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Opinión
![]() Ángel Sierra Pedraza
La comercialización
El Sol del Bajío
22 de agosto de 2007
AMIGOS: la definición enciclopédica de Maravilla, encierra varios conceptos. De utilización común por el hombre. De acuerdo con su actividad o incluso su estado de ánimo y reconocimiento. Incluyendo: suceso o cosa que causa admiración. A la maravilla, de un modo exquisito y perfecto. Decir o hacer maravillas, exponer algún concepto o ejecutar alguna acción con extraordinario primor. Por maravilla rara vez, por casualidad. Ser la octava maravilla. Ser muy extraordinaria y admirable. Ser una maravilla, ser singular y excelente. Además en la botánica se tienen las plantas de las Caléndulas, con sus distintos tipos de flores muy llamativas.
Llama la atención. De todo el mundo. La intensa promoción para realizar la reposición de las Siete Maravillas del Mundo. Legado de la antigüedad. De la Era antes de Cristo. De las que ya solamente se conservan vestigios. En las que ahora se incluyó a una grandiosa obra de la desaparecida cultura Maya. Desgraciadamente. Como en nuestro país somos muy copiones. Está en marcha. En la televisión autóctona. Una intensa campaña para designar a las trece. Número cabalístico. Disque maravillas de México. Al amparo de una inmisericorde comercialización. En que sólo "los vivos" saldrán ganando. Como ya lo están logrando. Dados a exaltar lo que es admirable. No pocas veces se confunde lo que es brillante con lo que se califica de maravilloso. Existiendo un abismo entre uno y otro concepto. Si se desea llegar a una definición clara y correcta. Además. No deben olvidarse los principios morales. Para aplicar este calificativo. A los quehaceres del hombre. Tanto en lo material. Como en el lenguaje. Puesto que nos rige el principio de que no puede moverse ni la hoja de un árbol. De un arbusto. De una planta. Sin la voluntad de TODO PODEROSO. Bajo esta norma. El hombre se convierte en depositario de todos los sucesos o cosas que causen admiración. En fin lo que son las maravillas creadas por DIOS. Para el disfrute de todos los humanos sobre la tierra. Especialmente de quienes llegan a comprender la grandeza y significado de cada uno de los hechos. Los que se nos ponen. A diario ante los ojos. Para solaz de todos los que viven y comprenden en toda su extensión. Para nadie pasan desapercibidas estas maravillas del SEÑOR. Desde el incipiente amanecer. Hasta las penumbras que envuelven al anochecer. La sonrisa o el llanto de los niños. Así manifiestan su estado de ánimo o necesidades. La alegría de la madre de familia al ver el ingreso de sus hijos a un plantel educativo. La satisfacción del padre por la labor desarrollada en la jornada de trabajo. Observar cómo brota del botón la flor que posteriormente se convertirá en el apetitoso fruto. En fin. Ahora con las intensas lluvias. Comprobar la bienhechora transformación de las grisáceas tierras de cultivo. De jardines y espacios libres. En vergeles que sin duda rendirán buenas cosechas. Molestos hierbajos en las zonas urbanas. Todas las cosas. Que vivimos a diario. Pasan ante nuestros ojos como veloz película. Son la pequeñas, grandes, maravillas que nos llenan un vacío en la existencia. Sin tener que recurrir a las grandes obras realizadas por el hombre. O por la madre naturaleza. A final de cuentas es el resultado de la voluntad DIVINA. Hace unas semanas que estuvimos internados en la clínica del Seguro. Fuimos testigos de hechos que nos impactaron. Frente a los ventanales estaba la sección de pediatría. Observamos la llegada de los recién nacidos a sus cunas. La atención que reciben. Así emprendían el camino de la vida. Pudiera ser largo o corto. Pero recto. De este lado de los cristales estábamos los que nos esperaba la tortuosa vereda del fin de una larga vida. Aferrándonos a ella. Al amparo de la ciencia médica y la voluntad de NUESTRO SEÑOR. A sólo unos pasos y cristales de por medio. Fuimos testigos del principio y el fin de la vida humana. El Alfa y Omega de todo ser ¿No es esto una de las más grandes Maravillas? Y no el mercantilismos que nos agobia ¿No lo cree usted así?... Columnas anteriores
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