|
Aguascalientes
El pueblo de Aguascalientes unido por la fe
PREVIO A la celebración de la Romería, el obispo José María de la Torre Martín y el alcalde Gabriel Arellano efectuaron un brindis que compartieron con miembros del clero.
25 carros alegóricos, 2 mil participantes y más de 50 mil espectadores en la 53 Romería de la Asunción.
El Sol del Centro
16 de agosto de 2008
Fuegos artificiales, gritos, porras y la algarabía de los corazones hinchados de fe... así inició la 53 Romería de la Asunción.
Con sus bromas, unos payasos comenzaron con el júbilo para que 25 carros alegóricos difundieran después el mensaje que manifestó que "La Iglesia vive de la eucaristía, con la guía de San Pablo y la Virgen María". Ese fue el tema elegido para este año, conjugando así el gozo de alabar a María como primera misionera de Cristo y a San Pablo, como el discípulo que hasta nuestros días sigue propagándose entre los fieles, la Iglesia y el mundo. La diócesis de Aguascalientes se volcó una vez más en las calles que albergaron a más de 50 mil espectadores, que se percataron del mensaje que dos vidas consagradas en su amor a Dios y a Cristo, llevaron a través de su testimonio plasmado en los carros alegóricos. Bandas de guerra, matlachines, mariachis, grupos juveniles y comparsas, acompañaron el andar de los carros que divididos en tres segmentos exaltaron primero a San Pablo, como apóstol, testigo y misionero de Cristo; después a la Eucaristía, don de Dios para la vida del mundo y; finalmente a María Santísima en su Asunción, como madre de Jesucristo y sus discípulos. El reflejo de San Pablo fue visto entonces desde su natalicio, su misión, su apostolado y su sacrificio hasta su legado, mostrado todo ello, a través de los primeros quince carros en el que el júbilo por el dos mil aniversario de su nacimiento se hizo presente. La eucaristía fue puesta de manifiesto como el fundamento de la Iglesia, presencia de Cristo en la tierra y el vínculo con Dios hacia la vida eterna, reflejándose por medio de 5 vehículos. María, por su parte, fue exaltada en cinco carros más, primero como discípula, después como misionera y por último como guía de la Iglesia. Distintos grupos de diversas colonias representando a diferentes parroquias, personificaron entonces la fe mariana en la Romería que sin duda, es un fuerte medio evangelizador e inquebrantable muestra de devoción. Escenografías creativas, ingenio destacado y la disponibilidad de las dos mil personas voluntarios, 23 parroquias y dos empresas que participaron en esta magna muestra de fervor, ambientaron su recorrido hasta el santuario de la Asunción, a donde niños, adultos y uno que otro anciano, llegaron para demostrar en la tierra su amor profundo hacia su Madre en el Cielo. Durante casi tres horas, la algarabía de la gente no cesó, y el extenuado andar de los peregrinos se vio premiado por la satisfacción de haber sido parte de la tradición religiosa más importante en la Diócesis desde hace 53 años. María exaltada como Madre de Dios, como la primera custodia de Cristo, como madre amada que guía y protege a su pueblo, fue alabada por sus hijos que en ella ven a la protectora, discípula y misionera que con grandeza y gracia plena, representa con su asunción, el anuncio de la resurrección y la vida eterna que compartirá con quienes como Ella, somos creaturas de Dios. Cincuenta y tres años han pasado y la fe del pueblo sigue intacta, poniendo en Ella la esperanza, el fulgor y el amor al contemplarla desde su trono donde hace 25 años fue también coronada como Santa Patrona de Aguascalientes de la Asunción. |
|