Bajío
Inició la peregrinación de Juventino al Tepeyac
Los peregrinos participaron en una ceremonia religiosa antes de partir, ayer, miércoles, en la parroquia de la Santa Cruz.
El Sol del Bajío
1 de octubre de 2009

Guadalupe Sánchez



JUVENTINO ROSAS, GTO.- Iluminados del corazón por la fe del alma, más de 250 guadalupanos iniciaron la Peregrinación a Pie del Bajío al Tepeyac, en busca del perdón y de la conversión en Dios para formar hogares más unidos y con la gracia de la tolerancia, respeto y amor entre hijos y padres.

A las diez de la mañana se congregaron los hijos de la fe católica en la parroquia de la Santa Cruz, en donde escucharon palabras de aliento por el sacerdote franciscano que los acompañó después hasta la salida, en donde los peregrinos finalmente se despidieron de esposa e hijos.

Con rumbo al Tepeyac, los más de 250 peregrinos a pie caminaron a lo largo del día en una primera jornada bajo el fuerte sol del mediodía, y por la tarde llegaron a la comunidad de Roque, en donde fueron recibidos bajo el signo de la amistad.

Será el día de hoy cuando por la madrugada salgan de nuevo en su procesar y encaminarse hacia Apaseo el Alto, con el fin de reunirse con los contingentes mayores Cortazar, Villagrán, Celaya y del mismo Apaseo el Alto.

En el municipio de Apaseo el Alto participarán la comunidad de hermanos peregrinos, para recibir la bendición por parte del párroco, quien, como en otros años, los invita a encomendar a Dios todo dolor, todo sufrimiento y todo pesar, pero que el dolor del alma sea el fuego sagrado para elevar el espíritu.

Se espera que será en Apaseo el Alto en donde se podrían reunir hasta más de tres mil peregrinos para emprender juntos el camino de la fe por el amor a la Virgen de Guadalupe.

Cabe señalar que los más de 250 peregrinos de la comunidad de Cuendá y de cabecera municipal de Juventino Rosas, participaron previamente en retiros de oración y reflexión para fortalecer aún más el espíritu y de esta manera continuar legítimamente convencidos en su misión de evangelizar por medio del sacrificio.

Cabe señalar que el contingente de Juventino Rosas es uno de los más numerosos de la Diócesis de Celaya que participan en la Peregrinación a Pie del Bajío al Tepeyac, pero es en la convivencia de cada día lo que los hace una fraternidad universal en busca del pueblo de Dios.