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Opinión
![]() Mariano González Pérez
Amistad y Fidelidad
El Sol del Bajío
9 de febrero de 2009
"He querido buscar a Dios. Nunca lo he encontrado, el día que lo encuentre, me quedo callado" Sabines.
Todos los seres humanos estamos en búsqueda de la verdadera felicidad y con mucha frecuencia nos resistimos aceptar que ésta se encuentra en la rectoría de la vida del Dios de los mil nombres. El recuerdo de amigos que ya han ido a recoger la siembra de sus obras en la tierra nos pone a reflexionar, hace algunos años murió un gran amigo: Dr. Armando Moreno Sánchez, que hace unos días lo recordaron su familia y sus amigos con los mensajes impresos en un libro de todos los que lo amaron; y los fines del mes de enero murió un gran médico que recibió en vida los reconocimientos formales oficiales a nivel nacional e internacional más importantes, pero lo más trascendente fue que tuvo la oportunidad de ver que la obra por él emprendida en los años 80 que fue la erradicación de la enfermedad incurable que es la POLIOMIELITIS, prácticamente se encuentra controlada en el mundo y con ello muchas familias han dejado de perder la felicidad y la sonrisa en sus casas. Este hombre y amigo es el Dr. Carlos Canseco, "que deja un espacio vacío que no lo puede llenar la presencia de otro amigo" y los poetas dicen cuando muere un esposo se le llama viuda, cuando muere un padre se le llama huérfano, pero nos preguntamos cuando muere un amigo ¿cómo se le puede llamar? y no hay nombre porque la pérdida es invaluable e innombrable. Amigos tan importante en forma persona y para bien de la humanidad como los dos anteriores que fueron al Creador en diferentes momentos tiene como calidad en su conducta LA FIDELIDAD, como huellas profundas que debemos seguir. La cual para verificarla tiene que alcanzar importantes dimensiones. La primera dimensión es la búsqueda la cual se realiza con amor para encontrar el sentido profundo de la vida y la razón de la tarea confiada por Dios. No habrá fidelidad, sino hubiera en la raíz esta ardiente, paciente generosa búsqueda, sino se encontrara en el corazón del hombre una pregunta, para la cual sólo tiene respuesta, mejor dicho para la cual sólo Dios es la respuesta. La segunda dimensión de la fidelidad se llama acogida aceptación. Que en los labios del hombre se transforma en un fiat. Que se haga esto pronto y acepto y nuestros dos amigos recordados cumplieron en plenitud cada quien su ambiente, ya que aceptaron con humildad y con fe que es la adhesión de todo ser al misterio que se rebela. Coherencia es la tercera dimensión de la fidelidad, de vivir de acuerdo con lo que se cree ajustar la vida al objeto de la propia adhesión, aceptar incomprensiones, persecuciones antes que permitir ruptura entre lo que se vive y lo que se cree, esta es la coherencia, aquí se encuentra quizás el núcleo más íntimo de la fidelidad, pero toda la fidelidad debe pasar por la prueba más exigente que es la duración. Por eso la cuarta dimensión de la fidelidad que es la constancia. El común de los hombres somos coherentes por un día o por algunos días, nuestros amigos caminaron toda su vida realizando lo que pensaban. Ser fiel es no traicionar en las tinieblas lo que se acepta en público. Estos amigos pueden morir en lo material o en lo físico, pero son eternos en los espiritual, por ello se les recuerda en cada momento por qué las semillas que plantaron son imperecederas y siempre se están renovando. Fidelidad a las semillas de fe, sembradas por sus padres ambos médicos. Fidelidad a la religiosidad sencilla, pero arriesgada. Fidelidad a su vocación universal de ser hombres, fidelidad a su apostolado de médicos, que son un beneficio de Dios, en el consultorio, en la academia, en el trato con sus enfermos y con sus colegas, fidelidad a la cultura universal y eterna con obras manifiestas a nivel local e internacional, fidelidad a sus esposas en lo espiritual, moral y material, fidelidad a sus hijos Carlos, diez hijos, Armando cuatro hijos con su testimonio de vida, guiar con el ejemplo, fidelidad a los familiares con una entrega y estoicismo ejemplar como expiación hasta el último momento. Fidelidad a sus amigos a más de un millón de amigos Rotarios a los cuales siempre acompañaron con responsabilidad, amor, entrega, con dignidad y con honor. Fidelidad que a los dos los ha llevado a la paz y morir con una sonrisa que perdura entre todos nosotros, que propició la felicidad verdadera acompañada en momentos de dolor de todos los que con ellos vivieron y convivieron, seguramente que en el camino de esta fidelidad los tiene al lado disfrutando del amor del que siempre fue FIEL. Columnas anteriores
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