Policía
5 preventivos y un ministerial al CEFERESO 5 de Veracruz
MOMENTOS en que los cinco policías preventivos y el ministerial, abandonan la casa de arraigo y son abordados al camión que los trasladó vía terrestre, a la Ciudad de México.
Los seis son investigados por el delito de delincuencia organizada
El Sol del Centro
11 de noviembre de 2011

Armando Jiménez Cruz

Aguascalientes, Ags.- Personal ministerial de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), en coordinación con elementos de la Policía Federal, dio cumplimiento a una orden de aprehensión librada por un Juez Federal contra seis personas, por su probable responsabilidad en la comisión del ilícito de delincuencia organizada, en la hipótesis de cometer delitos contra la salud.

Los inculpados eran servidores públicos en la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y de la Procuraduría General de Justicia de Aguascalientes, y probablemente colaboraban con una organización delictiva que operaba en Aguascalientes al dar seguridad a los puntos de venta de drogas, así como proporcionar información de operativos a sus jefes, con la finalidad de que evadieran la acción de la justicia.

Quienes ya se encuentra a disposición de un Juez Federal son: Ernesto Ezequiel Leija Saldaña, quien se desempeñaba como policía ministerial y los policías preventivos: Héctor Gabriel Soriano Picazo, Arturo Lomelí Castellanos, Hugo Rafael Loza Gaspar, Martín Picazo Muñoz y Vicente Picazo Luna.

En cumplimiento a la orden de captura, los seis probables responsables fueron internados en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) 5, "Oriente", en Villa Aldama, Veracruz, donde quedaron a disposición de un Juez Federal, quien en términos de ley, resolverá su situación jurídica.

DETENCION DE LOS PICAZO

Con relación a la captura de los cinco policías preventivos, se informó que ellos ingresaron a la casa de arraigo de la PGJE, sujetos a investigación por sus posibles nexos que pudieron haber tenido con Nicolás Mora Ovando, conocido como "Papá Nico" o "El Nico", quien cayera abatido durante un enfrentamiento que sostuvo con marinos y ministeriales en el fraccionamiento residencial Porta Cantera.

Los policías arraigados fueron identificados como Héctor Gabriel Soriano Picazo, -suboficial-; Arturo Lomelí Castellano, -comandante-; Vicente Picazo Luna, -suboficial-; Martín Picazo Muñoz y Hugo Rafael Loza Gaspar, encargado del Grupo Táctico de la SSPM.

Durante el período de 30 días, las autoridades ministeriales deberán de reunir los elementos suficientes de prueba, para comprobarles si formaban parte de la infraestructura del grupo delictivo "La Oficina".

Cabe mencionar, que desde antes de la muerte de "El Nico", las autoridades ministeriales ya tenían en su poder, una lista de posibles integrantes que pertenecían a la infraestructura de "La Oficina" y entre ellos figuraban los cinco policías preventivos arriba señalados.

Por lo tanto, una vez consumada la muerte de Nicolás Mora Ovando, se llevó a cabo la detención de los cinco elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, quienes fueron presentados ante el Agente del Ministerio Público, encargado de integrar la averiguación previa penal.

Mientras esto sucedía, las autoridades ministeriales ya tramitaban ante un Juez Penal, la orden de arraigo en contra de los cinco uniformados, quienes ya no abandonaron las instalaciones de la PME, hasta que les informaron que había sido autorizada la medida cautelar por 30 días y enseguida los trasladaron a la casa de arraigo de la PGJE.

Durante este período, fueron interrogados con relación a las ejecuciones en las que participó "El Nico", no solamente de distribuidores de droga, identificados como "chapulines", como así los llamaba el grupo de "La Oficina", si no también de elementos tanto de la Policía Preventiva, como de la Policía Ministerial.

DETIENEN AL MINISTERIAL

Tras la detención de los cinco policías preventivos, al día siguiente, fue capturado el comandante Ernesto Ezequiel Leija Saldaña, cuando se encontraba realizando sus labores en el municipio de Calvillo, luego de que varios de sus compañeros arribaron a la citada cabecera, donde lo desarmaron y arrestaron, para enseguida trasladarlo al edificio de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

Ernesto al ser notificado que se le estaba deteniendo para ser investigado porque se le relacionaba con el capo de la droga Nicolás Mora Ovando "Papá Nico", se dijo inocente pero sus compañeros lo sometieron a un extenso interrogatorio, del que al parecer no salió bien librado, al caer en bastantes contradicciones.

