Comunidad y cultura
Festeja el Museo de la Luz sus trece años
Uno de los vitrales que adornan el extemplo de San Pedro y San Pablo, donde ahora se ubica el Museo de la Luz. Foto: El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
24 de noviembre de 2009
Guillermo Ríos
Ciudad de México.- Para celebrar sus primeros 13 años de existencia y de divulgar la ciencia y el arte relacionados con fenómenos producidos por esa energía electromagnética, percibida a simple vista por el ser humano, el Museo de la Luz de la UNAM presentará la exposición "Para atrapar la luz del pasado", que exhibe instrumentos astronómicos antiguos; reúne seis equipos y cuatro vitrales del siglo XIX.
Ubicado en el histórico extemplo de San Pedro y San Pablo (en la convergencia de las calles El Carmen, Venezuela y San Ildefonso, en el Centro Histórico), el Museo de la Luz fue el sitio donde hace 185 años se firmó el decreto de creación del Distrito Federal.
Por ello, en el recinto universitario se presenta además la exposición temporal "Distrito Federal: una larga lucha por su soberanía", que resume la fundación de la capital desde la época prehispánica, hasta el México independiente.
La muestra "Para atrapar la luz del pasado", incluye un telescopio astronómico de tránsitos, fabricado en Alemania en 1872 que mide con exactitud el instante en que un astro cruza o hace el tránsito por el meridiano del observador, es una de las piezas, con la que se determinó con precisión el tiempo, parámetro necesario en labores geodésicas y cartográficas de gran importancia en el México independiente.
El anteojo astronómico "Altamizut", también parte de la muestra, se usó para trazar la frontera de México con Guatemala, mientras el teodolito "Elliot Bros", con un onmímetro Eckhold, ayudó a rectificar en Tijuana el trazo de frontera de México con Estados Unidos, explicó Marco Arturo Moreno Corral, investigador del IA en su sede de Ensenada, Baja California.
Otro interesante instrumento es un cronómetro efemeridio astronómico, diseñado en el país en 1870, para medir el tiempo en segundos, minutos, horas, días y meses; se utilizó para ubicar las fases de la Luna, el movimiento del Sol a través del zodíaco, la posición de la Tierra y del satélite natural respecto a nuestra estrella luminosa, y para observar eclipses.
"Este cronómetro es una bella pieza de gran valor científico e histórico; fue hecho totalmente en México y está a la altura de las tecnologías europeas de la época", señaló Moreno Corral, estudioso de la historia de la astronomía nacional, y quien en conferencia resumió el avance de esa ciencia, especialmente durante el siglo XIX.
Completan las piezas una esfera armillar, representación mecánica de la bóveda celeste con el movimiento de los astros, y un conjunto de cuatro vitrales decimonónicos, hechos por artesanos mexicanos y dedicados a Isaac Newton y al Escudo Nacional.
"Estos vitrales formaron parte del antiguo Observatorio de Tacubaya, que desgraciadamente fue destruido", añadió el universitario.
El investigador recordó que la muestra del Museo de la Luz forma parte de los festejos del Año Internacional de la Astronomía, y destacó la importancia y tradición de esa disciplina en el país.
Ciudad de México.- Para celebrar sus primeros 13 años de existencia y de divulgar la ciencia y el arte relacionados con fenómenos producidos por esa energía electromagnética, percibida a simple vista por el ser humano, el Museo de la Luz de la UNAM presentará la exposición "Para atrapar la luz del pasado", que exhibe instrumentos astronómicos antiguos; reúne seis equipos y cuatro vitrales del siglo XIX.
Ubicado en el histórico extemplo de San Pedro y San Pablo (en la convergencia de las calles El Carmen, Venezuela y San Ildefonso, en el Centro Histórico), el Museo de la Luz fue el sitio donde hace 185 años se firmó el decreto de creación del Distrito Federal.
Por ello, en el recinto universitario se presenta además la exposición temporal "Distrito Federal: una larga lucha por su soberanía", que resume la fundación de la capital desde la época prehispánica, hasta el México independiente.
La muestra "Para atrapar la luz del pasado", incluye un telescopio astronómico de tránsitos, fabricado en Alemania en 1872 que mide con exactitud el instante en que un astro cruza o hace el tránsito por el meridiano del observador, es una de las piezas, con la que se determinó con precisión el tiempo, parámetro necesario en labores geodésicas y cartográficas de gran importancia en el México independiente.
El anteojo astronómico "Altamizut", también parte de la muestra, se usó para trazar la frontera de México con Guatemala, mientras el teodolito "Elliot Bros", con un onmímetro Eckhold, ayudó a rectificar en Tijuana el trazo de frontera de México con Estados Unidos, explicó Marco Arturo Moreno Corral, investigador del IA en su sede de Ensenada, Baja California.
Otro interesante instrumento es un cronómetro efemeridio astronómico, diseñado en el país en 1870, para medir el tiempo en segundos, minutos, horas, días y meses; se utilizó para ubicar las fases de la Luna, el movimiento del Sol a través del zodíaco, la posición de la Tierra y del satélite natural respecto a nuestra estrella luminosa, y para observar eclipses.
"Este cronómetro es una bella pieza de gran valor científico e histórico; fue hecho totalmente en México y está a la altura de las tecnologías europeas de la época", señaló Moreno Corral, estudioso de la historia de la astronomía nacional, y quien en conferencia resumió el avance de esa ciencia, especialmente durante el siglo XIX.
Completan las piezas una esfera armillar, representación mecánica de la bóveda celeste con el movimiento de los astros, y un conjunto de cuatro vitrales decimonónicos, hechos por artesanos mexicanos y dedicados a Isaac Newton y al Escudo Nacional.
"Estos vitrales formaron parte del antiguo Observatorio de Tacubaya, que desgraciadamente fue destruido", añadió el universitario.
El investigador recordó que la muestra del Museo de la Luz forma parte de los festejos del Año Internacional de la Astronomía, y destacó la importancia y tradición de esa disciplina en el país.