Opinión
Raúl Macías Muñoz
Alentadoras Perspectivas Para Celaya con el Movimiento de la Dignidad

El Sol del Bajío
13 de marzo de 2009

Se inició el año 2009 con inciertos augurios. El 1 calendario chino señala que es el año del búfalo y también el año del buey. Para los chinos, el buey es signo de prosperidad y del apego y amor a la tierra.

En otro sentido, en virtud de las crisis económica que afecta a la nación, con el mejor buen humor, este es el año del consumismo -Porque habrá gentes que se resignen con su mimo carro, con su mismo techo y con su mismo vestuario. Y si Dios quiere, con su mimo trabajo.

En la nación mexicana este es el año de las elecciones: las federales, para diputados al Congreso de la Unión; las estatales, para las de diputados que conformarán la legislatura guanajuatense y las municipales para la elección de los alcaldes en los municipios que configuran el mapa político de esta entidad .

Para Celaya es fundamental, vital, crucial, la elección del próximo presidente municipal. Se vincula con la conformación del Ayuntamiento. Este dependerá del principio de representación proporcional. El maleficio político que daña, enferma y no deja crecer a la democracia. Además, un lastre muy pesado y oneroso para la economía del pueblo mexicano.

En Celaya sus elecciones municipales encierran importante significado. Entrañan su futuro inmediato el que empuja a tener presente que en el inicio de cada año existe la oportunidad de volver a empezar. Y que en el despertar de cada mañana existe la posibilidad de comenzar de nuevo y corregir errores.

Errores que no deben repetirse. La salud pública de Celaya plantea esa exigencia. Nacen de las experiencias vividas, consecuencias del fanatismo partidista. Fanatismo que obliga a reflexionar para que las decisiones electorales no vuelvan a ser producto de la ignorancia y se conviertan en lamentaciones e irremediables arrepentimientos el mejor de los ejemplos: el sexenio foxista.

En las prácticas políticas, las experiencias que proceden de ese fanatismo sirven para prevenir.

En ese caso, la prevención coadyuva a disminuir o a anular a dicho fanatismo partidista, no obstante que por sus escondidas ambiciones es movido y agitado por las conveniencias. De estas emanan los serviles que hablan con las bocas de sus estómagos -

Es innegable que en estos últimos años Celaya ha cobrado la imagen de un escenario donde se ejercita una política sin ética, polémica y rencorosa

Factores inmorales que se conjugan para crearle un clima socio económico desigual, desequilibrado. Por desgracia, la creación de un pueblo insensible frente a su problemática y sea más proclive a la anarquía.

Frente a la proximidad de dichas elecciones locales se escuchan enérgicos reclamos y justas demandas.

Es clamoroso el anhelo que abriga el deseo, porque en su mañana Celaya sea gobernado por un alcalde y por un Ayuntamiento idóneos. Con inteligente visión y capaces de entregar sus mejores, leales, honestos y limpios empeños para construir su futuro.

Las realidades son otras, presentan otra cara. Sus políticos no han aceptado y permitido que cesen los enfrentamientos saturados de disputas para ellos y en virtud de sus intereses destructivos y voraces en lugar de que la democracia les produzca votos, la manipulan para obtener beneficios económicos.

Comportamiento que les son productivos cuando lo llevan a cabo en el seno de un pueblo que, en su mayoría ofrece la facilidad de ser engañado con falsos halagos y vanas promesas.

Por fortuna, del descompuesto ambiente sociopolítico que hoy priva en Celaya emergió el Movimiento por la Dignidad de la Política, que en su transfondo, contiene la dignidad del pueblo celayense.

Por su sana proyección y por sus alcances políticos y morales el Movimiento reunió a los ciudadanos ex-presidentes municipales, señores Roberto Suárez Nieto, Mauricio Clark Ovadia, Dr. Salvador Guerra Jiménez y el Ing. Javier Mendoza Márquez, pertenecientes a la militancia priísta y a los señores Cont . Carlos Aranda Portal y Lic. José Rivera Carranza, pertenecientes a la militancia panista.

En dicha reunión, convocada por el C. Alfredo Herrera, presidente del Movimiento, los mencionados ciudadanos se mostraron preocupados por los moldes que le impongan a la venidera contienda electoral.

De ahí que su presencia en la reunión haya sido alentadora por convenir en la realización de una política digna - Que se desarrolle basada en sus propias experiencia y que responda a la calidad cívica de los celayenses.

A esa actitud del Movimiento hay que sumar el ferviente deseo de que el desarrollo de una política digna genere la elección de un alcalde y su Ayuntamiento idóneos.

Cuyas acciones, con el atributo de la sabiduría, sean más congruentes con las elevadas aspiraciones de la sociedad celayense.

En fin, con el desarrollo de una política acorde con la dignidad del pueblo, Celaya estará destinada a reencontrar su camino.

El camino que le señaló los rumbos del progreso, acompañado por la unidad y por la paz social.
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