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Entrevistas de Mario Vázquez Raña
Injusto que se deje sin apoyos al transporte aéreo: Miguel Alemán
Miguel Alemán habla con Mario Vázquez Raña sobre la crisis aeronáutica. Foto: Mauricio Huízar / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
12 de junio de 2008
por Mario Vazquez Raña
Ciudad de México.- Es crítica la situación por la que atraviesan las aerolíneas mexicanas, nos comenta Miguel Alemán Velasco en la conversación que mantuvimos, donde explica las graves consecuencias que supone para su operación el incesante incremento en el precio de la turbosina. El presidente del Consejo de Interjet se lamenta de la grave omisión que se ha tenido con el transporte aéreo a la hora de ofrecer apoyos. Licenciado Miguel Alemán, según pronósticos de J.P. Morgan, las aerolíneas están sufriendo una crisis igual o peor a la surgida tras el 11-S por el alto precio de los combustibles. ¿Es realmente tan grave la situación? --Sí Mario, la situación es grave, aunque el problema es simple. Hay crisis en el mundo entero por el precio de las gasolinas, pero los aviones no usan gasolina refinada, sino una especie de diesel, un keroseno que es la turbosina y en 2003 el litro de turbosina era de tres pesos, ahora estamos pagando cerca de 13 o 14 pesos. No es posible competir en igualdad de circunstancias. Y, por ejemplo, muchos de los autobuses públicos, que son del mismo Gobierno y que usan otro derivado del diesel que es el combustóleo, pues no pagan las casetas en las carreteras; sin embargo, nosotros sí estamos obligados a pagar el impuesto del aeropuerto. Ese impuesto suele ser muy alto y la verdad no sé en qué se está empleando ese dinero. Definitivamente necesitamos mejores aeropuertos, mejores equipos, necesitamos más seguridad. -¿Y qué porcentaje de los costos supone el combustible en la operación de una aerolínea? --El 40 por ciento mínimo, aunque hay casos en donde es superior. -En otros países, ¿cuál es el porcentaje de la ayuda que los gobiernos le dan a las aerolíneas? --Es muy grande. Es el caso de Francia, o un ejemplo más claro, Mario, como el de Italia, en donde en primer lugar el Gobierno no ha dejado que se venda Alitalia, que ya había sido puesta en oferta, pero de alguna manera el Gobierno la ha defendido y la ha dejado para Italia y para los italianos. -¿Cuánto ha aumentado en lo que va del año el precio de la turbosina? --Doscientos cuarenta y cinco por ciento, Mario, sólo en lo que va de enero hasta la fecha. -Para compensar estas alzas, ¿qué se tendría que hacer? --Ser equitativos. No estoy criticando las medidas que se han tomado por parte del Gobierno en cuanto a prevenir la escasez o desabasto, pues creo que están tomando en cuenta las medidas fundamentales. Sin embargo, diría que en el caso del campo, nosotros deberíamos de producir nuestro propio abasto, no depender solamente de la medida que se ha tomado de no pagar impuestos a la importación. Al mismo tiempo, Mario, debemos tomar en cuenta el tiempo de recuperación que necesita nuestro campo, ya que si queremos empezar mañana, pues va a tardar cinco años y si es pasado, pues será dentro de 10 años. Hay que empezar ahora con un nuevo programa del campo totalmente renovado. Estamos seguros que esto es posible. Hace unos días justamente lo leía yo aquí en El Sol de México, en una declaración de Beatriz Paredes, que tiene mucha razón. Lo que propongo, Mario, es que se tomen precauciones para que se garantice que en México no tengamos más problemas por errores de cálculo, específicamente en la extracción y refinación del petróleo. En mi opinión, sería muy bueno que se siguiera el ejemplo de otras industrias mexicanas que han sido exitosas. Ya tuvimos un conflicto en las costas de Campeche, en Cantarel. Sabrás que ahora el término "Cantarel" es una medida en Rusia para cuando se fracasa en el cálculo de producción; es una medida de los pozos en donde han fracasado y no han encontrado lo que esperaban. No está prohibido por la Constitución ni por la ley que Pemex compre el 51 por ciento de empresas en Europa o en países árabes, como la que tiene en Texas en Deer Park, cerca de Houston, que era de Shell; somos socios de esa empresa. En estos debates no han invitado a ninguna compañía técnicamente exitosa para que venga a defender sus puntos de vista o para que nos diga cómo le hizo para ser exitosa, o cuál es la tecnología actual que debemos de emplear y ayudarnos a entender si tenemos que ir tan rápido