Cinematografía
Palma de Oro a Manoel de Oliveira
Jackie Chan se puso a dar clases de artes marciales en plena alfombra roja. Foto: Reuters
Organización Editorial Mexicana
20 de mayo de 2008

Alexis Grivas / Enviado en Cannes

Cannes, Francia.- Una semana antes de la proclamación del palmarés, la Palma de Oro se entregó ayer al veterano gran maestro del cine, el portugués Manoel de Oliveira.

No es que el certamen concluyó antes de lo previsto o que el jurado entregó ya los premios. La Palma de Oro, la máxima presea del certamen, fue la manera más adecuada que podría haber escogido el Festival de Cannes para honrar al gran veterano del cine mundial este año en que Oliveira cumple nada menos que 100 años, sin haber perdido un ápice de su compostura física y de su espíritu creativo.

Si el domingo en el festival fue dedicado a Indiana Jones, este lunes fue, sin duda, dominado por el homenaje a Oliveira.

La gran sala Lumiére resultó atascada por directores -entre ellos el rumano Cristian Mungiu, ganador de la Palma el año pasado-, actores, productores, críticos y público que acudieron para participar en este homenaje.

El jurado estuvo presente en su completo con Sean Penn a la cabeza, mientras que Clint Eastwood se apersonó para honrar también a su veterano colega. Aparte de la cúpula del festival, Gilles Jacob y Thierry Fremaux también estuvieron presentes, el presidente de la Comisión Europea y paisano del realizador, José Manuel Barroso, y ministros de Cultura de varios países europeos.

Nada menos que 15 minutos duró la ovación de los asistentes que aplaudían parados mientras otro monstruo sagrado del cine europeo, el actor francés Michel Piccoli, protagonista de Voy a Casa, una de las últimas películas del realizador, entregaba la Palma a Oliveira.

El homenaje concluyó con la proyección del primer filme de Oliveira, el corto Douro Faina Fluvial, rodado antes de advenimiento del cine sonoro, a inicios de los años 30. Ante Gilles Jacob presentó un corto sobre Oliveira, especialmente creado para la ocasión por el presidente del festival.

GRAN DIA EN EL CERTAMEN

El homenaje a Oliveira no fue el único evento trascendental del día.

En un registro diferente la presentación, en una sección especial fuera de concurso, del documental Del Tiempo y de la Ciudad nos permitió tomar de nuevo contacto con uno de los grandes maestros del cine europeo. Se trata del británico Terence Davies, cuyo caso se podría asemejar a aquel de Rulfo y de Pedro Páramo.

Davies, a pesar de haber rodado poquísimas películas de 1976 a la fecha (entre ellas recordaremos Voces Distantes y Vidas Inmóviles, La Biblia de Neón, El Final de un Largo día), se ha erigido en un punto de referencia dentro del cine de este continente. Del Tiempo y la Ciudad es un perfecto ejemplo de cómo un filme promocional comisionado -en este caso por la municipalidad de Liverpool, localidad donde nació y se crió Davies, para celebrar la designación de la ciudad como capital cultural europea de 2008- puede resultar una obra personal de alto contenido artístico.

El día, sin duda uno de los más satisfactorios en lo que va del certamen, nos reservó otros buenos momentos: en competición, El Silencio de Lorna, el nuevo filme de los hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne, resultó, a pesar de unas pequeñas reservas, una obra potente, inspirada en el tema de la emigración económica ilegal dentro de Europa, uno de los más candentes del momento en este continente.

El Silencio de Lorna se presenta como un homenaje a una mujer emigrante ilegal de Albania a Bélgica y a su lucha para sobrevivir sin vender su dignidad.

Diferente temáticamente de las otras dos películas de los Dardenne que les hicieron merecedores ya de dos Palmas de Oro (Rosetta en 1999 y El Hijo en 2005), El Silencio se asemeja a aquellas por la preocupación de los realizadores por los seres humanos y por su tratamiento directo y a la vez cargado de emoción.

Mi objeción, sin duda menor, es que al final la trama se aparta de la línea realista y deja entreverse, a través de la acción de la protagonista, una opción casi onírica que no pega con el resto de la narración.

No sé si el jurado responderá en el momento de las liberaciones de tal manera que permitiría a los Dardenne obtener, en un hecho sin precedentes en Cannes, su tercera Palma de Oro. Yo personalmente lo dudo, pero por el contrario, estoy listo para apostar que su protagonista, la debutante actriz Arta Dobroshi, en su primer papel en el extranjero, fuera de su natal Kosovo, se presenta como una fuerte candidata para el premio a la mejor actriz.

Por otro lado, puede que los Dardenne sean la vitrina del cine belga, pero se debe anotar que la cinematografía de aquel país tiene una presencia impresionante este año en Cannes, ya que hay buenos rumores sobre la mayoría de las películas presentadas en las varias secciones del certamen: dos en la Quincena (Alumno Libre, de Joachim Lafosse; El Dorado, de Bouli Lanners) y dos más en la Semana de la Crítica (Aanrijding en Moscú, de Christophe Van Rompaey, y Rumba, de Dominique Abel, Fiona Gordon y Bruno Romy). Buena cosecha para un pequeño país.

Tampoco faltaron buenas cosas relativas al cine y los cineastas mexicanos:

Paramount anunció aquí que cobró los derechos mundiales de la nueva película de Carlos Carrera, Backyard, producida por Indigo Films, con los partes de Foprocine y de Eficine 226, cuyo rodaje acaba de ser terminado.

Basado sobre un guión de Sabina Berman, el filme trata el tema de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, que como se recuerda fue ya tratado hace un par de años muy al estilo hollywoodense por Gregory Nava con la actuación estelar de Jennifer López, quien además lo produjo. Sin duda, se espera otra cosa de un cineasta de la sensibilidad y del talento de Carrera.

Mientras tanto, se anunció igualmente aquí la participación de Gael García Bernal como realizador en Ocho, una película colectiva sobre los efectos de la mundialización sobre áreas como la niñez y la educación. Producida por LDM films y ACE con ayudas de los fondos alemán (Berlín-Brandeburg), irlandés (Irish Aid), finlandés (Secretaría de Relaciones) y francés (Agencia Francesa de Desarrollo), la película estará lista en octubre próximo.

Esta es la segunda ocasión en que el actor mexicano se encuentra por detrás de la cámara después de su debut con Déficit. Al parecer, él ya filmó su parte durante su estancia en Islandia, donde protagoniza Mamut, el nuevo filme del sueco Lukas Moodysson. Entre sus correalizadores en Ocho son Jane Campion, Wim Wenders, Gus Van Sant y Mira Nair.

Gael García Bernal, después de su presencia aquí para La Ceguera, de Fernando Meirelles, se marchó ya de regreso a su filmación. Detrás quedaron estrellas y directores como Jeanne Moreau, Andy García, Tim Robbins, Spike Lee, Woody Harrelson, Goldie Hawn, Dennis Hopper, Edgard Norton, quienes a pesar de no tener películas seleccionadas, están atendiendo el festival, subiendo las escaleras del palacio en las funciones de gala, pisando el tapete rojo, todo esto para gran placer de sus fans amontonados a la entrada, y para los fotógrafos y camarógrafos que cubren el certamen.
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