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Aguascalientes
Cada vez es mas preocupante el futuro de México
El Sol del Centro
20 de noviembre de 2008
Mario Mora
Aguascalientes, Aguascalientes.-Actualmente hay muchos políticos sin sentido del bien común, de tal suerte que cada vez preocupa más el futuro político de México. La declinación es evidente, aunque no se quiera ser pesimista, consideró ayer el catedrático universitario Efraín López Serrano, quien apuntó que la productividad de la política se mide por la resolución pacífica de los conflictos, no por crearlos. Con motivo del IV Congreso de Ciencias Políticas y Administración Pública, que se lleva a cabo en la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), apuntó que un país que carece de proyecto de nación, aunado a un país sin clase política o de políticos sin clase, porque la gran mayoría, con pocas excepciones, son oportunistas y egoístas sin sentido del bien común, produce inquietud. Lamentablemente muchos "malos políticos" están destruyendo la incipiente democracia. Se está generando la llamada "democracia populista", la cual genera demagogos (a los que los griegos denominaban sofistas). Hacen falta líderes que, aun cuando no cuiden tanto su imagen populista, resuelvan los problemas políticos y puedan ser guías seguros de un desarrollo sostenible. El país está frenado en muchos aspectos. Al no haber sentido del bien común no es posible pensar en el proyecto de país, "y sin proyecto de país nadie reconoce el sentido de bien común; es un círculo vicioso. Sin brújula no hay destino, y sin destino de nada sirve la brújula", aseveró. Entrevistado para este Diario, López Serrano señaló que "vamos a la deriva guiados por los intereses de grupúsculos que se incrustan en los partidos para usarlos en sus fines personales. La corrupción del político consiste en colocar sus intereses particulares y los de su grupo por encima de los de la nación. El fin del poder político legítimo no es otro que conducir al país al bien común y a la solidaridad entre los ciudadanos: no a la disolución y división; resolviendo problemas, no creándolos". Fue entonces cuando sostuvo que la productividad de la política se mide por la resolución pacífica de los conflictos, no por crearlos. Ahí radica el valor agregado del costoso aparato de una burocracia más dispuesta a estorbar que a colaborar. El país se atora en la economía y en el nivel de vida de la gente, en el momento en que los consensos de votación en las cámaras Alta y Baja del Congreso de la Unión y en los congresos locales se convierten en negociaciones de parcelas de poder, pues los costosos partidos están constituidos por simples facciones o grupúsculos de personas sin más ideología que la de dominar mediante el consumado arte mexicano de estorbar. López Serrano indicó que contamos con legisladores sin preparación para el diálogo inteligente y sin voluntad política para el consenso y la planeación. "Carecemos del espíritu pragmático y de equipo que es la clave del crecimiento de los orientales en épocas recientes", mencionó. El desorden político genera el económico, y éste puede llegar al desorden social creado por la falta de autoridad y liderazgo inteligente y constructivo, y pudiera ser que, como sucedió en Alemania o en Italia, todo el mundo alabe la llegada del totalitarismo como único camino de que haya orden y desarrollo. La gran política se debería de hacer desde los partidos informados y formados. Además, demasiados partidos producen elecciones carísimas en un país empobrecido, finalizó. |
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