Policiaca
Ultimado en La Trinidad
Un hombre fue localizado sin vida la mañana de ayer, adentro de un canal de descargas de agua de riego; todo indica que fue asesinado.
El Sol del Bajío
26 de febrero de 2013

por Alberto Miranda



CELAYA, Gto.- Con visibles huellas de violencia fue localizado la mañana de ayer el cuerpo sin vida de un hombre en un canal de descarga de aguas de riego ubicado en las inmediaciones de la comunidad de La Trinidad, a unos 500 metros de la carretera a San Miguel Octopan. "Presenta lesiones principalmente en el rostro, como de golpes contusos", dijo un funcionario de la PGJE.

Extraoficialmente, se maneja la versión de que respondía al nombre de José Fernando Cruz, de 29 años, originario de Puerto de Cortez, Honduras, y presuntamente presenta varios impactos de proyectiles de arma de fuego.

Los restos se encontraban a un lado de unos tules, en el fondo de un canal seco el cual solamente lleva agua en ciertos periodos del año, principalmente cuando es temporada de riegos de los cultivos aledaños.

El primero en enterarse del descubrimiento fue el delegado de la comunidad, quien en breve charla con este diario indicó que como a las 09:45, unas personas se encontraba cortando leña en las inmediaciones cuando se percató de la presencia del cadáver, por lo que de inmediato le notificaron.

En pocos minutos se apersonaron al lugar elementos de las distintas agrupaciones policiacas y personal de la Subprocuraduría de Justicia de la región C, concretamente de la agencia especializada en investigación de homicidios dolosos, quienes acordonaron la zona en un perímetro de unos 100 metros cuadrados para fijar el lugar del crimen y recabar todos los indicios.

Los lugareños no identificaron el cadáver como del rumbo y se estaba en espera de que el representante social diera la orden de buscar entre las pertenencias del cuerpo algún documento que ayudase a su identificación.

Sin embargo, hasta el medio día no se había recibido ninguna información en cuanto a su identidad; solamente se comentó que presenta huellas de violencia en el rostro y ni siquiera fue posible establecer su edad.

El canal está en medio de dos caminos de terracerías que conducen a la comunidad de Mendoza, poco transitable, y se presume que el ofendido fue ultimado en el mismo lugar y él o los asesinos solamente lo arrojaron al fondo del canal; en la zona había un charco de sangre, aunque de momento no se sabe si fue ultimado con disparos de arma de fuego o a golpes en el rostro.