Entrevistas de Mario Vázquez Raña
Problema de pesos y centavos, los juicios orales: Soberanes
José Luis Soberanes, en entrevista con Mario Vázquez Raña, considera absurda e inútil la pena de muerte. Foto: Mauricio Huízar / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
13 de marzo de 2008

por Mario Vázquez Raña

Ciudad de México.- Para el doctor José Luis Soberanes la reforma judicial aprobada recientemente en las Cámaras de Diputados y Senadores, tiene elementos positivos; pero también algunos muy cuestionables. El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos pone sobre el tapete la eficacia de los juicios orales, ya que, argumenta, la mayoría terminarán en acuerdos entre el Ministerio Público y los abogados del acusado; cuestiona también que el concepto de delincuencia organizada haya quedado demasiado ambiguo y, por último, considera sumamente grave que se pueda privar de sus bienes a una persona antes de que le haya sido acreditada su culpabilidad.

por Mario Vázquez Raña

-Doctor José Luis Soberanes, usted ha cuestionado la reforma en materia judicial, que ya fue aprobada por el Senado, incluso ha dicho que es una "tomadura de pelo", ¿a qué se refiere con ello?

-Bueno, Mario, la institución de los juicios orales realmente lo que pretende es que no haya juicios; es decir, el sistema que se copió a los Estados Unidos es precisamente que no haya juicios penales, sino que todo se resuelva mediante un arreglo entre el Ministerio Público y el abogado del acusado.

Lo vemos en nuestro vecino del norte, donde ya el 95 por ciento de los juicios penales se resuelven mediante este arreglo. Entonces es un arreglo que se hace, precisamente, para que no haya juicios penales, por eso afirmé tal situación.

-Doctor Soberanes, ¿qué sobra en esa reforma y qué faltó por incluir?

-Mario, considero que la reforma que se acaba de aprobar en el Congreso tiene muchas cosas buenas y positivas, por ejemplo lo que se refiere a la presunción de inocencia; darle mayor rigor a los defensores de oficio, que ahora se denominan defensores públicos; al hecho de que ya los acusados vayan a tener forzosamente que ser defendidos por abogados, no como se decía antes, "personas de su confianza", que en muchos casos no eran más que coyotes.

En ese sentido, hay cosas positivas que no podemos negar, pero también pues cosas negativas. A esto me refiero, pues cada vez se perfilan más dos subsistemas de enjuiciamiento penal, uno que podemos decir es el común y corriente para el grueso de los delincuentes, y otro al que le llaman de la delincuencia organizada, que es un sistema de enjuiciamiento muy duro, muy pesado.

Sin embargo, la propia Constitución no dice, Mario, no define bien lo que debemos entender por delincuencia organizada. Dice la reforma constitucional sobre las personas que se reúnen para delinquir habitualmente y esto pues pueden ser muchas cosas. Señala, por ejemplo, que para cometer delitos de cierta gravedad, pueden ser delitos contra la salud o aquellos que vulneren los valores más importantes de la sociedad. Entonces, deja muy abierta la puerta sobre el concepto de delincuencia organizada.

Otro tema que, por ejemplo, me preocupa es lo que llaman ahora la extensión de dominio, o sea que todos aquellos objetos que se utilizan para cometer un delito o son producto de ese delito pueden ser confiscados, lo que antes se llamaba la confiscación, y dice en la Constitución que inclusive antes de acreditar la culpabilidad de una persona.

Entonces alguien puede ser privado de su propiedad sin que antes haya sido probado que él es el responsable de un delito y a mi manera de ver es muy grave esto, Mario, porque yo creo que una persona primero tiene que ser sentenciada por un juez, tiene que el juez encontrarlo culpable y después pasar a la confiscación de los bienes, porque si se demuestra que no fue culpable, ¿qué va a pasar con esos bienes que ya le confiscaron? Ya no se le van a poder regresar. Por ello, creo que ese es un problema también muy serio que ahora trae consigo esta reforma.

Por último, tenemos el tema tan importante de los juicios orales. Don Mario, yo no estoy en contra de la oralidad, al contrario, es una cosa muy buena. Lo que sucede es que yo tengo los pies puestos en la tierra. La oralidad fue el método como se juzgaba antes. Lo que sucedió es que a medida que fue pasando el tiempo y se fue complicando la vida social más, hubieron más juicios y entonces los jueces ya no se dieron abasto para llevar los juicios en forma oral y se empezaron a llevar de manera escrita.

