Policía
Al CERESO los asesinos del abogado de Calvillo
JUAN Cerón Jiménez, alias "El Pantera"; Javier Díaz Meza, alias "El Javo", y Ezequiel Pompa Capistrán.
El Sol del Centro
1 de diciembre de 2011

Armando Jiménez Cruz

Aguascalientes, Ags.- Inició el proceso penal contra los sujetos implicados en el asesinato del joven abogado que fue ultimado de un balazo, por un adolescente al que le pagaron 2 mil 500 pesos para que le quitara la vida al profesionista, quien resultó ser hijo de un ex alcalde de Calvillo.

Una vez que concluyó la medida cautelar a la que fueron sometidos, tres de los cuatro sujetos involucrados en el homicidio del abogado Alfredo Martínez Xacur, registrado la madrugada del domingo 16 de octubre, cuando éste se encontraba en el interior de la cochera de su domicilio marcado con el número 111 de la privada Terán en la zona centro del municipio de Calvillo, ya se encuentran recluidos en el CERESO de Aguascalientes.

El Juez Mixto de Primera Instancia con sede en Calvillo, les giró la orden de aprehensión por el delito de homicidio doloso calificado con las agravantes de premeditación alevosía y ventaja, mientras que el cuarto involucrado, identificado con el nombre de Juan, de apenas 16 años, quien es señalado como el autor material del homicidio, fue trasladado al Centro Estatal para el Desarrollo del Adolescente.

Los homicidas fueron identificados como Juan Cerón Jiménez, alias "El Pantera", de 31 años, ex elemento de la Policía Municipal de Calvillo, con domicilio en el número 701 de la calle Libertad en la zona centro del citado Ayuntamiento; el presunto distribuidor de drogas Javier Díaz Meza, alias "El Javo", de 22, vecino de la finca marcada con el número 12 de avenida Las Américas en el fraccionamiento Vista Hermosa, también en la citada cabecera, el despechado y celoso Ezequiel Pompa Capistrán, de 26, habitante de la finca marcada con el número 104 de la calle José Rosario Cardona, en la comunidad de Malpaso, y el adolescente de 16 años, quien fue el que accionó el arma en contra del profesionista a cambio de 2 mil 500 pesos.

Tras haber sido detenidos confesaron ante las autoridades policiales que habían decidido "darle piso" al joven abogado Alfredo Martínez Xacur, de 28 años, porque el profesionista estaba cortejando a la esposa de Ezequiel, propietario de una vinatería denominada "El Álamo", quien cegado por la ira, contrató a un distribuidor de drogas para que llevara a cabo el "jale", mismo que se puso en contacto con el ex elemento apodado "El Pantera", el cual para no tener problemas mandó al adolescente de nombre Juan a que asesinara al joven.

Meses antes del artero crimen, Ezequiel fue informado por su empleada Brenda, que Alfredo Martínez Xacur, pretendía a su esposa Claudia Iveth Hernández Muñoz, comentándole que tuviera cuidado ya que cada que la veía, éste la mandaba saludar y le decía que estaba muy bonita.

Brenda también le comentó que en una ocasión Alfredo fue a la vinatería a preguntarle por su patrona y ella le dijo que mejor se retirara, ya que si llegaba Ezequiel se iba a meter en problemas, por lo que el joven abogado salió de la negociación.

La empleada le comentó lo que había sucedido a Ezequiel y éste decidió preguntarle a su esposa Claudia Iveth qué era lo que pasaba y ella le respondió que no sucedía nada, ya que Alfredo era un conocido porque habían estudiado juntos la secundaria, quedando en ese momento la situación en paz.

Sin embargo, Brenda le volvió a comentar a su patrón que de nueva cuenta se había encontrado a Alfredo y que éste le mandó saludos a Claudia Iveth.

Ezequiel decidió trasladarse al DIF Municipal de Calvillo, con toda la intención de entrevistarse con el joven abogado y ponerle un alto, pero su secretaria le dijo que no se encontraba, que si deseaba dejarle algún recado y éste le dejó su tarjeta para que Alfredo se comunicara con él.

