Celaya
Guarda ex convento 400 años de historia
Hoy hace cuatrocientos años se puso la primera piedra del ahora ex convento de San Agustín.
San Agustín
El Sol del Bajío
1 de noviembre de 2009

por Javier Ortiz Silva



Hoy, hace 400 años, se puso la primera piedra del ahora ex convento de San Agustín, por lo que sin duda se considera una de las construcciones y monumentos más antiguos en la historia de esta ciudad de Celaya. Desde el momento de su construcción se le ha dado al edificio un sin fin de usos, primeramente como claustro de los frailes agustinos que llegaron a la ciudad para evangelizar, más tarde albergó los juzgados municipales, posteriormente sirvió como cárcel, y en nuestros días mantiene entre sus muros a la Casa de la Cultura.

Cuatrocientos años de historia se guardan entre sus muros, por lo que bien vale la pena hacer un poco de historia sobre dicho inmueble, el cual se ha convertido en un monumento imperdible de visitar en la ciudad.



La historia

Debido a la ubicación geográfica de Celaya, la región se convirtió en algún momento en zona de disputa entre las distintas órdenes religiosas de Franciscanos y Agustinos, quienes erigieron capillas y posteriormente majestuosos templos, como aquél franciscano en la ciudad de Acámbaro; poco tiempo después, los Agustinos se establecieron en Yuriria.

Rafael Soldara Luna, historiador celayense, afirma que "la Orden de San Agustín surgió en Italia hacia el siglo XIII, y en 1533 llegaron a la Nueva España estableciéndose en México, Puebla y Michoacán; conformando dos provincias: Santísimo Nombre de Jesús de México (1535) y San Nicolás Tolentino de Michoacán (1602). La fundación correspondiente a la ciudad de Celaya data de principios del siglo XVII, y pertenece a la segunda provincia. En 1608 la fundación fue autorizada por cédula real, siendo el padre provincial Fray Diego del Águila y Fray Diego Besalenque quienes hicieron patente la fundación", por lo que una vez reunido un vecindario con solvencia económica que se hizo posible el 1º de noviembre del mismo año, se realizó la colocación de la primera piedra del convento y el templo de San Agustín.

Por su parte, la ex cronista de la ciudad, Abigail Carreño de Maldonado (q.e.p.d), señaló en su libro "Un día en el centro histórico", que los Agustinos "levantaron su templo con la imponente sencillez del plateresco con ciertos detalles del barroquismo. La torre tiene una tendencia de mozárabe, recordando de algún modo ese estilo que floreció en Andalucía y que se repitió, en ciertos detalles, en las primeras construcciones levantadas en la Nueva España. En las bóvedas, tanto del templo como del convento, se puede ver una reminiscencia del Medioevo con las nervaduras que, ya influenciadas por el barroquismo comienzan a crear formas geométricas y cruces".



El Templo de San Agustín

El templo, desde su construcción, fue sufriendo una serie de modificaciones en su decorado. En su libro "Imagen de Celaya", la señora Abigail Carreño de Maldonado, comenta los cambios que se han hecho en el interior del templo. "En 1846 se modificó el altar mayor que fue sustituido por el actual de cantería en forma de medallones góticos".

Igualmente aduce que "en 1850 se quitaron los retablos de los cruceros, en 1880 se destruyeron todos los retablos churriguerescos y también se quitaron los siete que había en el cuerpo de la Iglesia, llenando los huevos con altares de tipo gótico de madera corriente, pintados de color cantera. Se pintaron los muros y las columnas de color verde bandera dándole después un falso aspecto marmoteado, luego se raspó la pintura para descubrir la auténtica cantera".

El templo de San Agustín, que data de 1609, destaca por su decoración plateresca con reminiscencia morisca, única y distintiva.

"La Iglesia de San Agustín fue una de las más ostentosas de la villa, pues en aquellos años era de las mejores decoradas y lucía unos ricos retablos dorados estilo churriguera, que desaparecieron cuando el templo fue reparado a fines del siglo XIX; siendo entonces sustituidos por los sencillos altares de madera, con pretensiones de arte gótico, que hoy se levantan en reposición de aquellos. Por mucho tiempo se conservó el templo con su torre apenas comenzada, y no fue sino hasta el año de 1975, cuando a solicitud del Padre Prior, fray Bernabé Calderón, se encargó de edificarla el arquitecto don Francisco Eduardo Tresguerras, quien realizó una bella composición en ese campanario que contemplaba el edificio. "Pero aunque en la época en que el templo de los agustinos quedó abierto al culto, no tuviera aún la torre que después le fue hecha, se puede decir que desde entonces esté templo, con el del Carmen y el nuevo de San Francisco, que con suntuosidad muy pronto iban a levantar los franciscanos en sustitución de la vieja iglesia de adobe con vigas construida al poco templo de haberse fundado la villa, constituyeron la vanagloria y el orgullo de la población", se puede leer en el libro "Celaya. Su centro histórico" del escritor e historiador José Antonio Martínez Alvarez.



