Bajío
Los Doce Pares de Francia
LOS REYES Mauregato, Guycalafre, listos para el combate.
El Sol del Bajío
9 de marzo de 2009

albertoglori@hotmail.com



EN FEBRERO POR CARNESTOLENDAS



Aquí en Dolores Hidalgo, Cuna de la independencia Nacional, Gto, "Los Doce Pares de Francia", auto sacramental del Siglo XV, se escenifica toda una semana en el mes de febrero, por carnestolendas, como se hizo desde el domingo pasado, en la comunidad de San Antonio del Gallinero, donde se presenta desde hace más de cien años.



TEATRO MEDIEVAL DE LAS CRUZADAS



Se trata de una de las últimas reminiscencias del teatro religioso medieval, del centro de Europa, vinculado a las Cruzadas, que los españoles introdujeron en nuestro territorio como medio para alcanzar la conquista espiritual de los mexicanos, para iniciarlos y adentrarlos en la Religión Católica.



PARA EDUCAR EN LA FE CRISTIANA



"Los Doce pares de Francia" es un Auto Sacramental, entendido como obra literaria, en que los personajes son abstracciones moralizadoras. Este género, de temas bíblicos, hagiográficos (vida de los santos), alegóricos o morales tiene la finalidad de educar en la Fe, comenzó a extenderse por toda Europa desde el Siglo X, presentándose en iglesias, atrios o plazas y solares abiertos.



LA HISTORIA DEL EMPERADOR CARLOMAGNO



"Los Doce Pares de Francia" es la historia del Emperador Carlomagno, de las grandes hazañas de los Doce Pares de Francia y de cómo fueron vencidos por el traidor Ganalón y de la cruda batalla que tuvo Oliveros con Fierabrás rey de Alejandría. Este Auto Sacramental fue traducido por Nicolás de Piamonte, según reza el exordio de la obra reimpresa en 1836, con que se cuenta en San Antonio del Gallinero.



EL DIRECTOR ANASTASIO GONZÁLEZ



"Los Doce Pares de Francia" en San Antonio del Gallinero está dirigida por Anastasio Gonzalez Vargas, conocido como "Don Tacho", según nos dice, que desde 1945 lo viene haciendo ininterrumpidamente, como "mi santo padre Máximo González, lo hizo desde 1885 hasta el año en que murió".



EN HONOR DEL SANTO NIÑO DE SAN ANTONIO



Don Tacho, con ochenta y cinco años encima, es un hombre nacido en el lugar, en el año de 1924, dedicado a la agricultura y la ganadería, devoto de San Antonio, que monta la obra en "carnestolendas" en honor del Santo Niño que San Antonio carga en sus brazos, "Santo Niño que varias veces bajó del cielo a los brazos del santo patrono de la comunidad de San Antonio", según nos dice con emoción y sentimiento don Anastasio, quien el momento de informarnos está rodeado de varios de sus hijos y nietos que lo escuchan con respeto, seriedad y entusiasmo.



FIESTA TRADICIONAL Y PUEBLERINA



La representación de los autos sacramentales se volvió costumbre traída por la Conquista, que ha subsistido y se ha convertido en fiesta tradicional y pueblerina como en el caso de San Antonio del Gallinero, escenificación que coincide con los famosos carnavales de Brasil y los mexicanos de Veracruz y Mazatlán.



LOS "GUARINES" DEL COLOQUIO



La representación dura varios días y se escenifica en la polvorienta plaza de la comunidad, a cuyo poniente está la capilla compuesta por nave, crucero, altar y torrecilla campanario, con adornos y remates de cantera rosa, atrio y"calvarito" exhornado con retablos en cantera, de figurillas de ángeles y antropomorfas, que revelan un sencillo e incipiente arte religioso. Los espectadores acuden por cientos y quedan sumamente admirados con "los guarines" como llaman a los personajes, que sorprenden por su vestuario, inflecciones de voz y los espectaculares combates cuerpo a cuerpo, llamados también "morismas", entre moros y cristianos, que sostienen varios encuentros, ante la mirada sorprendida y atenta de los vecinos de la comunidad y visitantes, que disfrutan la "morisma" por casi toda la semana.



TEATRO COMUNITARIO PARA EVANGELIZACIÓN



Además de las comparsas, son treinta y dos actores principales, entre los que destacan el Rey Carlomagno, el Rey Clarión, la Reina Floripes, el Almirante Balán, Roldán, Oliveros y su padre el Conde Reiner, Galafre el guarda del puente y Ameota su compañera, Tietri, Oguer de Danois, Gerard de Dondier, Guy de Borgoña, el Duque de Naimes, Ricarte de Normandía, Brutamontes, Aigolante, Brulante y otros muchos que con varios meses y hasta años de anticipación memorizan los parlamentos, tomados de un manuscrito del siglo XIX, copiado a su vez de otro más antiguo traído en plena Época Colonial para escenificar teatro comunitario como forma fácil de evangelización, usada por los frailes para iniciar a los indios en la Religión Cristiana, que implantaron desde el siglo XVI.



