Bajío
Primer misa de Lucio Guillermo en Comonfort
Cientos de personas acudieron ayer a festejar espiritualmente el nombramiento del nuevo sacerdote.Foto: Ignacio Hernández
El Sol del Bajío
10 de diciembre de 2007

Mariana Almanza



Comonfort,Gto.- Luego de 10 años de preparación espiritual y sacrificio, por estar lejos de su familia ayer, el padre Lucio Guillermo Aguilera Jiménez ofició su primer misa con solemnidad en el templo de San Francisco de Asís, de la ciudad de Comonfort, lugar en el que creció y se fortaleció su vocación religiosa tras la ayuda y guía espiritual de los padres del lugar.

Durante la primer misa (cantada) pidió con humildad por el Papa Benedicto XVI, el obispo de la Diócesis de Celaya, Mons. Lázaro Pérez Jiménez, la orden de episcopados, presbíteros y diáconos así como los difuntos y personas enfermas.

Así mismo solicitó con humildad oraciones para su desarrollo espiritual, ya que dijo el sacerdocio está lleno de júbilo, así también de dificultad. Aseguró que la oración es la base de la vida, ya que sin ella el ser humano moriría espiritualmente.

"Recen, recen mucho por cada uno de los sacerdotes a fin de que Dios nos conceda la gracia para salir al encuentro con nuestro Señor y que cada misa sea una acción de gracias en donde nos tome como ofrendas de amor".

Con júbilo vio realizado el deseo de servir a Dios a través del sacerdocio.

El padre Lucio Guillermo dijo que el proceso de su fe religiosa inició cuando sus padres lo llevaban de niño a misa. Aunque en aquellos tiempos aún no descubría el gozo de servir y amar a Dios, cumplía con el deseo de sus padres, quienes luego como recompensa lo llevaban a desayunar.

Al paso del tiempo y con la ayuda y motivación de algunos religiosos, reconoció el llamado de Dios, fue así que empezó a servir en el altar del templo de San Francisco de Asís.

Luego, después de un tiempo de oración y súplica sincera, decidió ingresar al seminario terminando los estudios requeridos en Monterrey y en la ciudad de Guadalajara. Aseguró que llegado a su término, se le encomendó ofrecer sus servicios en Parra, Chihuahua, donde seguirá trabajando en la sierra Tarahumara, entre las barrancas.

El ahora padre, exhortó a los jóvenes que están en la disyuntiva de tomar o no el sacerdocio, a no tener miedo, por el contrario los animó a que busque a Dios a fin de amarlo, ya que Dios mismo será el encargado de guiarlo por el camino. Compartió que por un momento él tuvo temor de tomar la decisión adecuada, más sin embargo aseguró que hay algo más fuerte que es la fe en que Dios hará su voluntad.

El padre Aguilera Jiménez de la misma manera reconoció el apoyo que le dieran sus padres, don Lucio Aguilera García (q.e.p.d) y la señora María Amparo Jiménez los cuales han sido su gran impulso para seguir ofrendado su vida a Dios a través del servicio sincero.

Mientras tanto, su señora madre, quien se encontraba en el lugar no pudo articular palabra alguna ya que la emoción de ver a su hijo entregado al servicio de Dios, no le permitió expresar su evidente alegría.

Al término de la eucaristía, el festejo espiritual continuó con cientos de fieles que acudieron para felicitar al sacerdote así también su familia fue anfitriona de una comida que compartió muy gustosa con los más allegados.