Opinión / Columna
 
Jorge Juárez Peñaflor 
Cerebro y Alcohol
El Sol del Bajío
17 de marzo de 2010

  "El consumo de alcohol disminuye, cuando los jóvenes perciben que provoca daños profundos en el cerebro e hígado"

Desde tiempos pasados los adolecentes han consumido alcohol. Hasta ahora, los científicos están alarmados por el daño terrible que le causa el alcohol al cerebro adolescente. Según estudios e investigación de la universidad, Baylor de Estados Unidos; el alcohol en dosis pequeña afecta al cerebro de los menores de edad. Por lo tanto, recomiendan que los jóvenes deben cuidar su cerebro ya que aún no ha alcanzado la madurez.

Hay que reconocer que los jóvenes aguantan más bebiendo y también dañan sus funciones cognitivas. Una zona afectada es el hipocampo que resulta crucial para la memoria y el aprendizaje. Además del hipocampo, el alcohol también parece provocar daños graves en la zona frontales del cerebro adolescente, que son cruciales para controlar los impulsos y reflexionar sobre las consecuencias de las acciones, unas capacidades de las que carecen los adictos de todas las edades. El alcohol provoca un trastorno en algunas zonas del cerebro esenciales para el autocontrol, la motivación y la fijación de metas. Y puede agravar vulnerabilidades genéticas y psicológicas ya existentes.

El consumo temprano de alcohol afecta a un cerebro adolescente de un modo que fomenta la progresión a la adicción. Por lo tanto es imperativo que los jóvenes no beben hasta que cumplan 18 años y de preferencia 21 años. Cuando los adolescentes perciben que el alcohol perjudica, toman las medidas pertinentes. Hay que pensar que nuestra sociedad no existe la conciencia de que el alcohol pertenece a un grupo de sustancias que se llaman drogas. El alcohol es la droga más ampliamente usada por los adolecentes y adultos en México y Estados Unidos.

El alcohol es una de las drogas que produce adicción que se trata de una sustancia toxica; de una bebida con serias consecuencias potenciales sobre la salud y efectos negativos sobre la conducta y las relaciones sociales. Por lo mismo, el alcohol es una droga contenida en bebidas tales como la cerveza, el vino y otras bebidas a base de vino y licor. El alcohol es una de las drogas por su fácil acceso y poderosa propaganda que recibe, se ha convertido en un verdadero problema social en casi todos los países y en todas las edades a partir de la adolescencia.

¿Por qué los jóvenes consumen alcohol? Porque imitan a los adultos; para salirse de la realidad; para ser parte del grupo; presión social; para sentirse bien y divertirse; para emborracharse, etc. Todo esta diseñado para que los jóvenes se diviertan a través del alcohol sin medir las consecuencias de beber, ya que los adolescentes piensan que nunca van a tener un accidente o van a ser alcohólicos. Creen que saben controlar la bebida porque ellos ven el lado positivo de tomar, por ejemplo, que el alcohol los ayuda para superar la timidez, mejoraría en el estado de animo, convivir con sus amigos, etc.

En la medida que el alcohol proporciona a los jóvenes una serie de efectos positivos, y el adolescente los interpreta como beneficio, dichos efectos se convierten en motivos de consumo. La juventud, como regla general, no asocia el consumo de alcohol con los problemas que le pueden derivarse, ellos esperan del alcohol, cambios positivos globales (facilitador de expresividad emocional, desinhibido y potenciador de las relaciones sociales, etc) y, a la vez, no creen que el alcohol tenga consecuencias negativas, influyendo considerablemente en un mayor consumo durante el fin de semana, donde las relaciones interpersonales se intensifican. Por eso anticipan los "efectos positivos" y no los verdaderos problemas negativos, conlleva a que se produzca un mayor consumo social. Esta consideración positiva hacia el alcohol, el hace que se considere el mismo como una droga socialmente aceptada y de amplia difuncion, lo que hace que los adolecentes no valoren el alcohol como una droga y no consideran su consumo como una puerta de entrada a la adicción a otras drogas.

Queridos padres y madres, hay que predicar con el ejemplo, y enseñar a los hijos e hijas el lado positivo de no ingerir bebidas alcohólicas. Recuerden que el alcohol es una droga que daña al cerebro adulto pero más profundo al cerebro adolescente, ya que interrumpe la marcha hacia la madurez. Por lo tanto, los jóvenes, si beben, lo deben hacer después de los 18 años, de preferencia, a los 21 años. Cuida tu cerebro y vive feliz.
 
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