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Aguascalientes
Cargar de auténticos valores tradiciones del Día de Muertos
Sobre la importancia de preservar las tradiciones y fomentar la cultura de la vida, habló ayer el vicario general de la Diócesis de Aguascalientes, Raúl Sosa Palos. Foto: El Sol del Centro.
Nuestra sociedad fragmentada e inclinada a la violencia
El Sol del Centro
3 de noviembre de 2009
Mario Mora
Aguascalientes, Aguascalientes.-El vicario general de la Diócesis de Aguascalientes, Raúl Sosa Palos, subrayó que es importante que los fieles sigan manteniendo sus costumbres de honrar a los fieles difuntos, si bien hay que cultivar expresiones de vida y no de muerte. Reiteró que la Iglesia Católica se opone y rechaza la destructiva "cultura de la muerte". En ausencia del Obispo José María de la Torre Martín, en la rueda informativa semanal, sostuvo que en "celebramos la fiesta de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos". Durante el pasado fin de semana y ayer fuimos testigos de abundantes expresiones que muestran el afecto a quienes ya murieron y la fe en el más allá de la muerte. Los altares de muertos, especialmente nuestros panteones, nos presentan en estos días signos palpables de vida: flores, comida, música, oraciones, familiares y amigos reunidos; no pocos comparten recuerdos, agradecimientos, estrechan relaciones y vuelven a casa llevando en el corazón aliento, los consejos y enseñanzas de quienes sabemos continúan viviendo en forma diferente. "Un rechazo rotundo a la cultura destructiva de la muerte", recalcó el jerarca religioso. Todo esto nos grita que la muerte, en su sentido auténtico, no es el fin sino la puerta para entrar a la vida plena y definitiva con Dios si nos portamos bien; como la semilla, que para continuar viviendo y multiplicarse tiene que pasar por la muerte, deja de ser semilla para transformarse en planta, en árbol que da fruto y se multiplica en las semillas. Solo muriendo se puede vivir mejor; muriendo al egoísmo, al orgullo y a la ambición surge el trabajo responsable, el servicio, el compartir, gastarse y servir para alguien. Solo así se crece en calidad, se proyecta y se multiplica el bien y la vida, añadió. Contrarias a estas ricas tradiciones mexicanas en el Día de los Muertos son las manifestaciones de "halloween". Las expresiones del "halloween" no son tan "inocentes" e inofensivas como algunos piensan o quieren hacer pensar, porque no se trata simplemente de ponerse un disfraz. "¿Qué valores se cultivan con disfraces de brujas, vampiros, diablos y fantasmas? ¿Qué se pretende suscitar o infundir en las nuevas generaciones?" Nos preocupa el que algunos padres de familia y maestros fomentan ingenuamente en sus hijos y alumnos pequeños estas fiestas de disfraces alejándolos o al menos debilitando en ellos el conocimiento y aprecio de las ricas tradiciones del día de muertos cargadas de auténticos valores. El "halloween" vacía de sentido la festividad católica de todos los santos, ridiculiza la muerte y la celebra sin el horizonte de la resurrección. "¿No es sembrar y suscitar atracción hacía el mal y hacía el terror al disfrazar a los niños de seres relacionados con el mal, la fealdad y el ocultismo? ¿Qué clase de adolescentes y jóvenes queremos formar?" En nuestra sociedad, ya tan fragmentada e inclinada a la violencia, necesitamos suscitar y cultivar la atracción hacía la belleza, hacía la bondad y la vida y no hacía la fealdad y la maldad alimentando así la cultura de la muerte. Necesitamos cambiar las expresiones de terror por muestras de alegría, las de violencia por manifestaciones de serenidad y de paz. ¿No sería preferible vestir a los niños y niñas de ángeles, de princesas, de reyes, de hadas o de santos?, se preguntó el padre Sosa Palos. En Aguascalientes necesitamos promover y cultivar más referencias a seres relacionados con la belleza, con el bien, con la unidad y con la vida. La fiesta de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos nos brindan una oportunidad privilegiada para mostrar y fortalecer nuestras tradiciones con sus valores, para testimoniar la fe y la esperanza cristiana, subrayó el Vicario General del Obispado de Aguascalientes. |
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