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Piñatas, indispensables en Navidad
Los siete picos representaN los pecados capitales. Foto: Federico Xolocotzi / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
21 de diciembre de 2008

Marco Antonio Olvera / Luz María Mondragón / José Carlos Aviña / El Sol de México

Ciudad de México.- Las hipótesis más exactas ubican el origen de las piñatas en China, pues en la ceremonia del año nuevo se confeccionaba la figura de una vaca cubierta con papeles de colores llena de semillas, pero se le atribuye a Marco Polo conocerlas en oriente y llevarlas a Italia en el siglo XII.

Su nombre deriva del italiano pignattas, que significa olla, pero en México llegaron a través de los colonizadores españoles.

Los misioneros agustinos utilizaron las piñatas con fines evangelizadores, pues su ambiente festivo atraía a la gente a las ceremonias religiosas.

Hoy, esta tradición no sólo busca dar identidad a los habitantes del municipio de Acolman, Estado de México, sino que se ha convertido en una fuente de empleos para cientos de artesanos y el sostén de sus familias.

María de Lourdes Ortiz, quien preside la asociación "Exart de Aculmait", que en náhuatl quiere decir expresiones artesanales de Acolman, junto con 90 artesanos, fabrica 8 mil piñatas anuales.

"Todo esto surgió gracias a que buscábamos una identidad para el municipio, además de que no tenemos una fuente de empleo. Con este trabajo ya llevamos 23 años", agregó Ortiz Zacarías.

La presidenta de "Exart de Aculmait" sostuvo que los artesanos que participan en esta labor buscan dejar atrás las piñatas de figura, "porque eso no tiene una identidad y sólo provoca la pérdida de nuestras tradiciones, además de las fuentes de empleo".

En la fabricación de las 8 mil piñatas, Ortiz Zacarías manifestó que participan niños, mujeres de 30, 40 y 50 años, además de hombres y mujeres de la tercera edad.

"Nosotros empleamos a todos, porque actualmente muchas empresas ya no contratan a las personas que tienen más de 60 años. Argumentan que ya no son jóvenes, pero nosotros tenemos la filosofía de que la vejez no significa invalidez, y algo más, esas personas tienen ganas de vivir y seguir aportando a sus familias y a México", agregó.

Sobre los sueldos que perciben los 90 artesanos, Ortiz Zacarías agregó que fluctúan entre 600 y 700 pesos semanales, además de que tienen la ventaja de realizar el trabajo en sus propias casas.

En exportación, dijo que aún no han logrado su objetivo, pero que están en busca, pese a que China es un país que domina el mercado en cuanto a piñatas se refiere.

"Buscamos exportar nuestros productos, claro que debemos tener una capacitación, porque nuestro trabajo es artesanal. Nos llevamos de 3 a 4 horas armando una piñata. Lo que nosotros vendemos es calidad y tradición", señaló.

Los precios de estas piñatas varían, pues van desde los 25 hasta los mil 800 pesos, cotización que al final de sus ventas contribuye para obtener una ganancia de 400 mil pesos anuales.

"En el material invertimos 300 mil pesos, también pagamos renta, luz y el sueldo de la gente que nos ayuda a trabajar. También estamos pagando el terreno que compramos, porque ahí vamos a construir la fábrica de piñatas artesanales", agregó.

Convencida de que es "mejor romper una piñata y no una tradición", Ortiz Zacarías dijo que los picos de una piñata representa cada uno de los siete pecados capitales, los cuales deben ser vencidos por medio de la fe, y al quebrarla se obtienen dulces y frutas como símbolo de la recompensa divina.

El contenido de una piñata suele ser de frutas de temporada como cacahuates, jícamas, naranjas, limas, tejocotes y cañas, además de dulces, y en ocasiones colación.

ACOLMAN, LA CUNA DE LAS PIÑATAS

En México, Acolman es la cuna de las piñatas, complemento indispensable de las posadas. En el siglo XVI, los conquistadores las utilizaron para atraer fieles a la religión católica. El pueblo se apropió de ellas y no faltan en las fiestas navideñas.

Tras la Conquista, en el Exconvento de San Agustín, nació la celebración de las posadas y quiebra de las piñatas.

Las posadas y piñatas rápidamente se arraigaron, quizá porque la población estaba acostumbrada a tener fiesta los días del 16 al 24 de diciembre de cada año, festividad del nacimiento de Huitzilopochtli. Esto también lo aprovecharon los frailes para transformar tal ceremonia pagana en los actos eclesiásticos referidos a la llegada de Jesús.

SIMBOLISMO

Actualmente secdisfruta de las tradicionales posadas y piñatas, pero no todos saben el simbolismo que encierran las piñatas y el hecho de romperlas.

Por ejemplo, la piñata de siete picos -orgullosamente acolmense- representa los siete pecados capitales: gula, avaricia, pereza, soberbia, lujuria, ira, envidia.

El palo con que se rompe la piñata significa la virtud de los peregrinos para destruir la maldad (la olla de barro). Y los ojos vendados, de quien es elegido para golpear la piñata, es la fe en Dios, que es ciega. Además la piñata simboliza a las tres virtudes teologales:

-La fe, porque se va con los ojos vendados, sin otra guía que las voces arriba, abajo, atrás, que tratan de hacernos el mal. La esperanza porque todos miramos al cielo anhelando y esperando el premio.

-La caridad, porque si rompemos la piñata destrozando los vistosos oropeles del pecado, alcanzamos los regalos deseados para compartirlos con los demás. Finalmente, el acto de romper la piñata significa la destrucción de los siete pecados capitales: gula, avaricia, lujuria, pereza, soberbia y envidia.

IMPULSAN EXPORTACIONES A EU

Cientos de compatriotas que radican en el sur de Estados Unidos (Texas, Los Ángeles y Houston) son quienes han impulsado las exportaciones de las tradicionales piñatas que se hacen en el municipio de Nezahualcóyotl.

De acuerdo con Carlos Garnica, quien hace más de una década fundó una empresa comercializadora y exportadora de productos a Estados Unidos, invitó a trabajar a varios artesanos del municipio a fin de elaborar piñatas para enviarlas al mercado mexicano del país vecino.

Elaboran 100 piñatas en promedio a la semana, mismas que entregan a la comercializadora de Carlos Garnica. Para la fabricación se necesita un molde que se hace con yeso, usan periódico y engrudo para hacer el cascarón, le dan forma, con papel de china lo forran y luego lo adorna con papeles metálicos.

Para ese mercado se fabrican piñatas de figuras que sean llamativas para los niños, destacando personajes de caricaturas como "Bob Esponja" y "Huevo Cartoons", así como de películas como "Cars" y "El Hombre Araña".

La comercializadora exporta en promedio 600 piñatas al mes, las cuales son enviadas a Los Ángeles, California; Phoenix, Arizona; Houston y Dallas, Texas; Washington, DC; Miami, Florida; Chicago, Illinois, Nueva York y Nueva Jersey. Autoridades estadunidenses ya no permiten llevar piñatas a base de ollas de barro, porque dicho material puede convertirse en un peligro para los niños. Tampoco se exportan piñatas con forma de estrella, pese a que es una de las figuras más típicas de la artesanía mexicana, ya que se maltratan cuando son transportadas en los trailers.

Por ello, y de acuerdo con Juan Leonardo Cortés Aguirre, creador del concepto de "piñatas plegables", se trata de un producto multifuncional elaborado por una comunidad de artesanos mexicanos dedicados a preservar la tradición.