Aguascalientes
Recuerdan el IV Aniversario de la muerte de Mons. Ramón Godínez
El Sol del Centro
21 de abril de 2011

Mario Mora Legaspi

Aguascalientes, Ags.- Ayer se conmemoraron cuatro años del fallecimiento del VI Obispo de Aguascalientes, Ramón Godínez Flores, razón por la cual se celebraron misas para pedir por el eterno descanso de su alma y también para pedir su intercesión ante Dios. Tanto fieles católicos como miembros del presbiterio encabezados por el Obispo José María de la Torre Martín recordaron al finado Prelado.

Fue precisamente un viernes de 2007 cuando monseñor Godínez Flores dejó de existir víctima de cáncer en el páncreas, que en cuestión de meses mermó su salud hasta llevarlo a la muerte.

Desde el domingo anterior, durante los oficios religiosos, se hizo un recordatorio a la feligresía para honrar la memoria del Obispo Godínez Flores, quien dejó entre la población en general una profunda huella por su labor pastoral, gran carisma y espíritu de servicio.

Se recuerda con agrado y sentida emoción la importante labor emprendida por Ramón Godínez Flores, quien con una visión renovadora logró transformar los destinos de la Iglesia Católica en Aguascalientes durante cerca de 10 años que estuvo al frente de la Diócesis.

Desde su muerte en abril del 2007, la tumba que guardan sus restos a un costado de Catedral Basílica se observa muy concurrida por centenares de fieles que buscan su intercesión para superar una dificultad o una enfermedad.

Creyentes que conocieron la importante obra del VI Obispo de Aguascalientes recurren a él para que desde el Cielo ore por ellos. Los milagros se cuentan por decenas y los registros que hay en Catedral hablan de recuperaciones inexplicables de enfermos terminales, mujeres que no podían concebir y que quedaron embarazadas, así como de problemas muy difíciles de superar que sencillamente se resolvieron luego de pedir la mediación del Obispo Godínez Flores.

Recordado por su espíritu conciliador, su gran don de palabra y su caridad, evocamos a este jerarca de la Iglesia Católica que llegó para brindar consuelo y renovar la fe de centenares de católicos.

Es así que aún después de su muerte, el Obispo Godínez Flores es recordado por su pueblo con mucho cariño, emoción y agradecimiento.

Ramón Godínez Flores nació en Jamay, Jalisco, ingresó en el Seminario Conciliar de Guadalajara, donde fue ordenado sacerdote el 25 de octubre de 1959, cuando tenía 23 años de edad por el Cardenal José Garibi Rivera, asistió en 1983 al Sexto Sínodo Mundial de Obispos en Roma.

El 28 de marzo de 1980 el papa Juan Pablo II lo nombró Obispo titular de Centenaria y Auxiliar de Guadalajara, siendo ordenado el 24 de junio del mismo año por el Cardenal José Salazar López, Francisco Javier Nuño y Guerrero, Obispo de San Juan de los Lagos, y Rafael Muñoz Núñez, en ese entonces Obispo de Zacatecas.

Fue considerado, durante la gestión como Arzobispo de Guadalajara del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, como uno de sus principales colaboradores, fue también Secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

El 18 de mayo de 1998 el mismo papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de Aguascalientes, cargo que desempeñó hasta su fallecimiento el viernes 20 de abril del 2007.