Aguascalientes
En Pastoral Penitenciaria ofrecen misa a internos del CERESO de El Llano.
Con motivo de la Navidad y del Año Nuevo.
El Sol del Centro
23 de diciembre de 2009

Mario Mora, El Sol del Centro.

Aguascalientes, Aguascalientes. Monseñor José María de la Torre Martín, Obispo de Aguascalientes, encabezó ayer una misa en el Centro de Readaptación Social (CERESO), de El Llano, con motivo de la Navidad y Año Nuevo, a la que asistieron los internos junto con sus familiares más cercanos.

"El trabajo que llevan a cabo las personas internas en los penales es digno de reconocerse porque en el ponen más que su empeño, la voluntad de reivindicarse con la sociedad y sus familiares como una nueva oportunidad que les dé la vida cuando obtengan su libertad porque es en estas fechas navideñas cuando valoran estar en el seno familiar".

Lo anterior fue parte del mensaje que el Obispo dirigió a quienes asistieron a la ya tradicional misa en ocasión de la temporada navideña.

Explicó que la Pastoral Penitenciaria es la acción evangelizadora de la Iglesia que se dirige a toda persona que se encuentra privada de su libertad en cualquiera de las etapas del proceso, desde la detención hasta su reintegración a la sociedad, culpables o inocentes.

La Iglesia ha recibido la buena nueva, la feliz noticia de que ese reino al que todos los humanos aspiran ya se ha hecho presente y se encuentra "al alcance de la mano", desde que Cristo nos redimió con su sacrificio pascual.

Evangelizadora, la Iglesia comienza por evangelizarse a sí misma como unidad de creyentes, como unidad de esperanza vivida y como unidad de amor fraterno; tiene necesidad de escuchar sin cesar lo que debe creer, las razones para esperar el mandamiento nuevo del amor. Pueblo de Dios inmerso en el mundo y con frecuencia tentado por los ídolos; necesita saber proclamar "la grandeza de Dios". La Pastoral Penitenciaria como parte de la Iglesia o como la Iglesia misma, se fundamenta en el llamado de nuestro Señor. El espíritu del Señor que está sobre mi, él me ha ungido para llevar buenas noticias a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos y a los ciegos que pronto van a ver para poner en libertad a los oprimidos y proclamar el año de la gracia del Señor. Lucas 4, 18-19. Ya que es muy clara su palabra en el Evangelio de San Mateo 25,36-45 "Estaba en la cárcel y viniste a verme" ¿cuándo te vimos en la cárcel y no te asistimos? Cuando dejaste de hacerlo con uno de estos más pequeños también conmigo dejaste de hacerlo.

Tenemos el deber de evangelizar y ser evangelizados desde la cárcel, "Ser sal y luz como levadura" capaz de fermentar y dejar que el mundo de las prisiones vaya adquiriendo el sabor de Dios de una vida digna, justa y solidaria.

Con este evento eclesiástico se dio paso a los festejos decembrinos en los cinco Centros de Reeducación Social en los que además, como ya es costumbre, se presentó la pastorela escenificada por los propios internos en la que hicieron una paradoja de la vida para entretenimiento de sus familias.

Entre otras cosas los reclusos pudieron convivir con sus esposas e hijos, a los que se les ofrecieron antojitos mexicanos que se preparan en esta época, mientras que los menores se divirtieron rompiendo las piñatas que para la ocasión fueron llevadas a los centros de reclusión.

Finalmente tanto internos como sus familias disfrutaron de la variedad de los grupos musicales, rifas y entrega de bolos para los infantes, fomentando así el valor de la navidad apoyando a la integración de los reclusos a la sociedad sin perder nuestras tradiciones.