Finalmente, es un problema de pesos y centavos; para tener una mayor productividad hay jueces aquí en México que resuelven 415 actas, hasta 700 juicios al año, entonces si queremos regresar ahora a la oralidad, bueno, pues ojalá y se pueda, pero por una regla de tres simplemente sabemos que no se va a poder.

Entonces no es que los 500 o 600 juicios que se llevan en la actualidad por un juez, él mismo los pretenda llevar, es materialmente imposible. Por eso deciden que vamos a llegar a los acuerdos, a estos arreglos entre el Ministerio Público y el abogado del acusado para que acepte su culpabilidad, se eche la culpa y después se le rebaje la pena, y esos son los arreglos a los cuales los norteamericanos están tan acostumbrados.

Lo que sucede en la práctica es que la gente más pobre, la gente más ignorante, pues va a ceder; en cambio, la gente más poderosa, la gente más rica, pues se arreglará previamente con el Ministerio Público y llegarán a un acuerdo, evidentemente, muy conveniente para el acusado.

Mario, la verdadera justicia es darle a cada quien lo que le corresponde; en consecuencia si una persona comete un delito, tiene que ser juzgado, encontrado culpable y sentenciado, y no llegar a un arreglo en lo oscurito, en el cual "pues el que tiene más saliva, traga más pinole".

-¿Tendrá alguna participación la CNDH en el caso de los mexicanos muertos en Ecuador durante el ataque de Colombia al campamento de las FARC?

-Bueno, Mario, nosotros no tenemos competencia más que dentro del territorio nacional; nosotros no podemos intervenir en algo que ocurrió en Colombia.

Sin embargo, por tratarse de ciudadanos mexicanos, yo ya estoy en comunicación con mi homólogo, que es el defensor del pueblo en Ecuador, para pedirle que esté atento y que se respeten los derechos humanos de las personas. Pero, por otro lado, no tengo competencia para intervenir en este asunto.

-Si se comprueba que están involucrados con la guerrilla, ¿cuál sería su opinión?

-Bueno, si estas personas cometieron un delito, nosotros no podemos pedir que no se aplique la ley en algún caso. Nosotros insistimos en que se aplique la ley, lo que nos interesa es el Estado de Derecho.

-Durante las últimas semanas, la CNDH y usted en lo personal han sido blancos de severas críticas, la última por parte de Human Rights Watch. ¿A qué atribuye usted los cuestionamientos?

-Bueno, pues muy fácil, Mario. En estos momentos en los cuales se va a entregar una cantidad muy fuerte de dinero al Gobierno de México para la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, esta organización ha señalado la posibilidad de que en el ejercicio de este dinero se vayan a violar los derechos humanos y que, por lo tanto, pues ellos tienen que estar pendientes de que no vaya a ser así, entonces desean ser contratados por el Congreso de Estados Unidos para vigilar al Gobierno de México, ya que, según ellos, no sabemos hacer bien nuestro trabajo. Finalmente es un problema de dólares y centavos.

-Sin embargo, se dijo que la CNDH desglosaría los desaciertos del Informe de HRW y no lo ha hecho...

-Nosotros actuamos con mucha seriedad y esto ya lo tenemos preparado, el próximo martes 11 de marzo va a haber una reunión del Consejo Consultivo de la Comisión para analizar un documento donde se señalan todas las pifias, las mentiras, los engaños de este informe.

El Consejo lo ha pedido analizar, pues será el propio Consejo Consultivo de la Comisión quien responda. Esperamos la semana próxima dar a conocer la respuesta del Consejo a los engaños de este informe.

-¿Es la CNDH un organismo que necesite de mayores herramientas e instrumentos jurídicos para funcionar?

-Bueno, no, Mario. Yo considero que lo que pasa es que en nuestro país se han creado muchas instituciones paralelas o similares. Por ello siendo un país pobre y que los pocos recursos que haya se gasten así, de esta manera tan poco racional, pues hace que perdamos eficacia. Creo que se debe de ir pensando en una reforma a fondo en todo el sistema de formación y defensa de los derechos humanos, para que solamente sea una la institución que nos pongan en México y no que cada vez haya más instituciones promotoras de los derechos humanos, por eso creo que es una irracionalidad administrativa.

-Doctor Soberanes, ¿cree que sería necesario cambiar la legislación para que los organismos públicos realmente acaten las recomendaciones de la Comisión?