a buscar el petróleo en el mar, o si todavía queda petróleo en México, en alguna parte de los litorales o en territorio nacional. Considero que es por una omisión que se hayan quedado afuera dos de los derivados del diesel, haciendo injusta la competencia del combustóleo y la de la turbosina. -Algunos analistas estiman que el precio del barril de petróleo podría llegar a los 200 dólares, lo que haría inviable a las aerolíneas. ¿Cree que pueda darse esta situación o se trata de previsiones catastrofistas? --No, desgraciadamente el primero que lo anunció fue el presidente de Venezuela y yo coincido con ese pronóstico, por eso tenemos que tomar otras medidas. -La Cámara Nacional del Transporte Aéreo estima que casi el total del sector tiene números rojos en su operación. ¿Cuál es la situación de Interjet? -La situación económica actual no nos permite a las aerolíneas comprar más aviones o volar a más rutas; de hacerlo, seguramente perderíamos más dinero. Entonces, hay que vender aviones y bajar rutas para no cerrar; lo que resulta muy peligroso, Mario, porque no es nada más una compañía, ni dos o tres compañías. Aquí hay varios escenarios que estudiar, por ejemplo: Si dejamos una sola aerolínea, se vuelve otra vez un monopolio, ¿eso es lo que quiere el Gobierno? Creo que no, por eso siento que es una omisión. Otro escenario es que se queden dos aerolíneas, pero se tendría que analizar la situación de los sindicatos. El tercer escenario posible es nuestra propuesta, Mario, a dos años para que se haga una conversión de precios y que no sea prácticamente un subsidio, pero que sí permita condiciones justas de competencia. -¿Por qué razón en México se paga hasta un 10 por ciento más que en Estados Unidos por el precio del combustible? --Porque es un sobreprecio raro -aunque es legal- que le ponen aquí a la turbosina, a las líneas aéreas. -Aeroméxico propone poner fin al monopolio de Pemex en el manejo y transporte del combustible, ¿considera viable esta propuesta? --No la considero necesaria. Creo que Pemex podría ser una empresa, no solamente a nivel nacional, sino a nivel internacional, muy importante y que podría significar muchos millones de pesos para México. -La diferencia de precio del petróleo mexicano que se definió en el presupuesto contra el precio real que ha alcanzado es de dónde saldrán los fondos necesarios para cubrir el plan que anunció recientemente el señor Presidente, ¿no es así? --Definitivamente sí. Yo calculo que los excedentes son esos 200 mil millones de pesos que se prometen, más parte de los cuatro mil 500 millones que se van a gastar en lo que resta de este año. Pienso que los excedentes que van a los estados, más estos millones de pesos que ahora se van a utilizar para ayudar, es en beneficio de México. Pero que se utilicen como gasto corriente, creo que es un error. No es lo mismo una ayuda por un año, o por una vez, por tres veces, que un gasto corriente. Eso no va a alcanzar, no puede alcanzar. Si a mí como estado me dan más dinero, pues hago más obras; claro, las obras además tienen que tener un ahorro para el mantenimiento, pero yo no conozco a nadie que haga una carretera en ninguna parte de México que tenga un presupuesto para el mantenimiento y cuando hay que recomponer la carretera la única solución que encuentran es subir el peaje. La diferencia de precio siempre la paga el usuario, lo cual es tan injusto como dejar que la gente no tenga que comer por los precios. -Interjet aboga por la implantación de un esquema de precios a futuro. ¿Qué ha pasado con esta propuesta y qué beneficios traería? --Bueno, en primer lugar nadie viene a invertir en México si no le damos una proyección en los próximos cinco o seis años; por lo general le piden a uno 10 años. En este momento no conozco que alguna Secretaría tenga presupuestos a más de un año o dos máximo; por ejemplo, la Secretaría de Marina no puede hacer un proyecto a seis años porque cada año se lo tiene que autorizar el Congreso y lo tiene que presentar anualmente, tal vez le consigan dos años, pero no más, y es el mismo caso el de la Secretaría de la Defensa. ¿Quién puede planear una Secretaría de Estado a un año? Tiene que ser un genio, Mario. Eso no es posible. Cualquier país que ha salido avante es porque hizo un plan nacional a 35 años, a 25 años, pero a seis años solamente con una varita mágica; eso mismo se aplica al negocio de las líneas aéreas, hay que proyectar a largo plazo y el beneficio será rentabilidad para el empresario