Celaya
Festejan hoy Día de la Enfermera
Son muchas las mujeres que han tenido que dividir su vida entre la profesión de enfermeras y la familia.
El Sol del Bajío
6 de enero de 2009

Mariana Almanza



Son muchas las mujeres que han tenido que dividir su vida entre la profesión de enfermeras y la familia, como es el caso de María del Refugio Villegas y Leticia Almanza quienes son parte de las 480 enfermeras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Celaya.

Luego de que el día de hoy 6 de enero, se conmemora en México el Día Internacional de la Enfermera, a iniciativa del doctor José Castro Villagrana, que fuera director del Hospital Juárez y de la Escuela Nacional de Medicina, Refugio y Leticia, coincidieron en decir que ser enfermera es tener valor para enfrentar el sufrimiento ajeno y envolver cada tragedia humana en comprensión, amor, ternura y sobre todo en servicio a conocidos y extraños.

Ser enfermera, señalaron, es tener la capacidad de envolver cada sufrimiento, en paciencia y esperanza, situación que ayuda a la recuperación de los pacientes.

Aunque la profesión la desempeñan hombres y mujeres, este oficio ha sido ocupado mayormente por mujeres; quienes habitualmente ayudan a dar a luz además de que atienden a los niños, adultos y jóvenes por igual.

Esta profesión es de mucha vocación, pues hay que dejar a un lado los problemas personales para darle la mejor cara y los mejores cuidados a los pacientes, quienes traen sus dolencias y problemas propios.



Mi vocación nació desde que era niña, recuerdo que siempre fue mi ilusión ser enfermera, la persona que estaba ayudando a los demás", comentó María del Refugio, quien al momento de concluir sus estudios de secundaria ingresó a la Escuela de Enfermería de Celaya.

Sus padres, quienes veían su espíritu de servicio, le sugirieron que mejor fuera médico, ya que es una carrera mayor reconocida, pero a ella desde chica le emocionaba ver a las enfermeras y por ello hasta la fecha se encuentra ayudando en lo que se puede a los enfermos. Asimismo dijo, no se siente cansada de ayudar a los demás al término de su jornada, pues las enfermeras se vuelven fuertes, porque ven que un ser humano está sufriendo. El asistir a los enfermos desde hace 18 años en el IMSS, es una manera de ayudarlos a que tome fuerza y de esta forma se recupere.

Indicó que lo más doloroso en su vida como enfermera ha sido el ver a un bebé de ocho meses, grave, debido a que sus padres le propiciaron una golpiza a tal punto de inducirlo a una parálisis cerebral que lo llevó a la muerte.

Se manifestó contenta, porque exista un día para celebrar al sector enfermero, así como una forma de reconocimiento por parte de la ciudadanía, debido a que se nace con la vocación de servicio.



Por su parte, Leticia Almanza León, quien se desempeña como jefe de área, mostró su alegría por contar con un día que celebre a las enfermeras, porque es una forma de reconocimiento por la ayuda que se le da a los pacientes al mostrarles un sentido humano, con sonrisas y una buena comunicación que les permite mantener un ambiente de confianza.

"Siempre les digo a mis compañeras, que se arreglen y se pongan más bonitas, porque el trato con los enfermos es primordial y si causamos una buena imagen, les puede ayudar a su recuperación".

Dijo sentirse satisfecha al atender desde hace 20 años a los pacientes y que éstos respondan con confianza, además de salir adelante con el tratamiento correspondiente.

Enfatizó que la vocación de enfermeras es de nacimiento y quien quiera ingresar a esta forma de servicio en los hospitales tiene que gustarle el servir a los demás, ayudar sin esperar nada a cambio y soportar situaciones que comprometen los sentimientos, escenas graves, pero con el sentido de esta profesión se sacan adelante.

Aunque dijo no tener una experiencia en particular, Leticia Almanza aseguró que todos los días en el hospital del IMSS se encuentra con historias de pacientes graves, quienes ante el empeño de seguir viviendo de forma "milagrosa" se recuperan. Lo que procura es no llevar a casa las historias de los pacientes, esto luego de que tiene en claro los principios de su profesión.

María del Refugio Villegas y Leticia Almanza, coincidieron en decir que al salir del hospital, ambas se dedican a las labores propias del hogar, educando a sus hijos pequeños para que éstos sean el día de mañana gente de provecho para la sociedad.