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Aguascalientes
Caer en pobreza es una violencia estructural y es terrible dice el Clero
Los diputados entregaron un reconocimiento al Ejército Mexicano por su valor, dedicación y entrega, en beneficio de la ciudadanía. Foto: El Sol del Centro
La miseria se hace presente y amenaza la tranquilidad
El Sol del Centro
6 de noviembre de 2009
Mario Mora
Aguascalientes, Aguascalientes.-La situación económica seguirá siendo complicada y difícil, sobre todo para los que menos tienen, por tanto es indispensable que todas las familias sean austeras y racionales en sus gastos para evitar erogaciones innecesarias, consideró ayer el vicario general del Obispado de Aguascalientes, Raúl Sosa Palos. A diferencia de las catástrofes naturales cuyos efectos violentos son de alto impacto, de breve temporalidad y afectan a una zona o región, la pobreza es una violencia estructural, duradera y sutil, que amenaza la vida de millones personas, que se hace presente cada vez y que es más terrible y deshumanizadora que otras catástrofes. Si no se atiende la situación de pobreza con acciones eficaces puede haber un mayor malestar social, sostuvo el jerarca religioso. "El aumento sistémico de las desigualdades entre grupos sociales dentro de un mismo país y entre las poblaciones de los diferentes países, es decir, el aumento masivo de la pobreza relativa, no sólo tiende a erosionar la cohesión social y, de este modo, poner en peligro la democracia, sino que tiene también un impacto negativo en el plano económico por el progresivo desgaste del «capital social», es decir, del conjunto de relaciones de confianza, fiabilidad y respeto de las normas, que son indispensables en toda convivencia civil", sostuvo el sacerdote. En atención a la realidad que nos circunda y ante los diversos llamados que desde la Iglesia han hecho el Papa, hay que trabajar para apoyar a quienes viven en extrema pobreza, recalcó. "Consideramos un deber ser solidarios y actuar ante esta emergencia económica que tiende a hacerse permanente. Esperamos que, quienes tengan en sus manos la decisión de que las cosas mejoren, cumplan con su responsabilidad. A ellos les tocará la discusión política que esperamos mire hacia el bien común de nuestro país y de sus ciudadanos y no hacia intereses partidistas", comentó. Hay que privilegiar acuerdos que faciliten a mejorar la economía del país, en lo referente a la macroeconomía y también en cuanto la economía personal y familiar. No sólo el Ejecutivo y el Legislativo pueden y tienen que hacer algo, también los ciudadanos tenemos que actuar y en lugar de quedarnos con los brazos cruzados o en el desaliento, seamos solidarios y tendamos la mano a quienes hoy de manera emergente requieren de nuestra ayuda. La Iglesia pretende hacer conciencia de la "nueva realidad" en la que viven muchas personas y familias, "y en esta etapa no podemos ni pretendemos hacer todo por ellas, pero si estamos dispuestos a realizar lo que esté a nuestro alcance, sembrando esperanza en los más afectados e invitando a todos a actuar de manera solidaria", subrayó el Vicario General del Obispado de Aguascalientes. Tampoco se trata de pretender fomentar el asistencialismo sino que atiende una necesidad real y al mismo tiempo procura sembrar esperanza y despertar la conciencia solidaria. Cada persona o familia empobrecida, más que un problema debe de ser vista como sujeto y protagonista de un futuro nuevo y más humano, por lo que de estar en posibilidades posteriormente emprenderemos otras acciones que hagan partícipes en su desarrollo personal y comunitario a quienes hoy son asistidos, finalizó el presbítero Raúl Sosa Palos. |
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