EL BANDO DE LOS BUENOS: CRISTIANOS



En el bando de cristianos hay catorce actores entre los que sobresalen el Emperador Carlomagno, Constantino de Roma, Ricarte de Normandía, Guy de Borgoña y el Arzobispo Turpín.



EL BANDO DE LOS MALOS: INFIELES



Los moros son diez y ocho, distinguiéndose el Profeta Mahoma, el Almirante Balán, Fierabrás de Alejandría, el Rey Clarión y la reina Floripes.

Es obvio decir, que ganan los Cristianos, porque siempre el Bien triunfa sobre el Mal, aquí y en todas partes.



UN GRAN REPARTO



Para este año, Don Tacho dispuso el siguiente reparto: Nicolás Juárez, el Rey Clarión; Antonio Bueno, Ricarte; Erasto González, Carlomagno; Atanacio González, Guy de Borgoña; Nabor Guerrero, Roldán; Ignacio Guerrero personificó a Oliveros y Angel Serna a Fierabrás. Al maestresala lo representó Jesús Serna "En mis tiempos yo representé a Guy de Bogoña" recuerda Don Tacho. Todos los actores, sin más preparación que su buena voluntad y extremo entusiasmo, imprimen a los personajes perfil y personalidad. Por tomar muy en serio su papel, logran una escenificación muy de su género, realista y colorida, que invita a ser admirada cada vez que se presenta en el más grande y majestuoso de los escenarios: al aire libre.



DON TACHO EXCELENTE DIRECTOR



Don Tacho, custodio y mantenedor de esta hermosa tradición, cumple con el papel de director y apuntador, lo que desempeña corriendo de un lado a otro, para aproximarse al actor que tiene la voz en el parlamento, agregando sin querer una nota de alegría a la escena, máxime cuando tiene que tenderse sobre el suelo como cuando apoya el parlamento de algún actor acostado o de un herido caído en batalla.



EXPECTADORES Y MÚSICOS



Los espectadores se acomodan bajo frondosos mezquites, a la sombra de las bardas y quien no alcanza resguardo, permanece a pleno sol. Nadie se queda sin ver tan hermosa obra teatral. Un conjunto musical de varios viejitos pone marco a los diálogos y principalmente a los combates. Con un tambor, un violín, un tololoche y una trompeta ejecutan música que solo ellos conocen, como se ha venido haciendo desde los principios de la escenificación.



TEATRO DE MASAS AL AIRE LIBRE



Durante la representación la plaza, el pueblo y el templo forman el escenario al que se le agregan algunos templetes para desarrollar escenas de salón. Las escaramuzas son al aire libre, en los solares polvorientos de la plaza donde se desarrolla tan extraordinaria obra, en la que los actores se adentran a fondo en los papeles, cuyos parlamentos memorizan rigurosamente, no obstante la gran extensión de los textos.



LOS FRANCESES CONTRA LOS TURCOS



Los actores son los mismos desde hace varios años, destacando que la mayor parte de ellos ha recibido el papel de sus padres y así, por generaciones, se viene transmitiendo y así seguirá la obligación y el gusto de escenificar todos y cada uno de los cuadros, dentro de los que destacan los combates entre los ejércitos del Emperador Cristiano Carlomagno y sus Doce Pares de Francia contra el ejército del Almirante Balán y sus doce caballeros turcos, que participan uniformados y armados con palos, armas viejas o simuladas, a pie y a caballo, con embates verdaderamente espectaculares, debiendo reconocer que se trata de la escenificación de una novela romántica y de aventura.

A estas representaciones teatrales de los autos sacramentales, en México se les conoce también como "coloquios" o "morismas".



LOS VERSOS CLÁSICOS



El libreto tiene más de cien horas de parlamento y está escrito en verso rimado, de métrica variable, con tercetos octosílabos, versos alejandrinos y las variaciones más complejas.



VESTUARIO COMO DIOS LO DA A ENTENDER



Los cristianos visten de colores claros, mientras que los turcos de negro, agregando sobreros, plumas, fornituras, armas blancas, pañuelos, coronas, yelmos y flores. El calzado es lo de menos y va de cómodos huaraches a vistosos tenis deportivos.