Aguascalientes
Autoridades sin control en aumento de precios
Insoportable para la mala economía de miles de hogares es el constante incremento en el precio del gas domestico y tarifas de electricidad, además de las trapacerías de las gaseras y vendedores
El poder adquisitivo se encuentra por los suelos
El Sol del Centro
17 de noviembre de 2008

Mario Mora

Aguascalientes, Aguascalientes.-Fuera de control de las autoridades está el constante incremento de los productos básicos derivado de los aumentos a la gasolina, gas l.p., energía eléctrica y demás.

Los especuladores hacen reajustes en el mercado sin que ningún gobierno detenga esta situación que impacta la economía de los que menos tienen.

El poder adquisitivo se encuentra por los suelos, debido a las constantes alzas de precios, además de que ha quedado demostrado en la realidad que el control inflacionario por parte del Banco de México en nada ha beneficiado los salarios y la capacidad de compra de la clase obrera, señaló el presidente del Congreso Estatal de Trabajadores de Aguascalientes (CETA), Federico Domínguez Ibarra.

Aseguró que los salarios de los obreros no han registrado mejoría en los últimos años y decir que la capacidad de compra mejoró, tal y como lo aseguran la clase patronal y el sector gubernamental, es "una mentira".

"No estoy de acuerdo con lo que se ha dicho que el control inflacionario ha contribuido a mejorar los salarios, puesto que no ha beneficiado en nada al trabajador, no se ha recuperado el poder de compra ni los ingresos reales".

Dijo que "aunque se puede decir que los salarios han tenido leve mejoría, esto no es suficiente para asegurar que el poder adquisitivo no se ha recuperado". En este mismo orden de cosas, Domínguez Ibarra apuntó que el establecimiento de controles inflacionarios puede apoyar determinadas medidas, pero desafortunadamente no ha ayudado a la reactivación económica.

Apuntó que quien afirme que el control inflacionario respalda a la clase trabajadora falta a la verdad, pues lo único cierto es la pérdida constante del valor del dinero. "Los trabajadores no tienen la posibilidad de comprar en las grandes tiendas departamentales, la mayoría no tiene acceso a esos lugares, y en muchos casos, ni siquiera en otros establecimientos", acusó.

Avaló lo dicho por otros dirigentes del movimiento obrero organizado, pero reconoció que aunque los salarios en los últimos años han tenido "pequeñísimas" condiciones superiores a la inflación, no se puede concluir que exista una mejora sustancial en el sueldo de los empleados.

La única forma de recuperar el valor del salario y del poder adquisitivo, añadió el dirigente del CETA, es mayor productividad en el trabajo y buscar formas complementarias de ingresos como son los incentivos de puntualidad, los bonos de productividad, los aspectos fiscales y fomentar la previsión social.

Luego consideró que la estrategia de topes salariales para contener la inflación ha quedado rebasada por los saldos negativos en bienestar social, ante lo cual propondrá una revisión profunda en el esquema de remuneraciones, a fin de establecer un justo equilibrio entre costos de producción y salarios.

Calificó de incongruente que mientras el Gobierno Federal manifiesta su profunda preocupación por el creciente número de mexicanos en pobreza extrema, mantenga a la vez una férrea política de contención salarial para cumplir con la meta de inflación anual de un 3 a 4 por ciento.

Los saldos negativos de esa estrategia son ya abismales: la demanda y el consumo registran una constante contracción, que se refleja en un mayor número de desnutridos y caída en ventas que por igual afectan al comercio y la generación de empleos.

Frente al incesante deterioro salarial, las grandes empresas han observado una reducción sustancial en sus costos de producción por los bajos salarios que pagan. Prácticamente los costos de producción en muchas de las transnacionales son imperceptibles ante las grandes utilidades que registran, recalcó por último Federico Domínguez Ibarra.