Aguascalientes
No se requiere nueva Constitución Política: Ignacio Burgoa Llano
El Sol del Centro
14 de noviembre de 2008

Mario Mora

Aguascalientes, Aguascalientes.-En nuestro país todavía hay quienes pretenden que México se convierta en una dictadura o en una autocracia, o bien en una monarquía absoluta, incluso algunos desean que se supriman las garantías individuales o que se extinga la división de poderes, señaló ayer aquí el jurista Ignacio Burgoa Llano, quien sostuvo también que no se requiere una nueva Constitución Política.

Sin embargo, indicó, lamentablemente muchas de nuestras actuales autoridades, incluso individuos que ejercen el poder público, son unos completos ignorantes de nuestro sistema jurídico y del Estado de Derecho que nos rige, además de que han encargado de relegar a la misma Constitución y a las leyes que de ella emanan.

Entrevistado poco antes de impartir la conferencia magistral "Amparo contra Reformas y Adiciones Constitucionales", en el marco del I Congreso Nacional de Derecho de Amparo, organizado por la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados de México, A.C., y la Asociación Libre de Abogados y Postulantes de Aguascalientes, estuvo totalmente de acuerdo en que sí se requiere actualizar nuestra Carta Magna, pero no sustituirla por otra.

Burgoa Llano apuntó que "no es posible que pueda rendírsele el culto y el homenaje permanente que nuestra Constitución requiere, si se desconoce su fundo, su esencia y su convenido, pero sobre todo, si no se vierte una emoción sincera de protección y tutela a nuestra Ley Fundamental".

Desafortunadamente, insistió, prevalece todavía mucha ignorancia entre la población, comenzando con los que ostentan cargos públicos, sobre el contenido de la Constitución General de la República, de lo que se unifica de sus antecedentes, de su historia, de su evolución y del documento de 1917 al día que vivimos.

Dijo que hay quienes piensan que México necesita una nueva Constitución, "a lo que me veo precisado a señalar que lo que pasa es que quieren una forma distinta de Estado, en vez de ser una República representativa, democrática y federal quieren que México se convierta en una dictadura o en una autocracia, o bien en monarquía absoluta; si quiere que se supriman las garantías individuales o que se extinga incluso el principio de división de poderes, y tantos otros elementos que nos llevan a la conclusión de que la Constitución de nuestro país debe permanecer de pie y consolidarse".

Todo esto sin dejar de observar que la Constitución requiere de permanente rendición de cuentas y, en su caso, actualización y modernización, "pero descartamos totalmente la idea de que México necesite una nueva Carta Magna".

Enseguida se refirió a muchos de nuestros gobernantes que ejercen el poder público, pero acusan una total ignorancia del Estado de Derecho. "No es posible que pueda rendírsele el culto y el homenaje permanente que nuestra Constitución requiere si se desconoce su fondo, su esencia, su contenido y, sobre todo, si no se vierte una emoción sincera de protección y tutela a nuestra Ley Fundamental", aseveró.

En los últimos nuestra Constitución y las leyes que de ella emanan han sido relegadas no sólo por los órganos de gobierno sino por los distintos sectores y círculos sociales, "aquellos que de una u otra manera ejercen el poder y en su conjunto constituyen la compleja sociedad nacional".

Por ello mismo, desde nuestra primera instancia, desde la infancia misma, debemos hacer énfasis y redoblar esfuerzos para que las nuevas generaciones reciban una educación cívica y una formación de absoluto respeto a nuestra Constitución, de tal suerte que al crecer y hacerse jóvenes y adultos, transformen la realidad de nuestro país expresó el jurista.

Hay que lograr la plena prevalencia de nuestra Constitución y vivir en un auténtico Estado de Derecho que es nuestra aspiración común, finalizó el abogado Ignacio Burgoa Llano