El joven abogado se comunicó con Ezequiel preguntándole para qué lo necesitaba por lo que Ezequiel le contó lo que su empleada le había informado y le dijo que era necesario que se reunieran para aclarar la situación, pero Alfredo le dijo que era un hombre muy ocupado y que posteriormente le daría una cita.

La respuesta de Alfredo enfureció a Ezequiel, quien decidió "darle en su madre", -así lo declaró- y días después, arribaron a su negocio Omar y "El Javo", para preguntarle por un arma calibre 9 milímetros, la cual era de su propiedad y la tenía en venta.

Ezequiel le mostró la pistola a "El Javo", y le dijo que la estaba ofertando en 12 mil pesos, por lo que Javier Díaz, le dijo que probablemente se la compraría, asegurándole que posteriormente pasaría al negocio para cerrar el trato.

"El Javo" fue varias veces a la vinatería y le estuvo diciendo a Ezequiel que le dejara el arma a una cantidad menor, pero al ya tenerle confianza, el despechado hombre le preguntó a su "cliente" si conocía a alguien que pudiera quitar del camino a una persona -refiriéndose a matar a alguien-, contestándole que sí.

Javier le preguntó quién era y por qué quería asesinarlo, contestándole Ezequiel que era Alfredo Martínez Xacur, ya que éste estaba cortejando a su señora esposa y "El Javo" le contestó que no había problema ya que en una ocasión había hecho algo similar, solicitándole 5 mil pesos para empezar el "trabajo" y otros 5 mil al terminar el "jale", manifestándole que él se encargaría de todo.

Días después, Javier se presentó en la vinatería y Ezequiel le entregó 5 mil pesos en efectivo y el presunto vendedor de drogas le pidió que le prestara el arma calibre 9 milímetros para venderla y ayudarse con ese dinero.

Más tarde, "El Javo" se comunicó con "El Pantera", y quedaron de verse en la plaza principal de Calvillo donde estuvieron platicando por varias horas y durante la charla el ex elemento le comentó al presunto distribuidor que necesitaba dinero, ya que tenía muchas deudas.

Dicho comentario fue aprovechado por "El Javo", quien le dijo a "El Pantera", que tenía un "jalecito" y que se lo iba a comentar para ver si le convenía entrarle, preguntándole el ex elemento que de qué se trataba, contestándole que era matar a un chavo de apellido Xacur, ya que sostenía una relación amorosa con una mujer casada y que por el arma ni se preocupara ya que el que daba la orden para matarlo le había proporcionado la pistola respondiéndole que lo iba a pensar.

"El Pantera" y "El Javo" se volvieron a encontrar a un costado de la iglesia de la plaza principal y volvió a salir el tema de matar a Alfredo, por lo que "El Javo" le dijo que la propuesta todavía seguía en pie y el ex policía terminó por aceptar participar en el asesinato del joven abogado.

"El Pantera" le dijo a "El Javo", que él le llamaría por teléfono, y pasados tres días se comunicó con él, diciéndole "El Javo" que era necesario que se vieran para darle la mitad del dinero que le habían pagado para llevar a cabo el "jale".

Ambos sujetos se vieron a las orillas del arroyo del barrio de Chicago y "El Javo" le hizo la entrega de 4 mil pesos en efectivo argumentándole que eso era lo único que había conseguido el chavo que le había pedido el trabajo, pero que no se preocupara porque el dinero restante se lo iba a dar cuando le diera muerte a Xacur.

Como "El Pantera" no conocía al joven abogado se trasladó a las instalaciones del DIF Municipal y cínicamente se entrevistó con él, argumentándole que necesitaba que le diera trabajo, pero Alfredo le dijo que en ese momento no había vacantes sin saber que el sujeto había acudido ante él sólo para grabarse sus facciones.

"El Pantera" salió del lugar y se trasladó a su domicilio y 15 días después "El Javo" se puso en contacto con él para pactar el lugar, la hora y la fecha para entregarle el dinero y el arma con la que asesinaría al profesionista.

