Opinión / Columna
 
Juan Ramón Camacho Rodríguez 
"Crisis de derechos humanos en México", ¡qué nueva la traen!
El Heraldo de Chihuahua
21 de noviembre de 2014

  Por: Juan Ramón Camacho Rodríguez

Bienvenido el nuevo funcionario; que tome la palabra y nos diga algo, que para algo son las conferencias de prensa. Pero a veces, esta obligación protocolaria de ofrecer un discurso de presentación ante los reporteros puede hacer quedar mal al autopresentado, porque no siempre se tiene la inspiración o la voluntad para decir algo sustancial y lo que se termina diciendo dice muy poco o nada. Acaba de ocurrir en México.

Con una realidad mexicana tan lamentable, la cual nos tiene a todos con grado alto de sensibilidad, no es necesario que uno sea un aplicado y perspicaz estudioso o analista de lo social para darse cuenta de que en México se vive una terrible crisis en muchos aspectos, entre los que destaca el de los derechos humanos. Decir, en este contexto, que la realidad nacional no anda muy bien que digamos en dicho renglón, no es más que una perogrullada.

Durante su estreno ante los medios como presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez dictó el próximo pasado martes su primera conferencia como tal. En su discurso, el ombudsman no dijo nada nuevo ni extraordinario, no agregando ni conocimientos ni expectativas al respecto. De hecho, lo mismo pudo haber significado su presentación si sólo llega y levanta la mano y dice "presente".

Para acentuar un poco más la intrascendente disertación del señor González Pérez, pongamos atención a lo que dijo sobre el caso de Iguala: expresó que es un "acto infausto", o sea una desgracia. Esta contundente aseveración tampoco puede ser tomada como una contribución ni al diagnóstico ni al tratamiento de la problemática desde la CNDH. Decirles a los representantes de los medios que hay una crisis y que la desaparición de normalistas es algo "infausto" indica o desaprovechar tristemente la oportunidad para anunciar un plan de estratégico en la materia o no contar con dicho plan.

Por supuesto que el ombudsman habló sobre la violencia, el delito y la injusticia, expresando sobre ellos que no deben ser combatidos con más violencia ni más delitos e injusticias; en fin, en consabido discurso a favor del orden y el respeto al momento de realizar protestas. Estableció un compromiso: andar "hombro con hombro" con la gente, con el pueblo. Entonces todo suena a que las cosas en la CNDH seguirán con la inercia. Pero esperemos que sólo suene y que en la realidad haya mejoras sustanciales en el cumplimiento de la misión de dicha institución.

El Senado de la República designó a Luis Raúl González como presidente de la CNDH desde el pasado 13 de noviembre, y asumió formalmente el cargo desde el 16 de noviembre. El reto que se enfrenta es de los mayores en el país. Por ello, nos hubiera gustado escuchar un mensaje con la magnitud correspondiente a dicho reto. Esperemos que el trabajo del ombudsman supere con mucho su discurso.
 
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