Influenza
Mantiene el GDF alerta amarilla por el virus A-H1N1
Organización Editorial Mexicana
25 de febrero de 2010


Arlette Gutiérrez / El Sol de México

Ciudad de México.- El Gobierno capitalino decidió mantener en amarillo el nivel de alerta epidemiológica en el DF por el virus de influenza A-H1N1, ya que en los últimos días no se ha registrado un incremento significativo de contagios de esa enfermedad.

Esto, a pesar de que un total de 177 personas se encuentran hospitalizadas en instituciones públicas y privadas del DF a causa de neumonía, la principal complicación de la influenza A-H1N1, cifra que se triplicó en una semana, ya que para el 17 de febrero sólo había 45 personas hospitalizadas.

Pese a este repunte en el número de personas hospitalizadas, el secretario de Salud, Armando Ahued, aseguró que no se ha registrado un incremento significativo de contagios de influenza A-H1N1 y que por ahora la situación es estable en la capital mexicana.

Por ello, el Comité Científico de Vigilancia Epidemiológica del DF decidió mantener en amarillo el nivel de alerta, pues se estima que será a partir de noviembre cuando los contagios repunten e inclusive rebasen el promedio de contagios por influenza estacional.

En la Ciudad de México, precisó el funcionario capitalino, a la fecha se han aplicado 570 mil vacunas contra la influenza A-H1N1 y más del 60 por ciento del personal de los centros de salud han sido inmunizados.

Por su parte, Alejandro Macías Hernández, Comisionado Nacional para la Atención de la Influenza por parte del Gobierno federal, aseguró que no existe ningún caso por Síndrome de Guillain-Barré, por lo que la población puede vacunarse sin algún riesgo.

A casi un año de la aparición de la influenza A-H1N1, el jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Marcelo Ebrard, advirtió la necesidad de que la Cámara de Diputados asigne recursos suficientes para respaldar los proyectos de seguridad epidemiológica que los científicos mexicanos realizan.

Y es que, dijo, es necesario intensificar la investigación a fin de estar preparados ante cualquier emergencia sanitaria que pudiera presentarse, pues "en materia de salud no podemos prever nada y la influenza fue un recordatorio de que debemos estar preparados".

Comentó que cuando apareció la influenza A-H1N1 la reacción que se dio en todos los órdenes de Gobierno y los sectores de la sociedad fue una muestra de que coordinar esfuerzos "debería ser la manera estándar de respuesta y no la extraordinaria".