-Bueno, no, Mario, porque aquí tenemos un problema: si nuestras recomendaciones fueran obligatorias, nos volveríamos jueces y perderíamos nuestra eficacia. No podemos nosotros dar recomendaciones obligatorias; sin embargo, en la medida en la cual la sociedad, los medios de comunicación, el Congreso, tomen más cartas en el asunto, podemos tener una mayor eficacia en nuestras resoluciones.

-Señor presidente, en algunos casos parece que la Comisión Nacional de Derechos Humanos quiere investigar más, y entiendo que no quiera ser juez, pero cuantas más herramientas tenga para investigar la verdad, mayor certeza tendrán sus recomendaciones, ¿no le parece?

-Sí, por supuesto, así debe de ser y en ese sentido ha sido muy importante la actitud del gobierno del presidente Calderón, quien ha hecho un cambio radical en esta materia, nos ha apoyado y todas las recomendaciones nuestras las ha aceptado. Hay una gran apertura por parte del Gobierno federal hoy por hoy, cosa que en el pasado no sucedía, Mario.

-¿Quién o quiénes como instituciones son los que hacen más caso omiso de las recomendaciones de la CNDH?

-En primer lugar los ayuntamientos, Mario. Normalmente los municipios no tienen una responsabilidad en ese sentido y después algunos estados. No voy a decir que todos, pero sí algunos estados. Y por parte del Gobierno federal en la actual administración, pues hay una aceptación completa a nuestras recomendaciones.

-Presidente Soberanes, ¿cuál es el asunto más espinoso al que se haya enfrentado como ombudsman?

-Bueno, Mario, pienso que en mi administración el asunto más espinoso fue el de la llamada "guerra sucia", cuando investigamos toda la cuestión de la guerrilla y los desparecidos de los años 70.

-Muchas personas cuestionan a la CNDH porque piensan que defiende más los derechos humanos de los delincuentes que de las víctimas, ¿cómo responde a esta percepción ciudadana?

-Ese es un tema que a mí me preocupa mucho. Lo que hemos hecho es incrementar mucho la atención a las víctimas de delito, inclusive creé un programa especial de atención a víctimas de delito, y estamos trabajando ya con algunas entidades federativas del país haciendo redes de atención a víctimas y con el Gobierno federal a través de la Secretaría de Seguridad Pública. Estamos trabajando con el Consejo Ciudadano de la PGR para que se pueda proteger mejor a la víctima del delito.

Desgraciadamente, en México la víctima del delito es doblemente víctima, es por un lado víctima del delincuente y por otro lado víctima de la burocracia.

A mí me hubiera gustado que en la Reforma de Justicia, que se acaba de aprobar, se hubiesen establecido mejor los derechos para la víctima del delito, pero no fue así. Por eso tenemos que luchar mucho por los derechos de la víctima y ahí es donde estamos trabajando, y con hechos es que queremos nosotros cambiar esta percepción a la cual usted hacía referencia.

-Doctor Soberanes, ¿qué opina de lo aprobado ayer, en lo de la intervención de entrar a una casa sin tener orden?

-Nosotros tenemos en México una tradición que viene desde la época de Morelos, una tradición de garantías individuales y son los derechos que tiene el pueblo de México desde hace casi 200 años. No se pueden ir quitando los derechos adquiridos por el pueblo durante siglos así nada más a la ligera, Mario.

En ese sentido, creo que tiene que haber una mayor precisión entre los legisladores para aumentar las libertades, no para disminuirlas.

-La Comisión ha emitido numerosas recomendaciones contra abusos del Ejército, algunas muy polémicas como el caso Zongolica o abusos de menores en Michoacán, entre otras. ¿Qué efectos han tenido?

-Bueno, normalmente el Ejército ha aceptado nuestras recomendaciones; se están investigando, Mario, y se está sancionado a los culpables. Hay muchos casos que hubieran quedado en la impunidad, por ejemplo el caso de las violaciones si nosotros no intervenimos.

Actualmente tenemos muchas quejas contra el Ejército, especialmente en los estados de Michoacán y Tamaulipas, y gracias a la intervención de la Comisión es que donde hay estos abusos de poder son castigados.

¿Y los militares que fueron condenados por el caso de Michoacán le parece que deban purgar condenas en prisiones no militares?

-Bueno, es que aquí en México existe el Código de Guerra y mientras exista lo tenemos que respetar, porque nosotros no podemos estar a nuestro gusto, que si ahora queremos aplicar el Código de Guerra, lo aplicamos y si ahora no, no. La Constitución hay que respetarla, Mario, y mientras exista el Código de Guerra lo tenemos que respetar.

-¿Sigue usted pensando en que los militares deben regresar a sus cuarteles?, porque en el último informe dijo que era inviable retirar al Ejército de golpe de las tareas de seguridad pública.

