Opinión
Francisco López Ojeda
Las tareas del cronista

El Sol del Bajío
25 de febrero de 2007

Se ha postergado la decisión de nombrar al nuevo cronista de Celaya.

Antes de hablar de nombres y características y currículas y méritos de quién puede ser designado, comentaremos las tareas que le esperan a quién habrá de reseñar la historia pasada y presente de Celaya.

Para empezar, ya es tiempo de que las autoridades municipales se preocupen del rescate del pasado celayense y en este sentido, es muy loable el esfuerzo del Consejo Editorial recientemente integrado y en el cual los esfuerzos de los regidores Francisco Javier Guiza Alday e Isidro González Nieto, hablan de la preocupación por dar a conocer valores del pasado y del presente. Sabemos que se han propuesto la reedición de la magna obra de historiador celayense don Luis Velasco y Mendoza, texto que es indispensable -y que se encuentra agotado desde hace varias décadas- para los celayenses que se interesan por su historia. Indudablemente, esta noticia constituye en un verdadero hito editorial, pues tal HISTORIA DE CELAYA, esperaba su reedición desde hace muchos ayeres. A esta edición se sumarán otros trabajos relacionados con las distintas áreas del quehacer celayense, lo cual enmarca un ambicioso proyecto que poco a poco se va concretando.

Pero la designación del cronista de Celaya, es sólo una parte de lo que debe hacerse para dignificar el trabajo histórico. Es necesario que se concentre en un solo espacio- edifico o casa- el lugar de trabajo del cronista, así como un verdadero Archivo Histórico Municipal, una hemeroteca, un sala de consulta y cubículos de estudio, así como un sitio para internet. Estos servicios modernos ya son indispensables en toda ciudad moderna y culta (la ciudad de León ya cuenta con magnos espacios para tales fines y la capital del estado tiene un Archivo Histórico que satisface las necesidades de sus usuarios). Si las cosas en Celaya, prosiguen como están actualmente, en el aspecto Cultural continuaremos siendo un pueblo grandote ¡eso sí, con puentes y malecón sin agua!.

La catalogación y ordenamiento de los legajos de documentos de lo que será el Archivo Histórico Municipal, será una de las primeras labores que tendrán que realizarse, para facilitar a los usuarios la información requerida.

Otra actividad será la edición de un boletín trimestral de la CRONICA DE CELAYA, que contenga noticias históricas relevantes del municipio, combinando la información pasada, reciente y presente, para que los celayenses tengan una visión panorámica acerca del acontecer de su municipio en el que ellos han sido y son los actores.

Otro quehacer sustancial lo constituye la investigación que actualice la información histórica, a través de estudios recientes acerca de la crónica de Celaya. Desde el pasado otomí que está arrojando nuevas luces, principalmente a través de los estudios de David Wright, destacado investigador, que actualmente enseña en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guanajuato y quien se ha distinguido por sus investigaciones en torno a esta etnia que habitó estas tierras guanajuatenses.

También es menester que la crónica de Celaya abarque diversos aspectos de la faena cultural de los celayenses, por ello, habrá que impulsar los trabajos relacionados con las artesanías de cartón, hojalata, así como las actividades de artes plásticas, danza, teatro, música, arquitectura, literatura (en el municipio de Celaya se concentra la mayor actividad literaria de todo el estado de Guanajuato, pues es el municipio que cuenta con al mayor número de premios literarios nacionales e internacionales) y que hablan del talento de los celayenses.

Ahora llegó el momento de hablar de nombres de estudiosos que pueden hacer un digno papel para la crónica de Celaya, porque no es posible que se nombre a una persona improvisada en estas tareas. A no ser que el poder imponga sus caprichos. Sobresalen los nombres de Herminio Martínez, Verónica Rébsamen, Rafael Soldara, Juan Hernández Aguado. Todos ellos con una trayectoria que incluye obra histórica, trabajo de investigación, solidez intelectual y, sobre todo amor por Celaya. Luego entonces, sí hay nombres en Celaya, para escoger al nuevo cronista de la ciudad.

Esperamos que la decisión del cabildo sea la más justa.
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