha visto contagiada en un momento en que tenía debilidades profundas. La globalización del sistema financiero hizo que también tuviera una crisis bancaria. Por ello, realmente la postura entre Estados Unidos y Europa, honestamente no la percibo como tan divergente.

Es más, Mario, te diría que después de mucho años de estar involucrado en estas cumbres internacionales, por más de 10 años, hay pocas reuniones que he presenciado en las cuales haya coincidencias tan cercanas. Realmente son divergencias de matiz las que mencionas.

La diferencia más importante entre Europa y Estados Unidos -que no es una diferencia menor, pero en términos generales están de acuerdo en lo que se tiene que hacer-, es que a Europa le cuesta mucho trabajo tomar las decisiones y ponerlas en marcha, porque los procesos de decisión y de llegar a consensos en la Unión Europea son procesos sumamente complejos y tortuosos.

Yo vería más una diferencia en la práctica, que desde un punto de vista de objetivos o de intenciones.

-Licenciado Carstens, las 4 grandes economías emergentes buscan tener más peso en el G-20 y mayor poder en el FMI. ¿Cree que se atenderán dichas demandas?

-Hasta el momento, Mario, se ha atendido parcialmente a China, Brasil, México, Corea; se les ha dado más peso en el Fondo Monetario Internacional. Tenemos un poco más de peso en las decisiones, sin embargo, lo de fondo no se ha resuelto.

El G-7 sigue siendo el bloque dominante y creo que nos va a llevar un tiempo para que los países "no G-7" o no industrializados, tengamos un mayor peso que los industrializados. Por otro lado, hay otras cosas que son emblemáticas, pero al fin del día creo que tienen que cambiar, como por ejemplo, el hecho que desde su inicio el Fondo Monetario ha tenido un director europeo, y creo que ya en este mundo globalizado se debería de cambiar esta actitud para que el director sea una persona que tenga el mérito para serlo.

Nosotros hemos estado impulsando esta idea, en apoyo a otros países emergentes, y considero que será un paso muy importante el que se abriera a todos los países miembros la posibilidad de aspirar a que los puestos más altos en el Fondo provengan también de países que no sean industrializados, en particular que no sean necesariamente europeos.

-¿Cuáles serán algunas de las propuestas de reformas al sistema financiero internacional que realizará México en su inclusión como miembro del Foro de Estabilidad Financiera y del Comité de Basilea?

-Pienso que es fundamental tratar de identificar cuáles son las dos o tres razones que generaron la crisis que estamos viviendo. Una de ellas es que se puso demasiada esperanza en lo que se llama la "autorregulación", es decir, que diferentes intermediarios financieros se autorregulen y que ellos mismos busquen un proceso de disciplina, buscando a su vez proteger su propio mercado. Sin embargo, la historia nos ha dicho que esto no se logró. Hay ciertas actividades financieras que hoy no están reguladas que se deberían de regular.

Por otro lado, lo que se interpretó como un proceso de innovación financiera llevó a que el proceso de extensión de crédito saliera, de estar primordialmente en los bancos, a estar bajo otros intermediarios financieros, es decir, lo que en los mercados financieros se llama el riesgo crediticio, que es un riesgo que tradicionalmente había estado administrado por los bancos y se regulaba por ellos.

La innovación hizo que muchos intermediarios financieros quedaran expuestos al riesgo crediticio y no estuvieron regulados. Por ello creo que lo que se va a hacer es que debemos regresar al origen y que el riesgo crediticio esté administrado por bancos.

Simplemente, Mario, para darte un ejemplo que ahora está muy de moda en la prensa internacional, en Estados Unidos, hay una gran discusión sobre la compañía de seguros "AIG", sobre todo por el tema de los bonos. Esta es una compañía de seguros que tuvo que ser rescatada por el Gobierno de Estados Unidos, pero no fue porque haya dado malas coberturas de seguros, sino porque se puso a administrar el riesgo crediticio. Algo en lo que no tenía experiencia, y eso fue lo que ocasionó el colapso de "AIG".

Por eso, creo que todo lo que es la administración de riesgo crediticio se tiene que concentrar nuevamente en los bancos y se tiene que regular apropiadamente. Este sería precisamente uno de los puntos que vamos a buscar que se tomen en cuenta para la nueva arquitectura financiera internacional, y es por lo que estaremos abogando en estos foros.

(Continuará)