Aguascalientes
MASACRE EN SAN LUIS POTOSÍ
El Sol del Centro
9 de septiembre de 2012

San Luis Potosí, S. L. P., (OEM-Informex).- Siete jóvenes fueron abatidos y por lo menos dos resultaron seriamente lesionados, por las ráfagas de fuego que dispararon en su contra hombres armados que viajaban en dos vehículos en las calles de la colonia Cactus, perteneciente a Soledad de Graciano Sánchez. Cuatro víctimas, entre ellos menores de edad, quedaron tendidos en plena calle y tres más en el interior de una vivienda, que presuntamente era un "punto de venta de droga".

El tiroteo ocurrido la tarde de ayer sembró el pánico entre los vecinos de la zona oriente de la ciudad, para luego entrar en psicosis ante el impresionante movimiento de patrullas de Seguridad Pública del Estado, Municipal y Federal, que patrullaron el sector en busca de los autores de este nuevo hecho sangriento. En su apoyo acudieron también elementos militares.

Los primeros reportes de la Secretaría de Seguridad Pública y la Procuraduría de Justicia del Estado hablaban de siete muertos, cuatro de los cuales quedaron en la vía pública y tres más en un domicilio particular.

De inmediato se instrumentó un operativo en el que participaron los tres niveles de gobierno, apoyados por el helicóptero de la policía estatal; se recomendó a la población no acercarse a la zona de conflicto, en tanto que a los vecinos se les indicó quedarse en sus domicilios.

SORPRESIVO ATAQUE

Minutos antes de las 17:00 horas un grupo de jóvenes se encontraban afuera de la vivienda número 2091 de la avenida Desierto del Sahara, entre las calles San Rafael y Camino Real a Rioverde, en la colonia Cactus.

Por lo menos eran nueve los "chavos banda" que se hallaban a esa hora, en lo que presuntamente es un "punto de venta" (de droga), cuando de pronto hicieron su aparición dos automóviles de los que descendieron varias personas que abrieron fuego contra el grupo de jóvenes, entre las que se encontraban menores de edad, al parecer entre ellos un niño de 12 años, en cuyo cuerpo le clavaron un desarmador para fijar una cartulina con un narcomensaje llamándolos "traidores", y que "eso les pasará a otros más". Testigos afirmaron que a una de las víctimas le cortaron los pies.

Los sicarios no les dieron tiempo de ponerse a salvo, al disparar a discreción contra los ahí reunidos; las potentes detonaciones estremecieron a los vecinos del rumbo porque se escuchaban a varias cuadras de distancia, generando pánico entre las personas de ese conflictivo sector de la zona oriente de la ciudad.

Sin detenerse, los pistoleros continuaron su camino en las unidades en las que viajaban, dándose a la fuga a toda velocidad y perderse de la vista de testigos entre las calles del lugar.

Tras de sí dejaron una estela de muerte y pólvora al quedar sin vida cuatro víctimas en la calle y tres más en el interior del domicilio número 2091, quienes murieron en forma instantánea. Dos jóvenes más quedaron heridos de gravedad.

Aproximadamente a una cuadra donde se realizó la múltiple ejecución se instala los sábados un "mercadito", donde comerciantes y clientes no sabían hacia dónde correr o refugiarse al escuchar las estremecedoras ráfagas. La psicosis invadió a los habitantes de Cactus, Santa Fe, así como de colonias cercanas.

La balacera se reportó de inmediato al 066 arribando elementos de los tres niveles de gobierno, como policías federales, estatales y municipales, así como paramédicos en ambulancias que solicitó el sistema de emergencias (Centro Regulador de Urgencias Médicas), que se dedicaron a la tarea de atender a los dos sobrevivientes y a personas que entraron en crisis nerviosa.

Se acordonó la zona para que el agente del Ministerio Público y personal de Servicios Periciales dieran fe de los cadáveres, además de levantar evidencias como fueron los casquillos.

Poco después arribaron efectivos castrenses que se sumaron a los patrullajes de búsqueda en el sector. La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) agregó que se mantenía el operativo en la zona oriente de la ciudad, apoyados por un helicóptero.

La corporación negó que se reportaran más balaceras en otras colonias, solicitando a la población mantener la calma y extremar precauciones, así como desatender los falsos reportes.

VERSION OFICIAL DE LA PGJE

En la tarde noche de ayer mismo hubo una rueda de prensa en la que el procurador Luis Miguel García Cobarruvias informó que ayer se recibió una llamada al Servicio de Emergencias 066, en el que se reportaban varias personas lesionadas por arma de fuego.

Los hechos se registraron en la calle Desierto de Sahara número 2089, en la colonia Cactus, donde fueron privados de la vida siete personas del sexo masculino, entre ellos dos menores de edad. En el interior del domicilio se localizó a tres de los occisos y cuatro quedaron en el exterior.

Los occisos fueron identificados como Miguel Barberena Hernández, de 24 años de edad, con domicilio en colonia Bosques de Altamira; David Hernández Medina, de 16 años; Fernando Hernández Santana, de 37 años; Juan Arturo de Blas Gómez, de 21; Gabriel González Hernández, de 30; Benjamín Lugo Rangel, de 18; Víctor Hugo Gómez Rodríguez, de 12; los anteriores con domicilio en la colonia Cactus. Eran conocidos con los apodos de "El Chac", "El Dos Vidas", "El Negro", "El Taba", "El Jona", "El Simio" y "El sin ojos".

De acuerdo con las investigaciones preliminares, en la calle Desierto del Sahara esquina con Camino Antiguo a Rioverde se encontraba el grupo de personas consumiendo cerveza luego de haber jugado futbol durante unos 15 minutos.

De dos vehículos, un Jetta color dorado y un Accord gris, descendieron de 10 a 12 hombres armados, quienes andaban buscando al tendero, ya que al parecer el lugar es un "punto de venta" de droga. Ahí comenzaron a disparar.

Tres hombres corrieron y al llegar a la casa marcada con el número 2089 de la calle Desierto del Sahara, ultimaron a tres en el lugar.

Se sabe que dejaron un narco-mensaje, clavado con un desarmador en el cuerpo del menor. Sin embargo, aparentemente un policía municipal de Soledad se llevó la cartulina que, trascendió, era afanosamente buscadao por personal de la PGR.