Opinión / Columna
 
Francisco López Ojeda 
1810: En Celaya Nace el Ejército Insurgente
El Sol del Bajío
22 de septiembre de 2009

  Es importante que a la ciudad de Celaya, Gto., se le reconozca oficialmente como LA CUNA DEL EJERCITO INSURGENTE, toda vez que aquí el pueblo en armas confirió a Don Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Juan Aldama, los grados de Capitán General, Teniente General y Mariscal de Campo respectivamente, así como otros grados militares a los demás jefes de la Insurgencia conformando con estos cargos la creación de un ejército y procediendo a la organización del mismo para enfrentar con mayor eficacia a las fuerzas realistas.

Los celayenses sabemos que en el mes de septiembre de 1810, y específicamente en los días anotados, sucedieron hechos trascendentes para la vida nacional:

20.- Hidalgo y sus huestes llegan a la hoy delegación de San Juan de la Vega, para avituallarse y tomar un corto descanso, mientras el grueso de la gente había acampado en la Hacienda de Santa Rita y desde ahí, Hidalgo y Allende intimidan la rendición de la plaza de Celaya.

21.- Los Insurgentes hacen su entrada a Celaya, por el barrio de San Antonio. A la cabeza, Hidalgo, Allende, Aldama, Abasolo y demás jefes.

22.- Los insurgentes nombran en los campos de Celaya a los principales mandos militares del nuevo Ejército.

El Cabildo convocado por Hidalgo, ratifica estos nombramientos del ya formado ejército, en una sesión de ayuntamiento.

Hidalgo arenga a la inmensa muchedumbre que le seguía, desde el balcón del Mesón de Guadalupe situado en uno de los cuatro portales de la plaza principal, -y que aún existe- y este mismo pueblo, confirma y proclama a los mandos del Ejército Insurgente.

23- Hidalgo y el Ejército Insurgente salen de Celaya para continuar su marcha rumbo a la ciudad de Guanajuato.

El propio Hidalgo, confirma estos hechos y estos nombramientos el día 28 del mismo mes y año, cuando desde el Cuartel General en la Hacienda de Burras, dirige al intendente Riaño la intimación de la plaza de Guanajuato, con las siguientes palabras:

"El numeroso ejército que comando, me eligió por Capitán General y protector de la Nación en los campos de Celaya. La misma ciudad, a presencia de cincuenta mil hombres, ratificó esta elección, que han hecho todos los lugares por donde he pasado; lo que dará a conocer a V.S. QUE ESTOY LEGITIMAMENTE AUTORIZADO POR MI NACION PARA LOS PROYECTOS BENEFICOS QUE ME HAN PARECIDO A SU FAVOR. Estos son igualmente útiles y favorables a los americanos y a los europeos que se han hecho ánimo de residir en este reino, y se reducen a proclamar la independencia y libertad de la nación..."

Asimismo, Hidalgo manifiesta en la Causa Militar que se le instruyó en Chihuahua el día 17 de mayo de 1811, lo siguiente:

"El que declara ha tenido en la insurrección el carácter de Capitán General que se le confirió en Celaya por el Ejército que lo seguía desde el pueblo de Dolores, San Miguel el Grande y otros, el cual conservó hasta Acámbaro, que se le confirió por la oficialidad de dicho ejército el de Generalísimo y todo el mando político supremo...".

Confirman estos hechos, entre otros, el historiador Niceto de Zamacois, los investigadores locales Luis Velasco y Mendoza, Rafael Zamarroni Arroyo y el cronista Enrique Jiménez Jaime así como la tradición popular que constituye el sentimiento más fuerte.

Por estos motivos consideramos que debe reivindicarse a nuestra ciudad como la cuna y gestación del Ejército Insurgente.

El Bicentenario de nuestra Independencia Nacional, creemos que es el justo marco para este reconocimiento.
 
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