Celaya
Cobra auge la caprinocultura en el estado: Oliveros
José Oliveros Oliveros, presidente de la Asociación de Ganaderos Caprinocultores.
El Sol del Bajío
3 de julio de 2009

Ariana Acevedo



La caprinocultura ha tomado auge en el estado en los últimos años, pues el esfuerzo de productores que han implementado controles de calidad a través de investigación genética y tecnología de cría, comentó el caprinocultor José Oliveros Oliveros, presidente de la Asociación de Ganaderos Caprinocultores, quien comentó que Guanajuato ocupa el segundo lugar en inventario de este tipo de ganado a nivel nacional, además del primer lugar con mejor genética.

El ahora presidente de esta Asociación a nivel nacional, comentó que incursionó en esta actividad en el año de 1984, tan sólo con la inquietud de criar algunas cabras hasta que notó el potencial de estos animales e inició una organización familiar que se dedicó a buscar el mejoramiento genético.

Posteriormente, con el apoyo de Fundación Guanajuato Produce y la Secretaría de Desarrollo Agropecuario la organización fue creciendo hasta llegar a ser nacional.

La asociación se enfocó el proyectos para controlar problemas serios en las cabras, tales como la mastitis que se refiere a una inflamación de las glándulas mamarias que genera poca producción de leche.

De igual manera, se implementó un programa de mejoramiento genético desde el 2001 con la Universidad de Guanajuato. A raíz de este proyecto, se ha logrado que la que en Guanajuato se tenga la mejor genética caprina del país, con mayor producción, más promedio de leche y por ende productos de mayor calidad.

El presidente de la Asociación de Ganaderos Caprinocultores manifestó que uno de los mayores problemas a los que se ha tenido que enfrentar la caprinocultura es a los brotes de fiebre en las cabras, una enfermedad transmisible al ser humano que demerita el esfuerzo por la confianza de la gente en los productos de cabra.

Sin embargo, mencionó que tras el cierre de las fronteras por estos brotes de fiebre se dio la oportunidad a los productores mexicanos para hacer crecer el mercado de queso de cabra, que es procesado con mayor calidad y a precios más bajos que los quesos importados. Expresó que Guanajuato también es el primer productor de queso a nivel nacional, "así la caprinocultura está tomando el lugar que le corresponde en la historia", dijo.

Asimismo, comentó que la cabra es un animal sustentable que poco a poco está haciendo eco en los gobiernos y en las instituciones, pues está respondiendo a las exigencias del mercado.

Actualmente la asociación está trabajando en un proyecto conjuntamente con la Asociación Guanajuato Produce para seleccionar el semen con la mejor calidad genética y hacer un reservorio, esto con el fin de que no se pierda la alta genética.

Argumentó que en este momento se tienen 14 socios en el estado, que si bien no son muchos, son los que han tenido la voluntad de trabajar por darle a la caprinocultura el auge que ahora tiene; se trata de grupos ganaderos de validación y transferencia de tecnología (ggavats), algunos de escasos recursos y otros que tienen la capacidad de contar con alta tecnificación. Señaló que en Guanajuato se cuenta con alrededor de 450 mil animales que se encuentran dispersos en rebaños, de nueve millones de cabras en todo el país.



UNA ACTIVIDAD AUTOSUSTENTABLE

Por otra parte, explicó que en la granja que él maneja se producen diariamente 10 mil litros de leche, la cual se dirige a una quesería que da empleo a 15 personas en el procesamiento bajo normas sanitarias internacionales, lo que en un futuro será un factor que permita y facilite la exportación.

El sistema que este ganadero inicia en el nacimiento de las cabras, pues al nacer son separadas de sus madres para prevenir las enfermedades que puedan transmitirse a través de los calostros al amamantarlos, por lo que se separan dos meses y posteriormente van al área de desarrollo.

En el área de desarrollo permanecen hasta los nueve meses, que es la edad en la que entran en gestación y se cambian a un espacio donde se junta a las cabras de primer parto.

En cuanto al mantenimiento, el señor Oliveros Oliveros manifestó que el alimento representa el 65 por ciento de los gastos de la granja, pues estos animales deben comen el cinco por ciento de su peso en materia seca, lo que equivale a alrededor de cinco kilos.

Señaló que el ganado con el que cuenta, que es de 300 cabras se ordeña dos veces por día con máquinas especializadas con el fin de que las manos humanas no toquen la leche. Así este producto es pasteurizado y enviado a la quesería.