Bajío
Sanmiguelenses viven La Reseña de La Alborada
Reseña de La Alborada, en San Miguel de Allende.
El Sol del Bajío
27 de septiembre de 2009

por Alma Gabriela Pérez



San Miguel de Allende, Gto.- La reseña de La Alborada se realiza una semana antes de la festividad en honor a San Miguel Arcángel. La reseña es una tradición que rescataron miembros de la comisión de Fiestas Costumbres y Tradiciones y la intención es que los sanmiguelenses que no puedan acudir a La Alborada, conozcan de día su celebración.

Los contingentes de estrellas, danzantes y mojigangas, parten del puente de Guanajuato y de la colonia Aurora para reunirse en la esquina de Canal e Hidalgo para dirigirse a la parroquia de San Miguel Arcángel, donde el contingente canta las mañanitas a San Miguel Arcángel, mientras en el atrio, los fieles que cargan las estrellas de papel y mojigangas, bailan.

Este año, se realizó la entrega de reconocimientos por su destacada promoción de las tradiciones sanmiguelenses a Inés Soria Villafranco y Eleazar Romero Domínguez. Se brindó un homenaje post mortem a Jesús Banca.

El programa que se presentó a las familias sanmiguelenses fue la danza de guerreros de Tonalli del señor Jesús González Morales, danza de concheros del grupo magisterial de San Miguel. Danza de los pájaros de Tabasco a cargo del ballet folklórico de San Miguel, danza de pluma de Durango, danza de indios chichimecas de San Miguel Arcángel de Juan Luna y para finalizar la fiesta, el mariachi "Los Camperos".



TRADICIÓN DE LAS ESTRELLAS

La primera Alborada se realizó el 8 de diciembre de 1925, en el templo de la Inmaculada Concepción. Fue hasta septiembre de 1926, que por petición del señor cura de la parroquia de San Miguel Arcángel y por el H. Ayuntamiento que la Alborada se realizó en el templo parroquial.

Para la primera alborada, se vistieron 50 estrellas de las cuales las más interesantes eran: el cometa, el sol, los ojos de Santa Lucía, la luna y las siete cabrillas. La tradición de las estrellas viene de la fabrica de hilados y tejidos "La Virgen" de Villa de Hidalgo, hoy ciudad Hidalgo, cuando los obreros se trasladaron a bajar a la fábrica "La Aurora" de esta ciudad.

Las bandas de viento eran patrocinadas por los obreros de dicha fábrica, eran traídas de diferentes partes del estado como Salvatierra, Tarimoro, Santo Tomás, Ojo Seco, Apaseo El Alto, etcétera.

El iniciador de esta bella tradición fue don Camilo González Molina, con él colaboraron muchos vecinos y obreros de la fabrica La Aurora, como don Ernesto Luna, papá del popular Primitivo Luna (El Chipotas), una de tantas familias que hasta hoy siguen con esta costumbre, por lo que año con año, sale de ese lugar.

El Cañoncito de la agrupación que anunciaba el inicio de la alborada, fue obra de don Efrén Ayala y don Luis Ramos Ortega, ellos lo forjaron y fundieron. El encargado de hacerlo detonar era don Antonio Reyes.



LAS MOJIGANGAS CONTINUAN VIVAS

De acuerdo a las crónicas recogidas por los miembros de Fiestas Costumbres y Tradiciones, Eusebio García Reséndiz, nacido el 14 de agosto de 1885, último hijo del matrimonio formado por Víctor García y María de Jesús Reséndiz, quienes radicaban en el barrio de Hércules de la ciudad de Querétaro.

Al quedar huérfano de padre a la edad de 9 años, se fue a vivir a la ciudad de San Miguel de Allende con su hermano Anselmo y a los 12 años, ingresó a laborar a la fábrica La Aurora, por cuestiones personales, tuvo que salir a vivir fuera de San Miguel.

En 1925, regresa a la ciudad de San Miguel y formó el sindicato único de obreros de la fabrica La Aurora, llevando como lema "Honradez y Trabajo". En mayo de 1925, llegó a su casa con unas cubetas de barro, comenzó a hacer las cabezas de mujer. Mandó a sus hijos a forrarlas con periódico, hizo los armazones del cuerpo con carrizos, cubriendo con periódico y engrudo. Su esposa Julia quintana, quien era costurera, hizo los vestidos.

La primera vez que bailaron las mojiganga en San Miguel de Allende, fue el 8 de diciembre de 1924 para la festividad de la Inmaculada Concepción en el templo dedicado a ella, más conocido como "Las Monjas".

En el año de 1925, se realizó la primera Alborada a San Miguel Arcángel en la parroquia del centro a petición del señor cura y del H. Ayuntamiento.