Sin embargo, "El Pantera" a finales del mes de septiembre se entrevistó con el adolescente de nombre Juan, a quien le dijo que tenía un "jale" el cual consistía en "darle piso" a una persona y que sería bien remunerado, por lo que ambos acordaron verse el 1 de octubre en el interior del bar denominado "Punto y Coma" que se ubica sobre el andador de la plaza principal de Calvillo.

Al estar en el interior del bar, "El Pantera" se comunicó con "El Javo" a quien le dijo que lo esperaba en 15 minutos en el lugar y que no se le olvidara llevar la herramienta para enseguida comenzar a ingerir cervezas.

Minutos más tarde llegó "El Javo", quien les entregó el arma calibre 9 milímetros y posteriormente se retiró del lugar.

Horas más tarde, "El Pantera" y Juan se retiraron del lugar no sin antes darle la pistola al adolescente y comentarle que le tenía que "dar piso" al licenciado del DIF de nombre Alfredo Martínez Xacur.

Durante varios días, Juan estuvo vigilando todos los movimientos de Alfredo, incluso hasta se percató en qué automóvil viajaba; éste era un Nissan Altima, en color azul.

Ambos sujetos se estuvieron reuniendo y "El Pantera" le explicó a Juan cómo debía desarmar el arma, cómo cargarla y cómo desabastecerla, incluso le dijo que el día del asesinato debía de vestirse de color negro, que tendría que usar guantes de látex, playera de manga larga y que cuando consumara el crimen quemara su ropa para después lavarse las manos con alcohol.

El día 6 de octubre Juan y "El Pantera" se trasladaron a las inmediaciones de la comunidad Ojocalientillo, donde estuvieron disparando el arma calibre 9 milímetros con la intención de calarla.

Los días siguientes, Juan se encargó de vigilar todos los movimientos del joven abogado y el día 15 de octubre se trasladó a la finca de su víctima y vio que la luz de su recámara estaba encendida, por lo que pensó que ahí se encontraba, ya que el vehículo Altima también estaba estacionado en la cochera.

Tras lo anterior, Juan se fue a su casa y decidió salir con su esposa a la plaza principal, percatándose que Alfredo viajaba a bordo de un vehículo Volkswagen Bora, color gris, y con placas de circulación ACG-5627, cerca del antro "Charly's" ubicado sobre el bulevar Rodolfo Landeros.

Juan le dijo a su esposa que era necesario que regresaran a su domicilio y al llegar, éste se cambió de ropa.

Alrededor de las 23:00 horas, Juan se trasladó al antro "Charly's" y estuvo caminando para que no lo identificaran con la vestimenta y se dio cuenta de que el vehículo en el que viajaba su víctima se encontraba estacionado a las afueras del sitio.

Media hora después, el menor se trasladó al domicilio del abogado, colocándose en un lugar estratégico para verlo cuando llegara, por lo que a las 2:30 de la madrugada cuando ya se estaba quedando dormido, escuchó que se acercaba un vehículo con la música muy fuerte, dándose cuenta que era Alfredo.

El menor rápidamente se escondió y vio cuando Alfredo tranquilamente abría el portón automático de la cochera y su victimario inmediatamente se colocó a medio metro de distancia y a sangre fría le disparó en una ocasión al abogado, hiriéndolo en el tórax, para enseguida darse a la fuga corriendo por las calles del centro de Calvillo.

El asesino llegó a su domicilio y recordó que se le había olvidado ponerse los guantes de látex, por lo que agarró una botella de tequila "El Sureño" y se lavó las manos para enseguida comunicarse con "El Pantera" indicándole que ya había hecho el "jale", pero que no sabía si lo había asesinado.

Tal es el caso que al siguiente día el menor recibió un mensaje a su celular que decía textualmente lo siguiente: "Felicidades ya estás dentro, de aquí pa' delante eres X3, yo soy X1, hiciste bien el jale, espera instrucciones...".

Horas más tarde volvió a recibir otro mensaje que decía: "Voy para Aguas, Pantera ya tiene indicaciones del trabajo que tenemos en Malpaso, contáctalo...", para después recibir la cantidad de 2 mil 500 pesos, por haber asesinado al joven abogado.