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Opinión
![]() Arturo Hernández Fernández
El Silencio Impuesto Sobre el Tema de la Inseguridad Celayense
El Sol del Bajío
24 de febrero de 2008
Lo que faltaba: El robo y acometimiento a la razón de los pensantes de Celaya, en el tema de la Inseguridad Pública ¿A quienes se debe agradecer estas imposiciones?
Estaría gustoso el que suscribe por saber ¿Quién o cuál razonamiento oficialista asignó el silencio en este tema al señor Obispo de Celaya? Un personaje de la talla del luchador social demócrata cristiano Lázaro Pérez Jiménez, Obispo de Celaya; ha hecho público un razonamiento por demás desencantador en el tema que nos ocupa, pues atinadamente y oportunamente observó deficiencias del gobierno municipal en el delicado asunto de la Seguridad Pública ¿Qué o quienes lo obligaron a hacerse un nudo en la garganta? En mi opinión (especulando) creo que, funcionarios municipales (hasta pudiera ser el propio Gerardo Hernández) le vendieron la idea al señor Obispo de "ayudar a Celaya" no opinando sobre el tema y en consecuencia él, por un desliz se auto impuso la crónica del silencio anunciado. Dizque porque va a dedicarse de lleno a sus funciones, tales como oraciones en favor de la feligresía y a sacudir el polvo a los santitos de los templos (lo cual en tratándose del personaje citado sería una verdadera lástima) y por lo consiguiente, no opinará más en temas del deficiente e inseguro gobierno municipal "Gerardista". Si al menos Gerardo Hernández, entendiera (quizá muy tarde) el favor que le hacía un asesor gratuito de la estatura del pensante citado, al que (supongo) se atrevió a tratar peor de como lo haría en su abarrotero giro a uno de sus subalternos; pues ese arquetipo de peticiones denigran desfachatadamente la figura de cualquier funcionario público. Creo al respecto, valdría un poco la pena, que se haga constar que él que esto escuda es un libre pensador y por lo mismo, aprendemos lo básico en nuestra milenaria Institución respecto a jerarquías y grados. Por lo mismo nos manejamos con respecto a la jerarquización. Se supone que el "Gerardismo" planteó al alto jerarca del Clero, la controvertida disyuntiva de que si seguimos (los que opinamos), escribiendo y denunciando la Inseguridad Pública que desfachatadamente le atribuye el primer lugar en delincuencia al municipio de Celaya, se caerá la inversión privada de la armadora automotriz TOYOTA que, invertiría en 200 hectáreas en terreno del municipio, para asentarse con una planta industrial sin precedentes; o bien, caso contrario, la inversión creadora de empleos pondrá su mira en el municipio de San Luis Potosí capital. Al parecer para el "Gerardismo" es más importante tapar el sol con un dedo que aplicarse a cumplir con la obligación que le ordena la Ley respectiva sobre el tema. ¡Que pena me genera en lo personal su caso, y ni cómo poder ayudarle! Un alto porcentaje de empresarios micro, pequeños y medianos celayenses, hemos sido asaltados dentro de nuestros propios negocios, el que genera estas letras fui casi, ultimado con sobrada violencia por cinco de sus captores asaltantes armados en mi negocio denominado "Dormicel" en la avenida Constituyentes, mismo que con el paso del tiempo fui retirando poco a poco, hacia otro estado de la República, al igual que a mi familia que se encontraba en el lugar del hecho violento. Así, se integró la averiguación previa correspondiente rindiendo mi declaración después de las (72 horas) ya fuera de peligro después de las lesiones que me fueron inferidas ¿Pregúnteme cuándo se averiguó algo al respecto? La respuesta es nunca, al igual que el 97% de los casos celayenses que sufren esos robos y asaltos. A la prensa hay que callarla y amedrentarla también, así que sufrimos robos, saqueos, asaltos, daños en automóviles de uso de aquellos que nos atrevemos a criticar al sistema brindado por la Seguridad Pública, "yunquista" del gobierno estatal y municipal; y con más saña si tratamos el tema de la Inseguridad en forma insistente. Los tianguistas de los lunes son seguidos en otros vehículos tripulados por asaltantes armados, los tianguistas son "baleados" primero y luego robados. Cinco asaltos al comercio establecido (entre ellos un ex vecino comerciante de la avenida Constituyentes), se denunciaron oficialmente en la semana que cierra, más el alto porcentaje ya conocido de robos a casas habitación que, en medio de la desesperación y la decepción, ya ni denuncian por no tener (en ocasiones) ni los medios para denunciar pues les robaron todo lo que tenían y porque no se procura la justicia ni se averigua nada. Así lamentablemente los celayenses, nos hemos convertido en rehenes del crimen organizado que azota al municipio, en forma recrudecida desde hace más de 5 trienios de gobiernos municipales que en el tema de la Seguridad Pública, han servido como el "Gerardismo", para lo que se le unta al queso. ¿Valdrá la pena perder nuestros valores morales y aún los espirituales sin denunciar, sólo por temor o conveniencias gubernamentales? Columnas anteriores
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