Tras lo anterior y con la finalidad de reunir pruebas en su contra, el Agente del Ministerio Público, solicitó al Juez Penal una orden de arraigo por 30 días en contra del comandante Leija, el cual fue concedido, por lo que éste fue ingresado a la casa de arraigos de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

El comandante al encontrarse solo en la casa de arraigos decidió atentar contra su vida cortándose las venas y con su propia sangre escribió en la pared la leyenda: "NO SOY MALO TAMPOCO SOY TRAICIONERO", para manifestar su inocencia y que no tenía nada que ver con la delincuencia organizada, específicamente con "Papá Nico".

Sin embargo las investigaciones en su contra continuaron, al igual que con las de los elementos preventivos Hugo Rafael Loza Gaspar, el subcomandante Arturo Lomelí Castellano, y de los suboficiales Vicente Picazo Luna, Héctor Gabriel Soriano Picazo y Martín Picazo Muñoz.

Cabe hacer mención que también se sigue una investigación en contra del comandante Rafael Soriano Picazo, quien se encuentra prófugo de la justicia luego de que al enterarse de que tres de sus familiares fueran arraigados por sus presuntos nexos con "Papá Nico" y que el capo había sido abatido, ya no se volvió a saber nada de él.

Existen varias versiones, algunas están relacionadas con la deserción de Rafael Soriano Picazo, otras que está desaparecido, pero lo que sí es un hecho, es que nadie sabe de él, ya que no volvió a presentarse a laborar.

SE LOS LLEVO LA SIEDO

El pasado 22 de agosto, en medio de un impresionante operativo, elementos de la Subprocuraduría de Investigación para la Delincuencia Organizada (SIEDO), se llevaron a 5 policías preventivos y a un ministerial, a quienes relacionan con la delincuencia organizada y quienes brindaban protección a gente contratada para matar, además de enterarse de todos los operativos que llevaban a cabo al interior de las corporaciones.

Quienes fueron trasladados al Distrito Federal, a disposición de las autoridades federales, son tres de los hermanos Picazo, otros dos elementos que pertenecieron a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y un agente ministerial.

Con relación a los hechos, la PGJE informó que finalmente para los cinco ex policías municipales y un ministerial que se encontraban en la casa de arraigo de la PGJE, concluyó el término cautelar y se estableció, que en el caso de estos arraigados, por parte del Fuero Común, existe una reserva de ley; motivo por el cual se dejó en libertad a los indiciados, y continuó la investigación, pero ahora por la vía federal.

El 22 de agosto a las 10:30 horas, se llevó a cabo un impresionante operativo por parte de gente que vino expresamente del Distrito Federal, -específicamente de la SIEDO-, para llevarse a los cinco policías preventivos y un ministerial, quienes serán objeto de investigación por su presunta relación con Nicolás Mora Ovando, alias "Papá Nico", quien cayera abatido en un enfrentamiento registrado en esta ciudad, a manos de los marinos.

Cabe mencionar, que una vez que el Agente del Ministerio Público del Fuero Común los declaró libres, ese momento fue aprovechado por las autoridades federales, quienes manifestaron tener una orden de búsqueda, de localización y presentación por parte de un Juez de Distrito, en contra de los mismos ex servidores públicos por el delito de delincuencia organizada, motivo por el cual fueron llevados a la Ciudad de México, específicamente a las instalaciones de la Subprocuraduría de Investigación para la Delincuencia Organizada (SIEDO).

Los ex servidores que fueron llevados ante la autoridad federal responden a los nombre de Ernesto Ezequiel Leija Saldaña, quien se desempeñaba como policía ministerial y persona investigada por su relación con grupos delincuenciales a quienes les proporcionaba información de operativos y movimientos de autoridades estatales y federales en todo el Estado, así como brindar datos de sus mismos compañeros.

Los preventivos municipales son Héctor Gabriel Soriano Picazo, Arturo Lomelí Castellanos, Hugo Rafael Loza Gaspar, Martín Picazo Muñoz y Vicente Picazo Luna, todos ellos señalados como los policías que brindaban seguridad perimetral en algunos de lo homicidios registrados en varios puntos de la ciudad, donde los responsables de quitar la vida, podían salir de la zona sin ningún problema.

Entre ellos, está el asesinato de Esteban Gutiérrez Bañuelos, registrado el día ocho de enero del año 2010 en la avenida Mahatma Gandhi, de la colonia San Pedro.

Cabe destacar que estas personas fueron detenidas los días 4 y 5 de julio, y emitido su arraigo por el Juzgado Tercero de lo Penal, tiempo que permanecieron en el edificio destinado para este tipo de actividades judiciales por parte de la Procuraduría.

Finalmente, ayer la PGR dio a conocer que los seis elementos que se encontraban a disposición de la SIEDO, ya fueron trasladados al CEFERESO 5 Oriente, ubicado en Villa Aldama, Veracruz.