Aguascalientes
La sociedad actual se encuentra inmersa en la pérdida creciente de valores morales
El Sol del Centro
2 de octubre de 2009

Jaime Arteaga

Aguascalientes, Aguascalientes.-El principal conflicto de la sociedad actual y causante de la inseguridad que se vive en nuestros días, es la pérdida de la moral, es decir, la pérdida de valores desde el hogar, según lo expresó el contador David Noel Ramírez Padilla, Rector de las zonas Norte, Sur y Occidente del Instituto Tecnológico de Monterrey Campus Aguascalientes.

Ramírez Padilla ofreció una conferencia denominada "Huérfanos de Padres Vivos", precisamente a los padres de los alumnos de dicha institución en nuestra entidad, para quienes resultó interesante e ilustrativo, conocer los aspectos relacionados a las principales causas de la crisis de seguridad en nuestro país, como es la pérdida de los valores desde la célula básica de la sociedad: la familia.

Durante la conferencia en la que hubo un diálogo permanente con los asistentes, el contador David Noel Ramírez Padilla, explicó que los valores no se aprenden en la escuela ni practicando una religión, "ahí solamente se refuerzan, sin embargo los valores se aprenden en el hogar, son inculcados por los padres quienes deben predicar con el ejemplo, ya que no es posible hablar en un sentido y actuar en sentido opuesto".

Asimismo el conferencista dijo que es preciso poner los límites necesarios, dedicar tiempo de calidad a los hijos y ser los padres, los responsables de la formación de los menores, "ya que en la actualidad abundan los procreadores, pero escasean los padres".

Habló de los pretextos que tienen muchos padres para olvidarse de sus hijos, como es el hecho de que en la actualidad, debido a la crisis económica, tienen que trabajar más y lo deben hacer padre y madre, algo que es real, sin embargo nada justifica tener en el abandono a los hijos y dejar que aprendan los valores en la calle o como puedan. Siempre debe haber un momento para dedicarlo a los hijos, siempre hay que buscar ese espacio tan necesario de convivencia familiar, precisamente para vivir los valores, no para enseñarlos de memoria.

El ejemplo de los padres es también fundamental, por eso la insistencia al decir que los valores no se aprenden en la escuela ni son una asignatura más en la currícula; los valores se viven, por eso el ejemplo es fundamental y los padres no pueden atenerse a que sus hijos los aprenderán fuera del hogar, donde lo más probable es que aprendan los antivalores.