-Sí creo que se tienen que regresar, Mario, pero por otro lado sería insensato decir que regresen mañana, porque si dijera tal cosa, pues cómo dejaríamos al país en el desamparo. Se tiene que regresar a los cuarteles mediante un programa, para que, por un lado, se prepare a la policía federal adecuadamente y, por otro lado, se vaya retirando paulatinamente el Ejército.

En esta reforma que se aprobó recientemente en el Congreso ya se dice que la seguridad pública es una función civil, esto quiere decir que el Ejército no puede participar en funciones de seguridad pública.

-¿En qué quedaron las recomendaciones de la CNDH al Gobierno de Oaxaca?

-Bueno, en cuanto al asunto de Oaxaca, en este momento se están cumpliendo porque fueron recomendaciones muy complicadas; algunas cosas ya se han cumplido, están en etapa de cumplimiento.

-¿Cuál es su posición respecto a la pena de muerte?

-Mario, creo que esa es una pena absurda, es una pena inútil y sumamente peligrosa. Un país como el nuestro donde la justicia es tan cuestionada. No podemos poner en manos de un juez la vida de un ciudadano si no sabemos qué vaya a pasar allí.

-Doctor Soberanes, ¿cómo debemos interpretar que el presidente Felipe Calderón haya acudido a la sede de la CNDH y usted no vaya a Los Pinos?

-Mario, creo que fue un detalle del Presidente de la República en el cual está mandando un mensaje político muy importante: por un lado, el compromiso de él respecto a los derechos humanos y, por otro lado, el respeto hacia la Comisión y a todas aquellas voces que de manera injusta, que de manera absurda, nos critican sin datos, sin información, nos critican con mentiras, pues es un desmentir que el Presidente de la República les está dando.

-En la actualidad escuchamos con mayor frecuencia sobre ejecuciones y crímenes violentos, ¿qué piensa el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos al respecto?

-Indudablemente, Mario, que se está descomponiendo mucho el ambiente social en este país, y creo que es intolerable la cantidad de ejecuciones que el crimen organizado realiza todos los días, que suman ya miles y, además, son crímenes que quedan en la impunidad, Mario, ni siquiera se investigan, nada más van para la estadística.

En el momento en el cual ya la vida humana importa tan poco, pues algo anda mal en la sociedad. Es el momento de ir a las causas y devolver al país la tranquilidad. Nosotros no podemos permitir que en México los grandes delincuentes hagan lo que quieran.

-Cuando le recomiendan al señor Presidente que no es bien vista la presencia de los soldados en la calle, él trata de hacer de soldados, policías nacionales o policías judiciales, ¿qué opina el señor presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos?

-Creo que ese es un error que tenemos en el país ya desde hace aproximadamente 40 años, cuando se decidió que el Ejército entrara a la lucha contra el crimen organizado, concretamente contra el narcotráfico, pues era algo temporal, era algo para salir rápidamente de un problema, pero algo que era transitorio y temporal ya se volvió definitivo.

Hace 10 años se pensó en la Policía Federal Preventiva y en vez de apoyarla y estimularla, creando un buen cuerpo de policía federal, pues seguimos recurriendo a los soldados, otra vez convertidos en policías, verdad, pero finalmente siguen siendo soldados, no son policías. Para combatir al crimen necesitamos policías, no soldados.

-Por mi parte ha sido todo. Doctor Soberanes, ¿desea agregar algo más?

-Bueno, creo que en nuestro país estamos viviendo la adolescencia de la democracia, Mario. Así como todos nos pusimos muy contentos con el México con una democracia plena, pues ahora está en la etapa de la madurez y, como todo adolescente, tiene sus problemas y sus incomprensiones. Eso es lo que está pasando en la democracia y un elemento importantísimo de la democracia son los Derechos Humanos, no hay democracia sin Derechos Humanos, como tampoco puede haber Derechos Humanos sin democracia.

Considero que en la medida que a la sociedad se le respeten más sus derechos y se acabe con el abuso de poder, será una prueba realmente de la madurez de la democracia en la vida.

¿Habrá alguien que sepa realmente qué es democracia?

-Pues yo creo que la sociedad, el pueblo tiene una inteligencia natural y sabe captar. Pensar que el pueblo lo constituye gente que no tiene capacidad de discernimiento, es un error; ahí está la inteligencia natural del pueblo que sabe realmente qué es lo que quiere. Hay que respetar la inteligencia del pueblo.