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Cinematografía
Documental encubierto en Cannes
Penélope Cruz y Woody Allen hacen muy buena química. Foto: Reuters
Organización Editorial Mexicana
18 de mayo de 2008
Alexis Grivas / Enviado
Cannes, Francia.- Como para comprobar lo que mencionábamos aquí, a propósito de los altibajos del certamen, el sábado nos reservó, en contraste con la excelente película turca del viernes, dos o tres regulares cintas en la sección oficial tanto en competición como fuera de ella. De las dos presentadas en competencia, una viene otra vez de un director latinoamericano. Es casi un récord tener aquí en cuatro días del certamen nada menos que tres películas de cineastas latinoamericanos en competición. Línea de Paso, del brasileño Walter Salles (Diarios de Motocicleta), codirigida con su ocasional colaboradora Daniela Thomas, viene a juntarse con La Ceguera, de su compatriota Meirelles, y a La Leonera, del argentino Trapero, ambas reseñadas ya aquí. Me temo que esta vez lo que se proponen no tiene ni pies ni cabeza. El filme consiste en un seudo-reportaje donde la cámara sigue a la Catherine Deneuve interpretando su propio personaje en un viaje de un día en el sur del Líbano acompañada de un colega libanés. La actriz que está en Beirut para una función de gala, manifiesta el deseo de visitar el sur del país, ya que "quiere ver"-véase el título mismo del filme- lo que allá sucede. Por supuesto todo esto es arreglado desde antes con los realizadores, así que durante hora y media vemos a la Deneuve en el coche con su acompañante libanés, contemplamos los paisajes que ella está mirando, fuerzas de la ONU y frontera con Israel incluidos, a la vez que tenemos derecho a observar a los dos realizadores y a su equipo ocupados a filmar a la Deneuve. Los dos realizadores pretenden, de acuerdo a lo que declaran en su boletín de prensa, "investigar lo que puede el cine en una situación como aquella que atraviesa su país". Pues me temo que nada, por lo menos esta concepción disparatada de cine. La película fue presentada en la sección oficial no competitiva Una Cierta Mirada. Resulta sintomático que Vicky Cristina Barcelona, la última película de Woody Allen, presentada igualmente fuera de competencia, una producción española rodada en aquel país con la participación de Scarlett Johansson, Penélope Cruz y Javier Bardem, pertenece también en parte al género del documental promocional encubierto. Uno tiene la impresión de que Allen tiene el encargo de componer una guía turística por España (Barcelona y Oviedo incluidas), acompañada por una anodina comedia de género -al estilo de la serie televisiva Sexo en la Ciudad-, donde dos jóvenes turistas americanas -Johansson y Rebecca Hall- tienen sus aventuras amorosas con Javier Bardem, donde además interviene de manera cataclísmica su exmujer (Penélope Cruz). El éxito del público se antoja garantizado -además Allen, Cruz y Deneuve, ella por parte de la película libanesa, fueron ayer las estrellas del festival y del tapete rojo-, pero Woody-autor se ve de más en más de capa caída en sus últimas entregas cinematográficas. Por otro lado, la tarde-noche del sábado fue de mucha presencia y actividad mexicana: Lake Tahoe, la película de Fernando Eimbcke, presentada y premiada en febrero pasado en Berlín con el éxito que ya se sabe, fue exhibida aquí, dentro de la sección La Semana de la Crítica, en una función de gala auspiciada por la Fipresci (Federación Internacional de la Crítica Cinematográfica), bajo el título evocativo de La Película Revelación del Año, en presencia del director y de sus productores. Acto seguido, Imcine lanzó una muy concurrida fiesta en una playa de la Croisette, celebrando la importante presencia del cine mexicano en Cannes. |
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