y mejores servicios a mejor precio a los usuarios. -¿Usted cree que la Secretaría de Hacienda de nuestro país tiene las bases fundamentales para atraer inversión extranjera? --La Secretaría de Hacienda en México, en mi opinión, está más interesada y preocupada porque nadie los engañe, que por poner en marcha iniciativas que impulsen la economía del país; entonces hacen unas leyes complicadísimas con el objeto de que al final ellos salgan cobrando de una u otra manera. -¿Cómo ve la reforma energética que promueve el Gobierno? --Mario, veo que hay muy buenas intenciones, pero no veo a las personas que puedan ejecutarla. Estoy viendo progreso en la Secretaría de Educación, hay secretarías que están funcionando y hay secretarías que no están funcionando, por ejemplo la Defensa Nacional funciona, Marina funciona. La Secretaría de Gobernación empieza a funcionar porque está coordinando estos esfuerzos de seguridad y sí hay resultados; pero hay otras secretarías que no veo que se muevan, no hay acción. Entonces, como todo se lo estamos dejando al Presidente en su manos, pues va a ser muy vulnerable en el tercer y cuarto año, porque nadie se va a mover y eso me preocupa mucho, porque dentro de su propio equipo va a tener el problema de que le estén consultando en lugar de actuar, incluso teniendo elementos de lo que ya se estudió y se determinó. -A su juicio, ¿cuáles serían los cambios más importantes que es necesario instrumentar? --El presidente Calderón ha demostrado que es un hombre honesto a carta cabal, que quiere que su gobierno sea honesto y que el que no pueda con el cargo, que lo deje de inmediato para que no le haga perder el tiempo, y eso está sucediendo, está ganando confianza; pero falta trabajar más para los mexicanos. Hay que generar fuentes de trabajo. Creo que si todos los mexicanos que se van a Estados Unidos encontraran un proyecto concreto, claro, definido para trabajar, se quedarían en México. También urge elevar el nivel de educación. Tiene que multiplicarse el conocimiento y adecuarse a las necesidades del país. Actualmente somos demasiados abogados, arquitectos, y necesitamos muchos ingenieros. -¿Hay una posición unánime de las aerolíneas mexicanas frente a la situación crítica que enfrentan, o hay discrepancias entre las dos grandes líneas y las de bajo costo? --Considero que la posición es unánime, porque todos estamos sufriendo exactamente igual. Por lo tanto, me atrevería a pensar que tenemos que encontrar la fórmula para poder ofrecer un servicio excelente, un avión de primera y cobrar menos, para que el usuario pueda disponer de más dinero en su destino, lo cual gusta mucho a los turistas, a los restauranteros, a los hoteleros, a los taxis. Pero tiene que ser algo coherente, en el que se involucren otras empresas de servicios, porque se da el caso a veces que soy más barato volando de Cancún a Toluca, que el taxi de Toluca a México. Eso no puede ser. -Aeroméxico señala que el mercado de la aviación en México es aún muy pequeño como para permitir la incorporación de otros competidores. ¿Cuál es su punto de vista? --Es un mercado con gran potencial y hay que cuidar la forma en que podemos impulsar su crecimiento. Hay que aprovechar los retos y beneficios que trae consigo la "ley de la oferta y la demanda"; cuando tengamos suficientes aviones, suficientes aeropuertos, la gente va a poder escoger el vehículo para su transporte. -Dicen que el apoyo oficial es vital para el aerotransporte. ¿En qué consistiría este apoyo? --Pues no es vital, pero sería muy justo, porque nos ayudaría a fortalecer los servicios que ofrecemos y a que la aviación en México crezca y sea competitiva con la de otras naciones. -Muchas aerolíneas han repercutido el alza de la turbosina en las tarifas, han cancelado rutas y han instrumentado otra serie de medidas. ¿Cuál es la estrategia de Interjet? --Nosotros vamos a mantener hasta donde podamos el precio bajo. No queremos subirlo, incluido la turbosina, porque al usuario no le interesa como esté compuesto el precio, lo que le ayuda a decidir si compra o no es el precio total. -El secretario de Turismo ya ha alertado que el sector se podría ver afectado de darse un alza generalizada a las tarifas. Sin embargo, existe también un cierto temor en los usuarios de que se recorte en gastos de seguridad y mantenimiento. ¿Es fundado este temor? --Sí. Creo que para una aerolínea lo mejor es dejar vuelos para cuidar mucho la seguridad en donde sí vuele y mantenerse así hasta que