|
Opinión
![]() Celso Rico Rivera
El Handicap 2009
El Sol del Bajío
11 de enero de 2009
En Celaya los comicios del 5 de julio pondrán a prueba la capacidad propositiva de los potenciales candidatos a cargos de elección popular (diputado federal, diputado local, y presidente municipal) y sus respectivos institutos políticos. Antes, en los tiempos de un partido virtualmente único y de la simbiosis notoria del gobierno y el PRI, también se hablaba de política en las épocas preelectorales, particularmente cuando se aproximaba la sucesión el "la grande", pero siempre conforme a las normas de una retórica de circunloquios, de alusiones indirectas, de metáforas. Ya no.
En el tiempo actual, en torno al Handicap dos mil nueve no podía ser más evidente con el lanzamiento al ruedo de muchos espontáneos que ya les picó el mosquito de la participación, a quienes ya también les anticipó, dejen de jugar a los "tapados", o bien hagan sus ejercicios de calentamiento donde se debe y no fuera de su arrancadero. Sin embargo, dicen quienes saben que antes de concluir febrero muchos de los que quieren serán borrados de la lista de aspirantes y al final se verán sorpresas en la definición de candidatos por parte de los diversos partidos políticos, algunos de los cuales, sólo irán por los recursos que por ley debe entregarles el IFE para apoyar campañas. Y es que en el juego político, algunas figuras surgen simplemente para hacer contrapeso, contestar lo que diga el representante del partido opositor e incluso para participar en su organización y no dejar la vía libre al de enfrente. De tal suerte que el número de aspirantes aumente en la medida que se busca tener presencia sobre todo en los medios de comunicación, pues de alguna manera eso posiciona al partido político al que pertenece, aunque ya se sabe que el personaje tendrá que hacerse a un lado o bien para legitimar una designación. Todavía, todo pude ocurrir. Claro que el surgimiento de aspirantes también refleja la disputa interna real en los partidos políticos, como sucede por ejemplo en el PRI, donde los nombre de Alejandro Lara Rodríguez y Julián Malo Guevara se suman los nombres de Mauricio Usabiaga, Leopoldo Mireles Durán, Alberto Pérez Quiroga, o de personaje con relevancia coyuntural como el de otras figuras... Otras veces, como ocurre en el PAN, los nombres surgen no de fracciones internas de un partido, sino de posiciones que están bajo una misma bandera, como son los casos de Martín Rico Jiménez, Rubén Arellano, José Medina Miranda, RubiLaura López, a quienes se ubica como aspirantes del partido, y por otro lado a Felipe Arturo Camarena García y José Luis Medina Miranda. En todos ellos hay aspirantes que sólo sirven para desviar hacia ello golpes directos a la administración actual. En los más de quince año que lleva gobernando el Partido Acción Nacional el municipio de Celaya se tendrá que ir al taller de reparaciones para ajustar la maquinaria para que enfrente la verdadera lucha electoral que se le avecina con el Partido Revolucionario Institucional. Y para que el PRI recupere la plaza de Celaya, como lo pretende, deberá fijar toda su atención e inteligencia en cuatro grandes rubros: Buscar la recuperación de la seguridad ciudadana, avanzar hacia la unida y la justicia, es decir combatir la corrupción y abatir la impunidad, replantear su papel como instituto político, y lo más importante, hacer que Celaya sea gobernable. La atención de estos cuatro puntos infiere desde luego la participación activa y decidida de todos los sectores que conforman la sociedad. En cuanto a la recuperación de la seguridad ciudadana, el enemigo a vencer es sin duda, la delincuencia fortalecida en bandas criminales que se esconden en quienes lo prometen todo y en quienes pretenden hacer crecer al pueblo no sólo que todo está bien, sino que todo puede lograrse de inmediato. Nada lesiona más a un pueblo que hacerlo vivir en el paraíso del crimen. La unidad y la justicia requiere de actos de gobierno que lo mismo otorgue que niegue. Si la tolerancia y la prudencia dan frutos, a veces para lograr la justicia es necesario negar y reprender. Cuando se da más de lo que se reprende, la impunidad toma carta de naturalización. Sin duda el reto grande es hacer de Celaya una ciudad gobernable. Son muchos los ejemplos que demuestran que una ciudad como la nuestra no puede ser gobernada cuando está dividida. Tampoco es factible que un presidente municipal pueda gobernar solo. La alianza que Celaya necesita en el nuevo año 2009, no es simplemente aquella que busca recuperar por recuperar. El gran fracaso del partido que hoy está en el poder fue precisamente prometer un "cambio" sin tener nada que poner en el lugar de lo que quitó. La gran alianza la deben conformar todos los grandes actores políticos, económicos y sociales y desde luego, un gobierno que comprenda finalmente que un pueblo progresa si se sabe a dónde quiere ir... al Sol. TRAPITOS... al Sol Lo que sigue es convencer... Me parece que esa es la tarea principal que debe asumir el candidato de cualquier partido político durante su campaña en busca de la presidencia de Celaya: convencer a los celayenses de que en efecto él es la persona para conducir los destinos de esta cuidad de todos tan querida (o temida) deberá enfocar las luces a hacer ver que puede con el paquete, y sobre todo imponer esa idea a los votantes, a los que están dispuestos a recuperar Celaya sin medir consecuencias. A manos llenas, el PRI ya puede pensar en ganar las elecciones... en Celaya... al Sol. Columnas anteriores
|
Columnas
Cartones
|