Sociedad
Se llaman María y Sofía
Alberto y Ana Paula con sus pequeños Alberto Jr., y Sofía, con los padrinos de la nena Eduardo Morelos, Eduardo y Gaby.
El Sol del Bajío
19 de noviembre de 2009

Rosalba L. Montiel



Las herederas de los jóvenes esposos Joaquín y Tatiana, Alberto y Ana Paula, fueron llevadas a la pila bautismal de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Jardines de Celaya, para recibir el primer Sacramento y ser iniciadas en la Fe de sus mayores, en solemne y trascendente ritual a cargo del estimado Pbro. Señor Carlos Sandoval, ante la presencia de familiares y cercanos amigos de ambos matrimonios, muchos de los cuales realizaron viaje especial para el caso desde diversos puntos de nuestro país.

La heredera de Joaquín y Tatiana recibió junto con las Aguas del Jordan el noble y maravilloso nombre de María, en tanto que la pequeñita de Alberto y Ana Paula heredó el nombre de su querida bisabuelita, la distinguida Nena Ledesma, de manera que será reconocida toda su vida sencillamente como la encantadora Sofía, destacando precisamente la presencia de la dama así como de la fascinada abuela, Elsa y otras personalidades de la familia.

Los padrinos de María fueron sus tíos Roberto y Claudia, en tanto que Sofía fue apadrinada por Eduardo y Gabriela pero en ambos casos, el compromiso ante el Altísimo fue idéntico: velar por su pequeña ahijada y coadyuvar con sus compadres para guiarlas por el sendero del bien, educándolas bajo los preceptos de la religión católica y, renunciaron al unísono al demonio y todo falso oropel mundano.

Al concluir el bellísimo ritual, se trasladaron hasta bello predio campestre en Praderas de la Hacienda, donde fue servida una suculenta y abundante comida en honor a las dos chiquitinas cuyos padrinos aprovecharon la oportunidad para repartir a manera de bolo entre la selecta concurrencia, elegantes detallitos de excelente buen gusto, con los datos del bautismo de cada una de ellas.

Sobrios y cordiales brindis, buena música, risas contagiosas y cascabeleras, amenas conversaciones sobre tópicos de actualidad y bienestar total, hicieron transcurrir el tiempo sin sentir, disfrutando todos de una convivencia inolvidable durante la cual, tanto María como Sofía fueron objeto de cariñosos mimos y cálidas mecidas en los brazos de todos los asistentes.