sea, pero yo calculo que esta "burbuja" va a durar casi 10 años cuando menos. No es de un año o de dos, lo que estamos pidiendo en la reconversión de precios es a dos años, con eso salimos adelante. -¿Cuál es la participación de Interjet en el mercado mexicano? --Actualmente cerca del siete por ciento. -Tenemos entendido que este año invertirán 35 millones de dólares, ¿a dónde se canalizarán y cuáles son los planes de expansión de la empresa? --La inversión de 35 millones de dólares son gastos necesarios programados en lo que ya existe, porque si hablamos de un avión, un avión vale 60 millones de dólares, pero no es un aumento de capital ni hemos tenido afortunadamente necesidad, si esta situación sigue así, entonces para fin de año vamos a tener que meter unos 70-80 millones de dólares. -Miguel, ha llegado el rumor de que hace unos días usted le envió una carta al Presidente de la República, ¿qué explica en esa carta? --Pues no es un rumor, es cierto. Yo estoy solicitando una entrevista para explicarle de viva voz que se está cometiendo una omisión simple, porque al ayudar al transporte en México se está haciendo un hueco en lo que se refiere al transporte aéreo. No nada más para Interjet, sino para todas las líneas aéreas. Justamente cuando se ayuda a una línea aérea en el país, hay una ayuda del Gobierno en muchos sentidos, ya sea de la parte de impuestos se hace una reducción o el clásico subsidio, o de alguna manera no pagan impuesto del aeropuerto que es del Gobierno. Aquí en México pues ya se concesionaron casi todos los aeropuertos, salvo el del Distrito Federal, que es el único que es del Gobierno. Nosotros, Interjet, no estamos ni siquiera en el aeropuerto, pero hablo por todos los que llegan que son mexicanos a todos los aeropuertos nacionales. Lo hago porque creo que es una omisión grave, porque no es nada más una línea, van a ser varias líneas las que no van a poder continuar en los próximos dos meses. -Cuando los hombres de negocios le enviamos una carta al señor Presidente de la República la pensamos mucho, porque lleva un mensaje de información o de reclamación o un mensaje de auxilio. ¿En qué sentido mandó usted esa carta al Presidente? --Mario, la mando como una información muy completa sin números, pero hablando con toda claridad de que las medidas que se han tomado son muy certeras para prevenir la escasez y los precios altos en la canasta básica, en el transporte en general, pero allí ya no es en general, porque nosotros somos parte de la generalidad, no somos un transporte elitista. Es una carta con un mensaje completo de información. Entonces, es informativa y también de auxilio, porque creo que hay una omisión que está afectando a las líneas aéreas, eso es lo que estoy diciendo en mi carta, y no pueden basarse en el comparativo de 40 países que tiene la OCDE, en donde se compara con Europa, con Estados Unidos, con otros países, pero no se toma en cuenta que en México el salario que gana un mexicano no se puede comparar internacionalmente. -Miguel, se dice que usted invierte en tres negocios y que invierte en una T el transporte, en una T con tecnología y la otra T, ¿qué es? --La otra T es de turismo, un hotel en Cancún, un hotel nuevecito, lo maneja la cadena Mandarín en Playa del Carmen. -En general, ¿cómo le está yendo a Miguel Alemán en estas tres T? -Pues me estaba yendo bien hasta que me subieron el precio de la turbosina en el caso de los aviones, porque me afecta para el público que va a Quintana Roo, que va a Acapulco, que va a Zihuatanejo, que va a Los Cabos o que va por negocios a Monterrey o a Guadalajara y a otras ciudades importantes en México. He tenido que suspender los vuelos a Mérida, Yucatán, por esto y me duele muchísimo, y voy a tener que tomar la misma medida con los de Juárez, Chihuahua, Tamaulipas y Tampico, para mejorar los márgenes de la empresa. -Miguel, ¿qué le gustaría agregar a esta entrevista? --Pues que no solamente espero del Gobierno se guíe por el gabinete económico, sino que tome en cuenta las condiciones del mercado, y que nos apoye a lograr una estabilidad e igualdad de condiciones para una justa y necesaria competencia, que se vea reflejado en resultados positivos para las empresas y mejores servicios para los usuarios, evitando los monopolios. -Por mi parte ha sido todo, ¿alguna cosa más que quiera agregar? --No, simplemente lo señalado, porque tenía ganas de decirlo y me siento mejor porque ya lo dije. |
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