Opinión
Mireille Roccatti
Del catarro a la pulmonía económica

El Sol de México
10 de octubre de 2008

La crisis económica-financiera que recorre el mundo ha impactado con fuerza en México como era previsible dado la interdependencia de la economía nacional con la estadunidense y los vasos comunicantes de los circuitos comerciales, financieros, energéticos, turísticos y otros que las unen.

Por ello se observaba con creciente irritación las equivocas declaraciones del Secretario de Hacienda, del recién nombrado Secretario de Economía y del propio Titular del Ejecutivo federal quien en su última visita a Washington, remembrando la conseja popular de que "cuando a Estados Unidos estornuda a México le da pulmonía", expresaron contra toda lógica y análisis prospectivos que nuestro país estaba preparado y que la crisis no nos impactaría de manera significativa.

Resultaría imperdonable que en su visión de la crisis financiera que enfrentan los Estados Unidos, obviaran que ésta se traduciría en nuestro caso, en una disminución de la inversión extranjera, en disminución de ingresos de divisas por la baja del precio del petróleo, disminución de ingresos por turismo, disminución de las exportaciones, crecimiento de la tasa de desempleo, crecimiento de la tasa de inflación, así como la disminución de las remesas que envían los migrantes. A este respecto, se suma la descabellada declaración del Secretario de Trabajo, de que el país está preparado para recibir a los migrantes que se deportarán o regresarán ante la crisis de empleo en Estados Unidos, ¿preparado cómo? Aquí en México tampoco encontrarán empleo ni las oportunidades de desarrollo.

Mas aún, unos días antes en la línea de negar lo evidente, quizás para tranquilizar los mercados -lo que lo explicaría- el Secretario de Hacienda manifestó que no se requerían medidas especiales "por que sería anticipar lo que no ha sucedido"; la terca realidad ha puesto a cada quien en su sitio y ahora nos han venido a anunciar un insuficiente Programa Emergente.

El país no está para equivocaciones o simulaciones en la conducción del Gobierno, a todos ofende que se pretenda tratar a los mexicanos como ignorantes, la opinión pública se indigna por las declaraciones de los responsables de la conducción económica, mismas que acabaron contaminando al propio Presidente de la República.

Las medidas económicas anunciadas esta semana, son parte de la antigua receta keynesiana; constituye sola la mitad de la receta, el ejercicio del gasto público en infraestructura para reactivar la economía y crear empleos temporales; pero falta aplicar la otra mitad de la receta, la medicina más amarga para el Gobierno que es la disminución del gasto corriente, porque de lo contrario, se producirá una inflación que pudiera llegar a no poderse controlar.

Los mexicanos vivimos un tiempo difícil, hay que decirlo con claridad, enfrentamos una crisis económica, ciertamente la fortaleza de las finanzas públicas es una variable macroeconómica que nos ayudará a sortearla mejor, pero nos "llueve sobre mojado" esta crisis económica se ha venido a sumar a la muy difícil crisis de inseguridad pública, la mayor en las últimas décadas, en la que el narcotráfico, parece haber rebasado todos los parámetros conocidos.

Por si fuera poco, a lo anterior viene a sumarse la crisis en el sector educativo y la escasez y alza de precios de los alimentos y sobre todo la latente crisis sociopolítica derivada de la elección del 2006. Es cierto que ésta se ha atemperado, pero suman miles los mexicanos que continúan reclamando. Los tiempos del porvenir están llenos de nubarrones, como la discusión de la ley de ingresos y el presupuesto de egresos, la reforma en materia energética en el corto plazo y sobre todo las elecciones intermedias del 2009, son temas de la agenda nacional que pueden enconar los ánimos.

En estos tiempos difíciles, se requiere de la unidad de todos los mexicanos, unidad en lo esencial, en las coincidencias y respetando la ideología de los contrarios. Requerimos una casa (parafraseando a Granados Chapas) plural y democrática. Cerremos el paso a la tentación autoritaria.

mroccatti@itesm.mx

Profesora investigadora de la EGAP del Tecnológico de Monterrey
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