Ex Convento de San Agustín

Los religiosos de San Agustín llegaron en 1609 a Celaya, y de inmediato pusieron manos a la obra para la construcción de su convento, una vez creado el respectivo patronato, el 1o. de noviembre de 1609 se colocó la primera piedra de lo que serían el templo y el convento de San Agustín.

Rafael Soldara Luna, historiador celayense, afirma que la Orden de San Agustín surgió en Italia hacia el siglo XIII, posteriormente en 1533 llegaron a la Nueva España estableciéndose en la ciudad de Celaya, a principios del siglo XVII, por lo que pertenece a la segunda provincia; en 1608 la fundación fue autorizada por cédula real.

Una vez hecho el convento y el templo de San Agustín, los religiosos realizaron la evangelización, hasta que en 1830 el convento quedó convertido en Casa de Estudios Superiores de Filosofía y Teología.

Al sobrevenir la Guerra de Reforma, en 1860, el convento de San Agustín fue expropiado por el gobierno y fue habilitado como cárcel. Con ese carácter permaneció hasta mediados del siglo XX, ya a cargo del Ayuntamiento en su mayor parte, pues algunos espacios fueron enajenados a particulares.

Años más tarde, el gobierno municipal del ingeniero Antonio Chaurand Yépez construyó un nuevo penal al sur de la población, destinando consecuentemente el convento a Centro Regional de Cultura, donde se impartirían clases de teatro, danza, música y artesanía popular como asignaturas inaugurales, de acuerdo con el apoyo que brindó el director del Instituto Nacional de Bellas Artes, Celestino Gorostiza.

El 7 de marzo de 1962, el ex convento se integró a la Escuela de Artes Plásticas nombrándose al maestro Salvador Zúñiga como su primer director, quien inmediatamente ordenó los trabajos de restauración, que como era de esperarse, fueron lentos debido principalmente a la falta de presupuesto, ya que la obra, después del abandono en que se le tuvo, demandaba un trabajo enorme al respecto.

"A fines de ese mismo año, se anunció que el Centro Regional de Cultura, en su local del antiguo ex convento de San Agustín, por los trabajos realizados por la Asociación de Damas Universitarias de esta ciudad, luciría aun más su arquitectura al colocarle en el patio central una fuente original del antiguo convento agustiniano".

El 2 de marzo de 1970, el presidente municipal Ernesto Balderas Lomelín, solicitó al Secretario de Educación Pública, Agustín Yáñez, de manera formal, la remodelación integral del ex convento, "para que los celayenses lleven a la práctica allí sus aptitudes artísticas, como un centro de cultura de gran nivel", señala la ex cronista de la ciudad, Abigail Carreño de Maldonado en su libro "Un día en el Centro Histórico". No fue hasta el 25 de junio de 1974 cuando se supo que se habían aprobado primeramente cinco millones, y posteriormente seis millones de pesos de presupuesto, para la reconstrucción del ex convento.

Fue hasta el mes de agosto de 1976, cuando después de múltiples esfuerzos, se concluyó la recuperación y restauración del ex convento, con una inversión de seis millones de pesos por parte de la Secretaría de Obras Públicas.



La Casa de la Cultura de Celaya

En su escrito preparado para el 400 aniversario del ahora ex convento de San Agustín, el historiador del Sistema Municipal de Arte y Cultura de Celaya, Rafael Soldara Luna, aduce que: "el 21 de Septiembre de 1971 iniciaron las actividades de la Casa de la Cultura de Celaya cuando fue nombrado su primer director, el Profesor Rogelio Zarzosa y Alarcón. Los cursos iniciaron en el ex convento de San Agustín el día 29 del mismo mes, ofreciendo los talleres de arreglos florales, piano, solfeo, instrumentos de aliento, modelado, dibujo, pintura, danza, poesía e historia de las artes plásticas, en ese entonces se contaba con 200 alumnos".

La Casa de la Cultura de Celaya, desde sus inicios, permaneció en constante vinculación con otras instituciones culturales para desarrollar actividades de apoyo e intercambio. Y posteriormente, el 6 de diciembre de 1971, comenzó con la oferta de actividades musicales y escénicas para allegarse recursos.

"A los 4 meses de haber iniciado, sus cursos fueron ampliados, ofertando además talleres de guitarra, mandolina, modelado, grabado, inglés, francés e italiano. Además, se integró la sociedad de alumnos el 21 de enero de 1972".

El 24 de noviembre de 1973, el grupo de danza obtuvo un primer lugar dentro de los concursos culturales convocados por: